Minutos Musicales con la cerveza (helada) en la mano

Naaaaaa, que llevo unas semanitas de cráneo, que parezco la fiscal loca del Cura Feroz (“¡¡Ahhh, stresssss, stressss!!!”) y este lunes voy a pincharos un poco de música de las BSO de los k-dramas. Ya os dije que no gusto precisamente del K-pop, aunque alguna canción sí me puede llamar la atención. Ahora imaginaos, vosotros, nostros, el camping o la piscina, tirados en la tumbona, los cascos, la nevera llena de bebida fría… no se… ¿cómo lo veis…?

Para empezar algo suavecito, pop total, música patata frita ideal para acompañar el filete. De So I Married an Anti-Fan
Seguimos con mimitos y tranquilidad…. de My Roommate is a Gumiho. Si eres un zorro con una piel sedosa, puedes dejarte acariciar la barrriguita con estas melodías
Con salseo de blues y jazz. Beyond Evil (mas allá del Mal).Por cierto, sale esta serie en Netflix, no os la perdais. Si estábais con las cervezas, pasaos a los Highballs de Whisky, a ser posible de Kavalan
Ahora toca que alucinéis con Vincenzo… Purcell en una BSO de un k-drama. CON UN SOPRANISTA. y el Requiem de Mozart en una versión de cámara con cuatro voces… Señor, no somos dignos, no somos dignos
Y acabamos la sesión con algo que haga que nos levantemos de la silla y vayamos a rellenar la nevera de cervezas… de la genial Mr Queen… BONGWHAN AAAAAAA

Para echar al picnic: haciendo gimbap

Que estoy muy vaga, ya lo sé. Ha llegado el calor, que digo… ¡la caló! y y no tenemos nadie ni ganas de cocinar ni ganas de comer ni ná de ná. Así que le propuse a mi adlátere cambiar la paella dominical por algo que no dé tanto sofoco en la cocina, visto que somos urbanitas sin derecho a patio trasero. Pero con arroz, oye, y a ser posible algo que echemos a la tartera y podamos ir a comerlo al parque, o a donde sea, tirados en el verde y con la cerveza en la mano. Hala pues, oportunidad oportuna para entrarle a la receta del gimbap

Que seguro que lo habeis visto o escuchado mencionar en muchos k-dramas. Hay quien lo llama el sushi coreano, pero no es muy correcto… es un plato frío, de arroz y cosas envueltas en una lámina de alga, pero nada mas, ahí se para la similitud. Hala, vamos a empezar ya que para luego es tarde…

Primer paso: revisar el frigo para hacer una recogida de candidatos a ser incluídos. Los gimbap son platos de findemés y limpieza de nevera, no os cortéis en meterle todos los restos que vayáis rascando de las bandejas de la verdura, o la carne, o el pescado…

Aquí hemos hecho una selección y elegido filete de ternera para poner el elemento proteico, pero se pueden incluir pechugas de pollo, los restos del pollo asado, palitos de cangrejo, el filete empanado viudo, el huevo solitario hecho tortilla, queso tipo mozarella, trucha ahumada, salmón, atún, carne picada… En verduras, lo mismo con tal que sean de carne firme: calabacín, pepino, zanahoria, nabo, aguacate, manzana, pimiento… Podemos añadir tambien verdura picada fresca o cocida como espinacas, acelga… lo que haiga. En la receta original se suele incluir nabo encurtido, pero yo metí pepinillos agridulces y tan contentos. El arroz que sea del de hacer sushi, aunque nosotros somos de los del arroz integral bien lavado antes de cocer y tan bien. Unas hojas de alga nori para sushi (el original es alga laver, de momento inencontrable, nos conformamos con este plan B)

Lavamos el arroz para que salga limpito, y lo escurrimos. Mientras cocemos el arroz segun las instrucciones del paquete (cada arroz de sushi tiene su manía), preparamos los rellenos en tiras alargadas. La carne cruda, el pescado crudo y la verdura de saltear se van salteando en la sartén con unas gotas de aceite de girasol. La verdura que se puede comer cruda, los encurtidos y los restos ya cocinados (como los palitos) se reservan. Lo que estaba ya cocinado y reservado en la nevera se pasa por la sartén para evitar sustos de la dichosa E Coli, esa invitada inoportuna, y el huevo se dedica a una tortilla fina que tambien se corta en tiras. Cuando se cuece el arroz, se cuela, se añaden unas cucharadas de aceite de sésamo, un poco de sal y apañados. Algunas recetas mencionan el vinagre de arroz, pero supongo que va a gustos. Mientras se enfría, buscas desesperadamente la dichosa esterilla de bambu que tenias guardada para estos casos

Con ua cuchara, se va poniendo una capa fina de arroz en la hoja, y se colocan las tiras de relleno ordenadamente, sin apurar

Con cuidado y ayudándoos de la esterilla, vais enrollando la hoja, La cuestión es que al final la cerréis hoja sobre hoja para que quede bien sellada

Este paso es FUN-DA-MEN-TAL. Bien envuelto el rollo en la esterilla, lo apretáis con fuerza para escurrir el agua que quede y dejarlo compacto. No se rompe, no, tranquilos. Cuanto mas compacto queden, mejor hareis las rodajas

Cuando desenrolléis la esterilla, debe quedar este tubo. Hay quien le da una forma más cuadrada, y hay quien lo deja redondito; podéis probar a diferenciarlos así si habeis usado diferentes rellenos. Pepe, tu coge los cuadrados que llevan anchoas, y los redonditos son de pollo

Con un cuchillo muy afilado, bien limpio y untado de aceite, vais haciendo rodajas de dedo y medio. Si se pega, lo laváis de restos de arroz y seguis trabajando.

Segun vais sacando rodajas, las colocais en un plato o directamente a la tartera. Cestita de picnic, y a la calle, que hay ganica de aire libre. Para comer, las cogeis con una mano (hay quien las unta en kimchi o mas bien el juguito, pero no es imprescindible) y con la otra vais dando tragos de la cerveza, la sidra o el vinito frescos, y mas apañaos que paqué

Negra sombra que me asombras

Black (Beullaek, Negro): Fue mi sensei, como de costumbre, la que me recomendó encarecidamente este k-drama policiacofantástico, y después me ha perseguido durante meses para que me pusiera manos a la obra en escribir el post. Una y otra vez lo tenia en la reserva porque hacía como con el café goloso, que te dejas el último sorbito para ir alargando la experiencia, y así tenia yo los tres últimos capítulos sin ver, que me daba penita que se acabara. ¿Qué si lo he disfrutado? Mucho, si señor, de quedarme enganchada a la pantalla y hacer OOOOOHHHHH AAAAAAHHHH cada vez que daban un giro del guión. Aviso ya que la estructura de la historia es complicada, toca estar atento a lo que ocurre y recordar que el diablo está en los detalles. Menos mal que, por una vez, los nombres de los personajes son recordables para un occidental, y los actores muy característicos, porque si no el cacao mental podría ser impresionante.

