
Recién emitida en español, que por una vez han elegido sacar en España series cañeras coreanas y no esas cursiladas tremebundas conque nos saturan, que me vuelvo loca intentando convencer a los escépticos de que echen un ojo a lo verdaderamente sabrosón. Aquí hay consenso, me han llegado recomendaciones delados muy distantes, y todos coinciden en lo mismo: QUE DESPARRAME, POR DIOS…..

Esta vez, la que está tragando sapos es la hija adolescente del apocado y manso “gerente Kim”, viudo desnervado que está intentando sacar adelante a su familia de dos, y que tiene que humillarse para evitar que el padre de la petarda matona, un rico constructor, encima destruya el futuro de la muchacha. Evidentemente, a su hija le sabe a rayos ver a su padre arrodillado por una injusticia, y tienen una pelea. “eres un don nadie sin clase”, y se va a pasar la noche a casa de su amiga. Por el camino, la niñata pérfida le tiende una trampa y con su cuadrilla de pijas folladoras de pandilleros la deja aparentemente muerta. Oooopsss, hay que tapar esto, vamos a llamar a un subcontratado de papuchi, un ganster con todas las letras, a ver cómo se deshace del cuerpo

Cuando encuentra un callejón con rastros de sangre y el coletero de su hija, empieza a cocerse una rabia frío que avisa de que el señor no es ningun paniaguado. Consigue encontrar al ganster que se ocupó de coger el cuerpo, y le machaca cuidadosamente para seguir el hilo del asunto. Cuando ha procedido a meterle una somanta de palos, un tiro en la rodilla y casi partirlo en pedacitos, llega la policía y lo arresta. Aqui ya adivinamos cómo va a quedar la comisaría cuando suena una llamada del teléfono de su hija y no le dejan cogerla.

¡Choprecha!, en realidad, el paciente don nadie es un antiguo agente de operaciones especiales de Corea del Norte que habia sido capturado y reclutado por el gobierno del Sur para “asuntos discreto”, y que evidentemente va a utilizar tooooooodos sus recursos y habilidades para rescatar a su hija, el cadáver de su hija o lo que sea. Le acompañarán sus dos amigos del alma, los dos “tíos” con los que ha criado a la niña y que la quieren como si fueran de la misma sangre (que familia, lo que se dice familia, ya lo son), que tanbien son antiguos agentes de operaciones especiales, cada uno de ellos su propio one-man army (ejercito de un solo hombre), con casi, caaaasi superpoderes a la hora de realizar proezas físicas, y que se quejan de las rodillas fastidiadas, los hijos en euforia hormonal, los pleamares de la vida social… La chicha de esta serie es la sincera amistad en el trío, y la comedia que siempre aparece entre los resquicios

La que organizan estos tres bestiajos desatados (que encima son los reyes de la astracanada, que diría mi abuela) es de nota. Huyendo de la policía, de la Agencia de Operaciones Especiales (un discreto gabinete del gobierno), de un agente norcoreano enviado para liquidar al “traidor”… Al tiempo que arrasan con todo y con todos buscando a la chavala. Bueno, como los que reciben los mamporros son gansters, mafiosos y criminales, tampoco vamos a sufrir por ellos


La hija huyendo bajo la lluvia, el padre y sus amigos buscándola, todos intentando pillar a su padre… No os cuento mas, pero es un carrusel de peleas, explosiones, muertos, giros de guión, salvaciones cuasimilagrosas en el último momento…


Cuando creías que ya se habia acabado, la cosa se complica, y entran en el tablero los norcoreanos. Una delegación del otro lado del paralelo 38. Un traidor que busca reacomodo. Y mas y mas… Al final, como podemos suponer, los malos reciben su castigo, los buenos son reivindicados, la hija se reconcilia con su padre, la agencia surcoreana deja en paz al exagente, y la familia reorganiza su vida con una nueva casa, un nuevo instituto, una nueva identidad y un nuevo trabajo en la agencia de recursos humanos Baekho, en realidad una organización de mercenarios de élite y guardaespaldas, dende donde continúan las aventuras del gerente Kim en el manhwa