Uno no se vuelve parca así como así, hay requisitos previos. Como que no haya aparecido tu cuerpo tras tu muerte, y te hayas quedado en el limbo currando: si en un futuro aparece tu cuerpo, aunque hayan pasado siglos, puedes promocionar a bienaventurado en el Paraíso (aunque alguno parece que se está tomando un tiempecito en el traslado, ahem, esa tercera parca punkarra). O que te hayas suicidado. Eso es un pecado gravísimo…La pedofilia y el asesinato de niños también se castiga con el servicio postmortem (apoyo incondicionalmente la moción). Te cambian la cara, te ponen una faz “inhumana”, te adormecen los sentimientos y la capacidad de disfrutar y te borran la memoria para que no puedas reencontrarte. Uno pensaría que no es para tanto, pero lo cierto es que los reclutados acaban muy frustrados. Según parece, un buen puñado de ellos acaban escurriéndose a nuestro mundo para recuperar al menos un rastro de la vida perdida incluyendo la capacidad de amar y ya el colmo, ser amados

Volveremos otra vez al género policiaco, esta vez con rebufos sobrenaturales, con las andanzas de una parca (esos ángeles de la muerte que recogen las almas de los fallecidos, y que en Corea son todo un argumento en sí) que está persiguiendo un alma fugitiva, otra parca que decidió renunciar al trabajo y esconderse en el mundo de los vivos. Como las parcas en nuestro mundo no puede ir por ahí en estado inmaterial, necesitan decomisar un cadáver reciente, “revivirlo” y hacerse pasar por humanos en activo. En algunos casos, parece que los cuerpos “okupados” adquieren ciertos superpoderes que les vienen muy bien, aunque desconciertan a quienes les rodean: superfuerza, traslocación usando puertas (entras en una habitación de un apartamento y apareces saliendo del armario en una tienda a varios kilómetros de distancia) e invulnerabilidad. Esto último parece tener cierta intermitencia en su efectividad, ya que lo mismo sobreviven a tres tiros a bocajarro en la cabeza sin un rasguño que son asesinados o se retuercen de dolor por un rodillazo en las pelotas. Igual depende de si en el momento del trauma están otras parcas para llevárselos a rastras… yo que sé… En resumen, que en los asuntos sobrenaturales de sombras aciagas, poderes extraordinarios y tal, si hilas fino acabas soltando un ¿WTF? como un trolebús. Lo mejor es desconectar y asumir las incoherencias con espíritu deportivo. Bastante lío es recordar la colección de piezas del rompecabezas policiaco que van soltando a lo largo de la serie como escenas inconexas (hasta el capítulo 16 no encajan la mayor parte de las piezas), distinguir entre trama principal y subtramas (los casos policiacos que aparecen de forma paralela, y que luego andan todos engranados en la trama principal de una manera u otra). Encima, la sensación es que era una idea pensada para 16 capítulos, alargaron hasta 20 cuando consiguieron presupuesto y luego tuvieron que meter tijera y dejarlo en 18, con lo cual algunas historias están alargadas y otras encajadas a pim pam pum, bocadillo de atún. El final, por ejemplo, parece un traje cosido con piezas sacadas de distintos patrones, mangas talla 44, espalda de la 48, canesú desigual… a mi sólo me encajó pensando en la teoría de la bifurcación de universos (los famosos “pantalones del tiempo” que tan bien supo aprovechar el maestro Pratchett en Jingo!, aquí traducido por ¡Voto a Bríos!), que aquí serviría para dar un happy end cual alivio emocional, porque deja mas desastres que resuelve (y a la trama de la pederastia comiéndose niños con patatas sin freno, vamos, como si esto fuera Bélgica o Alemania)

Hasta entonces, como estamos tan mal-acostumbrados (y digo mal porque luego otras producciones nos saben a sosainada), se mezcla la tragedia (con asuntos que tocan temas bastante sórdidos… prostitución infantil, violencia doméstica, corrupción inmobiliaria con resultados catastróficos y tal y tal) con momentos de comedia ligera, suspense y mucha acción.

Para algo el drama es ante todo un thriller con aderezos, y la evolución del personaje principal empieza en una frialdad, rigidez e insensibilidad propia de una piedra berroqueña a la compasión y hasta el amor altruista que pocos humanos parecen capaces de mostrar. La locomotora de este cambio es la profunda necesidad de justicia de la parca protagonista, y por traerla a este mundo es por lo que acaba interfiriendo (bueno, por eso y porque la coprotagonista le tira de la chaqueta y le pone ojitos llorosos)

Que ojazos, por Buda, que ojazos tiene NUESTRO Black.. la chica es mona, para que negarlo, aunque tanta cara de sufridora… y eso que cuando está relajada y contenta es una persona muy divertida y de buen llevar

Si a las damas (y algunos caballeros) no les convence el aspecto del noir, les ofrezco otro contundente argumento: el actor principal (Song Seung-heon), morenazo que como de costumbre es modelo, actor, cantante y lo que le echen. 1,80 de belleza masculina multicultural, con unos rasgos que siendo orientales resultan deliciosamente atractivos para los occidentales de buen gusto. El tío es guapo a rabiar, y el y su director lo saben. Muchas escenas están planteadas para lucimiento del mozo, que con sus 44 añitos está estupendísimo. Encima como actor no es malo, tiene cierta vis cómica medida según cual de los dos personajes interpreta (el patoso, enfermo y descuidado detective original Han Moo-gang o la supercool Parca 444). Lo hemos visto antes luciendo patillazas en aquel saeguk de Time Slip, dr Jin (si si, el del neurocirujano viajero en el tiempo reinventando la medicina). Si entonces estaba majo, aquí está para ponerse el babero. Aun no he visto la película de Obsessed, donde según me dicen no se limita a castos piquitos con la chica, y que me regalaré algún día que pueda mandar a mi señor marido de farra con los amigotes para disfrutar sin miraditas de reojo y comparaciones

Una bonita escena resuelta con gusto: en medio del follón, la protagonista está “aislada”, tan invisible para todos como un fantasma. Rodado a cámara lenta y con efecto estroboscópico y desenfocado, todo pasa como un torbellino alrededor de la figura central enfocada. La música melancólica y suave juega con el contraste con la imagen

La protagonista femenina… bueeeno… no es que la actriz (Go Ara, también modelo) sea mala (no lo es), es que el personaje en sí se me hace bola. A ratos la entiendes, qué mal rollo crecer con ese síndrome de Casandra, viendo las sombras en la gente que te rodea que anuncia su muerte cercana, y en otros es demasiado sensiblero, como que se pasa de frenada, una llorona que no sabes si intenta evitar la muerte de los que percibe perseguidos por los tétricos vapores por verdadera compasión, para sentirse mejor o por un narcisista Complejo de Mesías. Y esa fijación con el detective… no entendemos cómo es capaz de reconocer a su primer amor/amigo del alma de la infancia, ni mucho menos cómo le aguanta los desplantes y bufidos que le pega, cuando es obvio que es el detective quien la necesita mas en su asociación, imprescindible para localizar al espíritu fugado. Ella se limita a buscar cualquier indicio de bondad (o simple educación) para reinterpretarlo y agarrarse como una lapa, en una relación tóxica de dependencia emocional donde las haya. Esto no es amor, esto es la droja en el colacao

El grupo de detectives de la comisaría son un conjunto mas o menos típico (vagos resabiados y aburridos intentando hacer un trabajo que no les motiva) con algún elemento destacado, como ese “Perro Loco” que tiene más de un recoveco en su alma (¿Quién era su pareja? ¡Sorpresa!) y ese “Abuelo Paticorto” que parece abandonado a la decadencia.

Mucho mas positivos nos resultan los dos personajes satélites que orbitan alrededor, sobre todo cuando vamos conociendo más de su historia: Oh Man-soo, el hijo natural del viejo empresario que demuestra ser un tipo estupendo y fiel (Kim Dong Joon, otro multiusos), y Yoon Soo-wan, la médico novia de Han Moo-gang que ha pasado un infierno (Lee El, buena actriz, la vimos en Korean Odyssey haciendo de secretaria y en Goblin como la diosa Samshin, preciosa voz bien educada )

Las escenas de acción/tensión son contundentes, y la persecución en el autobús en la mejor escuela de cine de acción de Kimchiwood.

Como digo, técnicamente bien hecha, algunas escenas sobresalientes… y un guion que se desinfla en un quiero-y-no-puedo final, lo que es una pena, como si se hubiera acabado a marchas forzadas en los últimos cabos, porque otros arcos argumentales están bien resueltos. A pesar de ello, debió tener bastante éxito en Corea, porque de vez en cuando se cuelan referencias en otros dramas, siendo los visuales los más fáciles de identificar. Como ese poster azul en la pared del representante de Oh My Ladylord, un juguete sentimentaloide y blandito que reconozco que seguí para poder disfrutar de las imágenes de la casa coreana tradicional (yo estaba inloooooooove con la mansión)

Toda la serie está llena de niños en peligro. Pedofilia, abusos físicos, violencia, prostitución infantil… con largas ramificaciones en todos los estamentos, desde el depredador solitario a los amigos de francachelas, donde una mano tapa la otra. En los países asiáticos se han lanzado campañas de concienciación sobre el problema, y uno de los símbolos es pintarse una uña de color. Si os fijáis en algunas series, veréis que alguno de los personajes tiene pintada una única uña de un color oscuro, sin razón que lo justifique: es el recuerdo de que uno de cada cinco niños sufrirá abusos, y que donde menos te lo esperas puede estar pasando. En Corea del Norte… ya os podeis imaginar lo que se cuece a fuego lento. Para dar, regalar y hasta exportar

La imagen en estudio: el etalonaje en colores cálidos le da un efecto de película antígua o foto pintada a mano. Un paisaje desolado como el diálogo entre los dos personajes, confesión y tristeza inconsolable. La desnudez del paisaje permite que las dos figuras humanas en el quinto inferior se destaquen en un efecto silueta. Bajo contraste y enfoque nítido hasta el infinito/horizonte (al contrario de lo que suele ser habitual en cine) para apreciar la línea de las montañas, que como un bloque oscuro cierran la separación entre el agua y el cielo

Un mundo que envejece (mal)

Tea Box:  La pillé por curiosidad, anda mira, una serie tailandesa, para rellenar unas tardes tontorronas. Cuatro episodios, vamos, casi una peli larga, y que mas bien parece un anuncio extended de planes de jubilación y seguros de vida. Veamos… el argumento inicial es sobre una extraña pareja de vecinos que empiezan tocándose las narices: el joven gandul que aspira a tener un trabajo bien pagado como pastor de nubes y catador de cervezas, y el abuelo gruñón con Parkinson y mala leche. Para solventar un problema de convivencia de la manera mas indolora, un aburrido policía les obliga a aceptar una relación de trabajo sencilla: el pasota se ocupará de pequeñas tareas en el jardín del anciano, y el viejo cascarrabias pagará ese trabajo informalmente. Como es previsible, las tareas irán acumulándose, y lo que empieza siendo una manera de sacarse unas perrillas acaba siendo verdadera amistad y cariño, una fase de iniciación y tránsito a la vida adulta, Bla bla bla… lo que esperábamos en este lakorn (las series tailandesas de interés humano, que generalmente son muchísimo más largas).

La miniserie daría para un buen coloquio en una mesa de debate: la dependencia, la soledad de los viejos, la depresión en la tercera edad, la crisis económica, la necesidad de tener a alguien de confianza a cargo, la enfermedad crónica, el desapego de los jóvenes…

Técnicamente correcta, con gamas de etalonaje en tonos neutros y nude, y apenas leves toques de otros colores, con dos actores solventes (Nirut Sirijanya, que hace de abuelete lleno de tics, tacs y goteras, está muy puesto, y Gee Sutthirak Subvijitra, el vecino rascapelotas, funciona en buen tándem) y rodada con mínimo presupuesto. Talmente parece que han pedido prestadas dos casas en el vecindario del productor y ahí que se han metido con el equipo. Unas cuantas escenas en exteriores, alguna localización más… y apañados, que no hay que romperse la cabeza. La única pega que le veo es que no se aprecia claramente el discurrir del tiempo. Todos los sucesos se amontonan, como si el desarrollo de los personajes se produjera casi instantáneamente. Y no digamos ese final a lo Gran Torino… Nos quedamos con la mosca detrás de la oreja ¿Después de lo bien que te ha tratado tu jefe le das esa espantada? Igual simplemente es que no he entendido que ha aceptado supervisar esos proyectos que se comentan previamente que exigen movilidad, y entre ir y venir se pasa por la casa del abuelo a echar un ojo, estar con el, compartir la golosina de los tres huevos… Me quedo con esta última interpretación, que encajaría mas en la evolución del personaje, que pasa de ser un animalito egoísta a implicarse en el cuidado de los otros, sin dejar por ello de buscar sus sueños (¿fotógrafo?¿diseñador?¿inventor de la radio en colores?)

Si no llega a ser que el vecino monta el pifostio en Urgencias, ni puñetero caso le hacen al yayo asfixiado. Por mucho que para evitar la censura, los guionistas hayan incluído una escena de descargo con un médico explicando que “nadie queda desatendido en los hospitales públicos”. Ja ja y rejá.