Vale, la serie estaba originalmente pensada para sacar ocho episodios y lo estiraron a 10. Vale, mucho material de relleno es usado para meter publicidad muy poco disimulada de las marcas que han soltado la mosca (sobre todo los tres ultimos capítulos). Vale, la historia tiene rebufos escasamente originales y repetitivos. Vale, el despiporre es general (lo de que a minguno de los tres se les pierden o rompen las gafas es un meme en sí mismo). Pero las escenas son espectaculares, el uso de IA para crear agunas de ellas (abaratando complicaciones y por ello, costes) atractiva, los especialistas fantásticos, el humor chorreante y frescachón…

Los personajes de la serie están calcados a los del manhwa: el viudo leal (So Ji Sub, lo conocemos de otro manhwa adaptado y de hacer el tonto con los alienígenas), la adolescente a la carrera (Seo Su-Min, debut total), el twaekondista todo el dia vistiendo el dobok (Choi Dae-Hoon , abogado aqui y aqui, urólogo, hermano canalla), el miles gloriosus de camuflaje (Yoon Kyung Ho , estaba con el helicóptero y rodando películas, y ha picoreado en montones de otros papeles), el CEO malvado (Joo Sang Wook, que raro, con ese CV y no te tenía visto), el director “grillo topo” , tambien llamado “alacrán cebollero” y que es un insulto grave en coreano (Won Hyun Joon, tomaba café ), el dueño de la lavandería vigilante (Park Jin U, administrador de pensiones, corredor de calamares… pero cuantos papeles ha hecho este hombre, madre mía), el agente norcoreano (Kim Sung Kyu , que corría con y delante de los zombies)…


Cuan diferente es la situación entre viudos y viudas. Los hombres, antes y ahora, podían volver a casarse (excepto en algunos casos como los yernos de la casa real), y aunque los holabi(홀아비), los viudos que no se habian buscado una sustituta, eran vistos con admiración, no tenian (no tienen) la misma presión que los que se buscaban alguien que les acompañara en el hogar ahora vacío o la crianza de los hijos (al contrario que las mujeres, a las cuales se les atornillaba por todos lados para permanecer de viudas guardianas de la memoria del finado). El problema suele ser que los viudos, como los solteros y divorciados, suelen caer en una pobreza que les hace poco interesantes para las candidatas. Con lo cual eso de que un viudo pierde media alma y medio cerebro es verdad, porque encima entran en espirales de soledad y depresión, y muchos hombres de mediana edad y mayores acaban siendo parte de las estadísticas de la Godoksa, las «muertes solitarias», cuando gente que vive sola, que no tiene redes sociales ni familia, acaba muriendo (por enfermedad o suicidio) y no son encontrados hasta cierto tiempo tras su fallecimiento (años, incluso). En Japón se habla de la Kodokushi (孤独死? literalmente «muerte solitaria»). Los chinos tambien tienen lo suyo, y han llegado a desarrollar una app para tenerlos en el radar (pero solo si la pagan, que hay que soltar la mosca para que una máquina te haga llamadas periódicas)

Si crees que tener hijos a los cuales cuidar al menos les atan a la vida, no estés tan seguro. Los hijos sufren discriminación y abusos, porque en Corea que te falte uno de los progenitores o los dos conlleva un fuerte estigma social y discriminación arraigada, debido a una cultura tradicional que prioriza la pureza del linaje sanguíneo y la estructura familiar tradicional basada en el confucianismo (Puagh!). Aunque las percepciones están mejorando de manera gradual gracias a nuevas reformas y visibilización de colectivos, la realidad diaria sigue presentando importantes desafíos sociales y económicos. En el colegio les harán la vida imposible, en la vida adulta pueden ser rechazados por sus posibles suegros o incluso empleadores, y siempre habrá alguien que les reproche su condición. Como si eso se pudiera elegir (manda narices, en una cultura mediterránea un viudo guapo que cria solo a una hija estaría rodeado por un enjambre de mujeres entre 20 y 80 años vecinas, familiares y compañeras de trabajo decididas a aliviarle su soledad y ayudarle en las faenas diarias)