El trasunto social que está detrás del pequeño relato es la realidad de una población como la tailandesa que es la tercera en el mundo con mayor velocidad de envejecimiento. Para ese 2050 que algunos ponen como meta en los proyectos nacionales (largo me lo fiáis…), se calcula que Tailandia tendrá un 35,8% de su población por encima de los 65 años. Una barbaridad. Y si actualmente, con un 20%, la mayoría se mantiene activa, (15% de ancianos con dependencia de algún tipo, muchos simplemente necesitan alguna ayuda en sus actividades diarias) y aun así se detectan problemas… imaginemos que pasará con una mayor población dependiente, empobrecida, aislada, urbanizada, desarraigada y todo eso que les ocurre a las personas mayores. El COVID ha pegado una zancadilla notable en los avances para mejorar las perspectivas, pero solo ha sido un aviso de las futuras pandemias que van a llegar. Dentro de las soluciones que se preconizan para evitar el descalabro (vamos, que me rio yo de las plagas de Egipto), las campañas gubernamentales insisten en lo de hacerse planes de pensiones personales, aumentar los recursos gubernamentales y la concienciación de la sociedad en el cuidado de los ancianos; las redes sociales de cuidados y tutelajes que conviertan a “los viejos del barrio” en “nuestros vecinos abueletes y casi de la familia”. Lo que dejan caer en la serie comentada, que sean los propios vecinos los que se ocupen de ellos sustituyendo a los hijos ausentes o inexistentes. Esto suena muy bien, y en la serie es todo maravilloso…porque ojito, que uno se pregunta cuantos viejos habrán palmado en sus casas, o en las propias salas de espera del hospital, porque no tenían un interesado que persiguiera a los médicos y las enfermeras para que le hicieran caso y al menos se dieran por aludidos (aunque para lo que hacen en la serie, tomarle la tensión inflando el manguito POR ENCIMA DE LA MANGA DE LA CHAQUETA, sin auscultarle, sin ponerle el pulsioxímetro-dedal ni explorarle la pupila, y no digamos dejarlo ahí tirado en la silla sin una simple mascarilla de oxígeno…eso me ha dolido…)

Luego está la segunda parte, que menos mal que este vecino es vago pero no malvado, ni tiene mas vicio que buscarse pelotillas en el ombligo, porque si le llega a tocar un mal bicho el pobre abuelo se queda en pelotas, sin coche, sin casa, sin seguro y sin respiración, porque una vez exprimido a conciencia el saqueador (o saqueadora, que también abundan los casos de cuidadoras ladronas) lo hubiera mandado a la pira funeraria mas rápida de organizar.

Lo que se relata no es ni mucho menos ajeno a nuestra ya presente realidad española, así que si los tailandeses llegarán unos años antes, nosotros vamos detrás encaminados al precipicio. Contemple el alma dormida… La mejora en las condiciones de vida y la esperanza vital de la tercera y cuarta edad, que deberían verse como un milagro de la sociedad y una nueva oportunidad de crear riqueza material y espiritual, por culpa de una nefasta gestión a todos los niveles y la burricie e incompetencia de los dirigentes que soportamos, se convierte en una carga sobre el resto de ciudadanos. Que tristeza, señores, que tristeza…

La foto del análisis: sencilla, como toda la serie. Otra vez una composición simétrica, aunque para darle mas variedad han colocado a los personajes en ángulo, con las dos cabezas formando una línea y conectando a los actores con esas miradas mutuas. Los pies del actor mas joven enlazan con los del anciano y completa el circuito triangular de las figuras. Tres lámparas cuidadosamente distribuídas animan en entorno sin distraer la atención y ofrecen profundidad (un poquito de desenfoque de campo no hubiera ido mal, enfin…). El ángulo de cámara en ligero contrapicado elimina la zona sin interés en el suelo, acerca a los personajes y nos muestra las vigas del techo, con un agradable diseño convergente que marca la profundidad de la sala. Las puertas correderas del jardín apoyan la composición y refuerzan la idea de intimidad, con los brazos de ambos apoyados en sus muslos y “abiertos” a escuchar y recibir confidencias. Casi podemos oir a los pájaros nocturnos cantando y las chicharras del verano en el jardín

Documentación extra:

Old age income security in Thailand. Work, family and social protection (PDF en Refworld)

Using Different Measure of aging: Country Case Studies (PDF en UN.org)

El Diablo viste de Brioni

Vincenzo (Binsenjo):  ¿Recién acabada y ya con su post? Buenas razones me han decidido, y una muy importante es que la han subido para ver en la oferta en español de Netflix, rompiendo la tradición de que lo poco disponible suele ser lo peor. Si estáis pagando esa plataforma y podéis pillarla, sacadle el jugo a la tarifa y disfrutad de un disparate propio de otras épocas. Porque no hay nada más vintage que una serie o película donde los héroes son tan fieros como los villanos. Menuda masacre dilatada en el tiempo ejecuta el señor Cassano (Song Joong Ki, buen y expresivo actor que lo mismo hace un culebrón militar que escoba el espacio sideral), niño coreano abandonado pr su madre y adoptado por una familia mafiosa, ahora convertido en brillante Consigliere (arrea con el mensaje subliminal: “donde vayan, los coreanos destacan porque son inteligentes y trabajadores”, jajajajaja), y que trae un aire exótico y sofisticado a la tradicional corrupción asesina de los apaños legales y empresariales de su país de origen (otra vez ese marco incomparable de una historia coreana actual). Gánsteres de Kimchiwood vs. Mafiosos alla puttanesca. Abundante humor absurdo y payasero, exageración grandguiñolesca (de hecho el guionista es el mismo que hizo The Fiercy Priest que comentamos la semana pasada) alternando con tragedias provocadas por la avaricia y sordidez de los malos, que nunca tienen el estilazo, la inteligencia y la capacidad de maquinación de Vincenzo (Nota: la marca Booralro que sale en la serie no existe, pero en coreano suena sospechosamente parecido a “testículos”)

Este fino y letal producto del mundo globalizado me sospecho yo que poco tiene que ver con la auténtica cara de la Cosa Nostra

Que yo sepa, la mafia italiana actual es tan bestia y amoral como la georgiana o la china: no se priva de matar al por mayor, no respetan los pactos, ni perdona a pobres, mujeres o niños. El protagonista…errrrr…  no se puede decir que sea “una buena persona en el fondo”, ni podríamos esperar que colabore en un milagro; más bien que es demasiado sofisticado para meterse en cenagales matando sin mas. O que no es un sádico brutal como otros. Solo se carga (con amplia demostración de su capacidad física en luchas y combates, cuerpo a cuerpo o pistola en mano) a tipos que están “en el negocio”, que suponen una amenaza para el y los suyos (así, en plan personal, no necesita subcontratar macarras ni pistoleros), y si con alguien tiene un conflicto y puede solucionarlo de manera educada, no duda en hacer las paces, reconciliarse, borrar rencores e incluso convertirse en aliados. Estrategia inteligente sin duda, que frena las escaladas y evita dejarse enemigos a la espalda, puesto que cada muerte sin justificación tiene una resonancia en los círculos de familias, amigos y socios que acaba volviendo aumentada antes o después. Sólo el adherirse a ciertas reglas del juego asegura que haya un equilibrio, lo cual han descubierto muy a su pesar los que la han roto creyendo que así se quedaban con todo el bote, acabando los tramposos escondiéndose en madrigueras y zulos huyendo de sus propios competidores antes que de la policía, en vez de relajarse bebiendo chianti y limoncello en los jardines de los palazos

Dándolo todo para los mass media y ganando por goleada la batalla de la imagen

Digamos pues que este mafioso es un extraterrestre de un planeta imaginario llamado Mafia… que ha venido a quedarse con un botín escondido en un viejo edificio, y que acaba enredado con una abogada (Jun Yeo Bin) con el carácter ardiente que gastaría Anna Magnani recogiendo un arroz amargo y el poderío de Sofía Loren en sus mejores años. Tal para cual

Tela, telita tela… y faltan algunos elementos, como la Nutria de Geumga-dong. Los dos juicios (sobre todo el primero) pondrán de los nervios a los abogados que vean la serie, pero chico… lo que nos hemos reído…

Junto con la pareja principal, viene un lote de personajes a cual más disparatado: los pequeños propietarios del centro comercial en decadencia por un lado (cajita de sorpresas, toma ya) y los socios del supervillano por el otro (tremenda, esa exfiscal). Si al principio sospechábamos que aquí había mucho Tarantino desde los títulos de crédito, cuando los revoltosos comerciantes deciden ser un equipo uniformado ya es Reservoir Dogs, descaradamente. Hay muchos guiños y referencias dispersos por toda la serie, podéis divertiros localizándolos.

Un actor haciendo las dos caras de un personaje, y en los dos papeles fenomenal. Si, esto es una mirada de puro ODIO

Y con un protagonista así, necesitamos un antagonista que dé juego. Así que han dibujado a un supervillano fabuloso, tan malo, tan malo, tan malo, que seguro que en la precuela se cargó a la abuela de Bambi a golpes de palo de hockey, con un actor dándole forma que caray cómo saca adelante el personaje (Taecyeon, cantante reciclado para bien: en otros dramas nos ha hecho guiños con las orejas, y en este se ríe de sí mismo a cuenta de los pabellones)

Uno de los muchos, muchísimos gags que aparecen en la serie: un mafioso y un monje budista llevando la cruz cual Nazareno y Cireneo. Solo faltó un tipo en segundo plano con el cucurucho en la cabeza

Técnicamente impecable, fotografía excelente, presupuesto de FX con larga mano en explosiones, buenas escenas de lucha… Ojo con los planos en Italia: están añadidos con Chrome. Cachis, seguro que el equipo B hubiera disfrutado de un viajecito por la Toscana, el Lazio o la Campania rodando escenas…

Y qué decir de esa exfiscal criminal hasta el tuétano, canturreando Lassia Io Piango en la celda… ¡YES, WE CAN (meter música clásica y antigua en una serie actual)!

La BSO muy energética, y ¡OMG! ¡los directores coreanos han descubierto la ópera italiana y el barroco! De pronto suena el Ombra Mai Fu en versión de música antigua y con una voz de contratenor, y sabes que alguien ha elegido esa música con un amor tan grande por los intendidores como intención docente para el vulgo illetterati (y sabéis que incluir una canción en una BSO de un producto de éxito es educar a las masas abriéndoles la curiosidad y el apetito).

El palomo se llama Inzaghi por un futbolista del Lazio, y anda que no da juego el animalito…

Eso si, si no eres un mafioso con recursos olvídate de encontrar amparo y justicia con empresas de amplios fondos haciendo de las suyas. El caso legal contra el que empieza el follón (y en el que se ve involucrado Vincenzo) que muestra el lado mas diabólico de la compañía del supervillano es un asunto de farmaceúticas: los tapujos y crímenes cometidos para disimular que están intentandoi que les aprueben en Corea una nueva droga que es peligrosísima, super adictiva y que les producirá grandes beneficios (un trasunto de la crisis de los opióides en USA)

Ejemplo de grupo de Kkangpae de medio pelo haciendo de las suyas

Un elemento que aparece aqui y allá en k-dramas y películas son los grupos de matones que se dedican a aterrorizar, extorsionar y machacar a los pequeños propietarios que se les ponen por delante. El nombre por el que se les conoce es Kkangpae. Vendrían a ser unos ganster de medio pelo, aunque hasta en eso hay clases, y algunos grupos son más poderosos que otros. Trabajando bien por su cuenta o bien contratados por políticos, empresarios o quien haga falta, no tienen tanto contacto con el poder como la Yakuza japonesa o las Tríadas chinas, limitándose (que ya es bastante) a funcionar a modo de pandillas callejeras como los Latin Kings o los Ñetas (o en plan culturilla cinematográfica, la película de Warriors). Empiezan a tomar forma en el siglo XIX, bajo la dinastía Joseon; en este momento, las pandillas callejeras preexistentes, que eran en gran parte de clase baja pero operadas por comerciantes ricos, ganaron mayor influencia. Su despegue, como la Mafia italiana tras la IIGM, llega con el final de la invasión japonesa, con gran catidad de coreanos empobrecidos y acostumbrados a la violencia que busca cómo sobrevivir. Llevan tatuajes para identificar a que grupo pertenecen (de ahí que en Corea los tatuajes sean algo muy mal visto, incluso está prohibido ser tatuador excepto si tienen la licenciatura de Medicina, pero los que quieren jugar a ser malotes se los hacen en el extranjero) y visten “de uniforme” con ropa negra, sienes rapadas, gorras, mascarillas negras… los jefes, como suele ocurrir en otros grupos, son horteras y exhibicionistas hasta la caricatura. Lo suyo son los palos antes que las pistolas. Si las cosas van bien, los jefazos pueden intentar dar el salto a trabajar en la “seguridad privada” o incluso en la política

La foto de estudio: acostumbrados a horizontes horizontales (toma ya redundancia), esta escena gira la cámara a lo largo del monólogo del personajes, y aqui se queda entre el plano holandés (cámara a 45 grados) y el flip-flop (cámara invertida), buscando el desasosiego del espectador en contraste con el mensaje del personaje (o quizás esquivando algun elemento indeseable en el fondo). El fondo desenfocado evita que nos despistemos, y deja que las luces en contraste con el azul oscuro (que ofrece profundidad, frialdad y sobriedad) queden en el misterio. En vez de la típica iluminación en contraluz, el retrato coloca el foco en un lateral, rellenando con reflector las sombras de la cara para evitar las luces duras. Las líneas en fuga dejan que el rostro pálido (en la serie se divierten bastante con el asunto) destaque en la paleta de azules (hasta el cuello de la camisa luce un tono discreto). Como un espectro mortal y helado, Vincenzo ha invertido la norma establecida, le ha dado la vuelta a la situación y la legalidad, y así nos lo fotografian

¿Quién teme al cura feroz?

The fiery priest (Hot Blooded Priest): como siempre, mi sensei dando orientación y buen consejo. Una serie que me echaba atrás por el cartel (pero qué poco conectan conmigo los encargados de marketing, por Dios) y que como buena alumna revisé con gusto. Que digo gusto… con gustazo. Refrescante serie llena de acción, giros de guion, sorpresas y conejos de la chistera del mago, maravillosos personajes (los buenos y los malos), mensajes positivos, bromas a tutiplén, referencias jacarandosas a producciones “serias”, crítica solapada… No me extraña que arrasara el año que competía en los SBS Drama Awards 2019

He aquí que llega un Caballero sin espada, Quijote con sotana, el cura de la parroquia que medita sus estrategias sentado encima de la nevera de kimchi como un gato vigilante

El eje central gira en torno a un sacerdote católico con un duro pasado (Kim Nam Gil hace un fabuloso trabajo), trasladado a la parroquia donde ejerce el veterano sacerdote que le rescató del cenagal vital donde chapoteaba, y es asesinado por los malos. Que el cura reciclado es un elemento de cuidado queda claro desde el primer momento: fustigo de malvados, látigo de abusones, apalizador de corruptos…no se conforma con homilías ariscas, que vaaaaaaa; este es de los que, entre predicar y dar trigo, lo que dan son guantazos a mano plena. Que no me toquéis a mis pobres, mis enfermos, mis huérfanos, mis parias, mi famélica legión; me quitaré la comida de la boca para alimentarlos, sangraré y dejaré que me rompan los huesos para protegerlos, porque yo no he venido aquí a traer paz y componendas, sino a levantar la espada y luchar por ellos. Unos lo hacen por el método de la resistencia pasiva (simplemente negándose a aceptar los cambalaches, y subidos al monte con el diablo susurrando “todo esto será tuyo” en la oreja, resisten la tentación, aceptan la amarga copa y sufren el martirio) y otros retoman las armas que un día abandonaron, sean cartas, sean disciplinas o sean artes dramáticas… Cuando todos les abandonen (incluidas las propias jerarquías eclesiásticas, demasiado preocupadas por el qué dirán, vamos, que quedan retratados), un puñado de valientes (y raros, porque son raros de narices) quedarán de pie y aguantarán como el último bastión de la dignidad, defendiendo el honor de un sacerdote, el futuro de un orfanato y la verdad del ejemplo… que ya está bien de sacrificar sin pudor a los soldados de infantería en el ajedrez de la sinvergonzonería de altos vuelos.

Menudos gritos les pega a los feligreses por fariseos y tragaldabas. A los monaguillos se les eriza el pelo de los sustos. Y el señor obispo sonríe beatífico mientras las beatas se santiguan, jesus jesus, que genio tiene este cura nuevo

Fiel heredero de Bud Spencer y Terence Hill (esos grandes que pasarán a la Historia, mientras modernillos engolados son barridos hasta de la alfombrilla de la gloria). Expulsando a los mercaderes del templo y poniendo piedras de molino al cuello, pegando gritos en las misas para llamar al orden a los fariseos, arremangándose para hacer la faena de limpieza social… nos imaginamos a este desfacedor de entuertos en una parroquia española de la periferia, cogiendo por el cuello a los narcotraficantes que se fuman el puro mientras descargan las narcolanchas o pateando escritorios en las sedes de los partidos políticos, despachos municipales y empresas varias… ¡Ah, que a gusto volveríamos a la iglesia a jalear “¡Torero, torero!”, en vez de bisbisear cancioncillas cursihorteras!

¡Ahhhhh, estresssss estresssss!

Una fiscal cabrona (en el sentido elogioso) y chiflada como un cencerro, gritona, broncas, exagerada, excesiva, incapaz de ser corrupta… Si Ana Ozores hubiera tenido ese genio, seguro que la Regenta no hubiera liado en Vetusta la que lió. Menciono esa novela porque me vino a la mente la muy distinta reacción frente a la atracción por las sotanas: esta disparatada fiscal no se engaña. y reconoce que el cura peleón le sube la bilirrubina. Lo menciona abiertamente, se lo cuenta a la poli jovencita… Y no vale eso de que la señora no sabe nada del sacerdotal celibato, que es católica de misa y velito en la cabeza (curioso recuerdo de las bonitas mantillas que en España hemos perdido). Pero se lo perdonamos por lo cañera que es cuando toca, más Agustina rampante y cañonera que decimonónica malcasada. Siga así, doña Lee Ha-nui, o Honey Lee, o como desée llamarse en el mundillo artístico, que menudo trabajazo actoral nos regala

Claro que antes o después tendrá que pagar la factura de sus malas acciones (este es un tvshow familiar, al fin y al cabo) pero al menos le concedemos la posibilidad de una redención si pasa por la cárcel. Como al macarra de medio pelo y chaqueta de cuero. El resto, a la Gehena con todos ellos.

La burla y denuesto de la corruptísima convivencia de la clase política, el poder empresarial, la política y la judiciatura, todo ello incensado por el colaboracionismo de los medios (que disfrutan escandalizando a los espectadores con historias preparadas y cocinadas en los despachos) es la marejada de fondo de este k-drama. Entre ellos no se tienen el más mínimo respeto, y el único que se salva de todo el lote es el ganster que habla lento y resopla por la nariz (Go Joon), conservando la lealtad hacia su empleador cuando llegan las horas bajas.

¿A quien se le ha ocurrido las escenas con el cura travestido? Porque hay que ser un gamberro de narices para atreverse a pintarle el morro a un cura. Por cierto…buenas garras, si señor, y salero meneando la cadera

Tecnicamente, encontraremos abundantes recursos de cámara jocosa: ojo de pez en los retratos y primeros planos, cámara lenta con recochineo, morphing (estiramientos de algunos elementos en la imagen) en los golpes, humor escatológico regodeado… si el guionista ha dado una vuelta de tuerca al Equipo A, el recogido tipo de la postproducción ha tenido sobredosis de Coyote y Correcaminosmic mic!). Se nota que, en algunas escenas, los actores han jugado a la improvisación y el despiporre grabando. Quizás porque todos son veteranos de la comedia, quizás porque son amigos fuera de la pantalla…

Dándolo todos en las escenas de peleas. No es de extrañar que el actor sufriera varias fracturas durante el rodaje por la caña que se metía grabando

Que luego el personaje tenga sus escenas de lucha y resistencia cual Toro Salvaje negándose a besar la lona no solo compensa las gamberradas sino que redondea el cuadro. Para salir del infierno hay que luchar contra la propia Sombra, aceptando primero quien eres y lo que eres, su propia historia, y solo así serás redimido

Todo un señor obispo en chancletas, pijama y lámpara en la cabeza, buscando en la basura el juguete de una niña

Porque eso es lo que tiene que hacer los sacerdotes: rescatar a las personas rotas. Perdonen ustedes que voy a salir al balcón a gritar: ¡aprended, purpurados de elongadas ínfulas! Esto es un pastor de almas, buscando las ovejas descarriadas y las campanillas de los corderos huérfanos

Y para rematarlo, una BSO estupenda (para que lo diga yo, que odio el rap…). Mira si es buena que uno de los temas de acompañamiento lo he escuchado en la radio en varios programas como medio sintonía.

Un detalle que me llamó la atención es la referencia a los “perros amarillos” (Spitz amarillo coreano (코리안 옐로우 스피츠)), a cuenta de una máscara que se pone el policía chapucero (Kim Sung Kyun, con un trabajo complementario al del protagonista que pide ovación y vuelta al ruedo, otro personaje que se sale de la pantalla a fuerza de guiñol y humanidad).

Perro amarillo o Nureongi (foto: WSJ)

¿Que tiene de especial esta raza? Pues aparte de ser típicamente coreana, la cuestión es que no es una raza ni de trabajo ni de compañía como otras razas; se cría para comer, tal cual, ganado canino. Detalle este que a los occidentales nos escandaliza, comerse a Rintintín, uf uf…. Pero es que en Corea nunca han tenido grandes rebaños, así que los perros no tienen función como pastores, y lo mismo que sus países vecinos, los coreanos han pasado a lo largo de la historia periodos de hambrunas terribles. Los perros, como los cerdos (esos omnívoros de amplio espectro), tienen la capacidad de poder aprovechar como alimentos fuentes prohibidas a los rumiantes. Dicho en palabras sencillas, a los perros y los cerdos les entra una rata al comedero a roerles el pienso, y se zampan la rata de tentempié. Los cerdos además pueden aprovechar los restos de la huerta y la cocina (si es que sobra algo) y hasta hacer montanera, pero los perros son más cómodos de alojar y encima producen cuero y pieles, vamos, una oveja carnívora. No, esta raza no tiene el carácter propio de las que conviven con los humanos y hasta se convierten en niños peludos (por ejemplo, el perro de Chindo). Tienen mal genio, son peligrosos y les faltan muchas generaciones para convertirse en mascotas (mediante selección de los ejemplares reproductores, cría concienzuda y adiestramiento profesional), aunque parece que cada vez hay mas presiones para la ilegalización de su cria, sacrificio y consumo

Amor y exorcismos en leche de coco

Let’s Fight Ghost! (2021) (Bring It On Ghost): ¡Venga, una de platillos exóticos! Porque la serie es Tailandesa, que no es precisamente un país del cual nos lleguen muchas producciones. Aunque cuidado, la serie original es del 2016 y coreana…los reyes del reciclaje argumental, a su vez reciclados. Y no sólo el argumento, sino que, por lo visto, hasta las escenas son calcadas, según me dice mi sensei. Lo más original para nosotros es la localización en un país tan fascinante como Tailandia

Los dos gamberretes del Club del Misterio, que nunca llegamos a averiguar qué estudian porque en la Universidad no se les vé el pelo en clase. Al principio me molestaban un poco en la trama, pero luego les coges el aire y te ríes con sus astracanadas. Si creeis que clubs asi de estrafalarios no podrian existir en la universidad española, es que no habéis husmeado lo bastante en sus tablones de anuncios

Una serie de YA (Young Adults) que se puede ver a todas las edades sin sonrojarte, a ser posible en cuadrilla para reírte y comentar la jugada. Curiosa por los detalles sociales, los escenarios… Algunas referencias no las entenderemos a la primera porque son propias de la cultura tailandesa, pero se pueden deducir o no son decisivas para la historia.

Y en todo momento esperamos la aparición estelar del barbo cantarín del Hotel de los Fantasmas (1988)

El argumento básico ya ofrece juego: un estudiante de medicina que necesita conseguir dinero como sea, y aprovechando sus dotes naturales se ofrece para hacer exorcismos. En una de estas tropieza con el fantasma amnésico de una chica de instituto, entre pelea y pelea tienen un tropezón y… ¡el beso de la princesa! La cuestión es que se enredan, se enredan, se enredan… y acaban de novietes. Bueno, algo que ya vimos en películas anteriores. Para los españolitos de cierta edad, nos hace clic en la cabeza Ghost (1990), y aun más esas dos perlas que son El Fantasma y la Señora Muir de 1947 (de cuando en la televisión ofrecían cine clásico sin complejos) o Una Historia China de Fantasmas de 1987 (las primeras películas que podíamos alquilar de cine asiático), todas ellas ramas florecidas del tronco novelesco del Fantasma de Canterville (O. Wilde, 1887)

Porque si el chico cocina estupendamente…
…la fantasma tiene un apetito y un morrito considerables. Come, criatura, come, que los espíritus no engordan

Ojo, que allí los fantasmas tienen sus cosas… comen si les pones un poco de incienso y lo catalogas de “ofrenda”, otros se plimplan el whisky, se pillan unas melopeas de aúpa y les huele el aliento (¿ondia, los fantasmas respiran?), pueden cambiar el guardarropa si les quemas el vestido ofrendado, se cepillan los dientes, se duchan, golpean y pueden ser golpeados (no veas cómo sacude la fantasma), abrazar o ser abrazados, besar, asustarse… ¡y hasta morir!. Lo dicho, unos fantasmas muy corpóreos

Si en vez de intentar exortizar al fantasma rockero lo contratan en exclusiva en el garito, arrasan… que la música suena muy bien. Y con dos botellas de alcohol y una varilla de incienso, apañado el contrato

Ella es un fantasma que en vez de hacer alfarería cursi, anda buscando pistas de su memoria, y el tiene un cachito de demonio dentro… vamos, una parejita de los mas normal. Los actores, simpáticos y expresivos, desde el chico guapo (Suppapong Udomkaewkanjana, en corto Saintsup, que empezó en t-dramas BL, o sea de amor entre chicos, y que por lo visto en esos países no es ningun género marginal) y la chica sonriente (Patchanan Jiajirachote, que tambien se dedica a la música en un grupo de idol girls) al tío solterón (Kak Wannasak Sirilar), no digamos el dúo dinámico del club del misterio (Apiwit Bartholomew Reardon y Sungkibool Kornrawich). Todos los demás, incluso los que solo tiene un papelito corto, convincentes.

La diferencia entre la pareja “buena” y la “mala” es que, en el primer caso, conservan la castidad incluso conviviendo (uno pensaría que con una pareja fantasma, eso sería lo obvio, pero con estos tailandeses tan carnales…); la pareja “mala”, en cuanto se lanzan, echan el revolcón en el sofá. Y de paso nos dan una oportunidad de echarle el ojo al actor ( Siripipat Thongpoom), que con sus orejas de Buda desplegadas y a pesar de sus ojos asímétricos, no nos extraña que la estudiante lo achuche gustosamente, ñaca ñaca.

Técnicamente correcta, bien rodada, efectos especiales un poco irregulares (algunos fantasmas están muy bien, otros parecen de baratillo). La BSO tiene alguna pieza que empieza a sonar y te esperas que continue con el “Beautiful Life” de Goblin. El humor y las referencias humorísticas visuales cruzadas a algunos clásicos como Cazafantasmas y Constantine dan vidilla al guion. Los casos son sencillos, pero bien curiosos. La moraleja es clara: hacer el Mal acaba trayendo mas dolor y maldad, y no siempre los que parecen ser los malos son los que han desencadenado el problema.

Aviso importante: si las madres no protegen a sus hijos del maltrato infantil, estos se convertirán en fantamas o demonios. No digáis que no estáis advertidas

Si el sintoísmo es la religión japonesa que tiene ocho millones de dioses, en Tailandia el budismo la ha configurado como la Tierra de los Fantasmas. La palabra “fantasma” (los phi (ผี)) contiene todo tipo de entidades supernaturales, desde espíritus asociados a lugares naturales o santuarios a auténticos espectros. La mayoría son ellos son nocturnos, benévolos y de fácil contento (incluso tiernos y dignos de compasión, así como amables si eres educado), aunque unos cuantos dan mucho miedo. Los exorcistas budistas no necesariamente son monjes, sino individuos dedicados a la faena, y que cuando lidian con enfermedades, generalmente complementan las terapias médicas de tipo occidental. Lo de discutir con casas encantadas, parientes plastas y tal, temas en exclusiva de su competencia, está la orden del día. Aunque no siempre son bienvenidos, como en la última moda de darle un giro de tuerca a la moda de los muñecos reborn

Lo dicho… la ambientación y los escenarios, un punto a favor para los españolitos que nos gusta ojear el National Geographic

Mezclados, confundidos o asimildos con los fantasmas y monstruos, los demonios budistas son casi siempre malignos, y aunque normalmente no interfieren con los humanos (esperando pacientemente a que caigan en el infierno para purgar sus pecados), también pueden hacer su entrada en nuestro mundo. No he conseguido localizar al demonio del T-drama, pero seguro que hay alguno similar en la mitología. Vendría a ser una variante infernal de los azulados querubines de las cubiertas de ojos o los rojos Tronos, con aros oculados (ya veréis, ya… )

La foto del post: momento hot en la discoteca satánica. Composición circular con la pareja protagonista casi en el centro (calmada y natural, conectados por los brazos de ella) rodeados por la caterva de diablos en frenética actividad que retuerce los cuerpos. Las rayas de las luces de neón rellena un poco las sombras (excelente recurso para anular un fondo distractor, y encima te ahorras utillaje y decorados). La iluminación artificial y brillante es adecuada al tono de la escena. Dualismo de azul/rojo equivalente relajados/contorsionados de los personajes. El foco vertical permite el contraluz de la pareja e ilumina a la figura espantapajaro del fondo. Colocar las dos cabezas en el disco más claro ayuda a localizarlos y refuerza la idea de que “están en su mundo”

Un zorro, dos zorros, tres zorros…

Tale of the Nine-Tailed Fox  (La historia del de Nueve Colas, Tale of the Nine Tailed):  Curiosamente, cuando la vi anunciada para su descarga, no me llamó la atención. Y no porque el actor no me convenciera, sino porque el cartel imitación Crepúsculo me daba una grima tremenda.

Y cuando sacaron el poster verde esmeralda con el protagonista en plan misterioso, tampoco me terminaba de convencer…(¿y no os dá que el look del protagonista es así como Brian Ferry pelirrojo?)

Al final, pues eso, acabé bajándola, viéndola… y para el final del segundo capítulo, ya estaba enganchadísima a las desventuras de la familia zorruna, incluyendo un crush con el personaje del zorro mayor de aúpa. Mi buen Paco, hombre sabio y bondadoso, ya sabe que estos arrebatos míos son inofensivos, y que la cosa no pasa de sesiones de suspiros delante de la pantalla. La semana que acababa, ya le avisé: cielo, me quedo sin zorro, ten cuidado que voy a estar unos días delicada de humor. De puntillas andaba por la casa, y se escapaba refugiado al bar de abajo con su cervecita y sus papeles.

No es la primera, ni la segunda, ni la tercera vez que se han hecho producciones sobre la figura del gumiho o kumiho. Personajes mitológicos de la cultura asiática, en China reciben el nombre de Huli Jing, en Japón se le conoce como Kyūbi no kitsune,y En Corea del Sur se le conoce como Gumiho (구미호) y es considerado un espíritu maligno. Generalmente, se han representado siempre como mujeres (Imagen: Plestari- DevianArt)

Las gumiho se describen como crueles y envidiosas, ansiando una humanidad a la que se creen inferiores (a pesar de sus poderes y sabiduría); en los dramas modernos se suelen dar matices más benévolos. La novedad en este k-drama es que no sólo es un zorro macho, sino que en absoluto tiene complejos, y si aspira a ser humano es para poder compartir su vida con su alma gemela. O sea, la chica, que cachis… es humana…

No me digáis que el actor no sería un maravilloso Elric de Melniboné, nuestro albino favorito, con esos rasgos delicados y esa figura estilizada… excepto por la mata de pelo de su vulpina condición, poco necesitaría cambiar. ¡Salve, Lobo Blanco! (dibujo: BohemianWeasel)

 Un personaje brillante, que es talmente un trasunto del zorro del Principito de Antoine de Saint-Exupéry, domesticado por el amor y convertido en dependiente de otro ser. El que alguna vez gobernó como el Sanshin o dios viviente de las montañas de Baekdudaegan, y ahora trabaja como un funcionario público entre el mundo de los vivos y el inframundo (paseando un paraguas rojo que se puede convertir en flamígera espada), renuncia a su inmortalidad y acepta el dolor, la angustia y el sacrificio para proteger a los que ama. Burlón y divertido, cariñoso cuando puede, feroz si se necesita… el personaje es un tipo listo, de los que se sacan el conejo de la chistera, van diez pasos por delante y tienen más trucos que un mago veterano.

Y dónde vimos antes ese paraguas rojo de mango de madera… pues en esa maravillosa fantasía rodada entre amigos para divertirse: La Taberna del Irlandes (1963) John Ford con John Wayne, Lee Marvin, Elizabeth Allen, Jack Warden, Cesar Romero…

Del actor, Lee Dong-wook, qué puedo decir…pues que me encanta. Lleno de recursos expresivos (es una gozada verle representar aquí un personaje que hace mil guiños, muecas, gestos…), con una excelente gestualidad no verbal, que baila las coreografías de luchas, muestra un toque cínico y delicado, y se mueve con la elegancia de un animal salvaje. Como diría mi abuela, es el espíritu del silbido pasado por lejía (1,84 mide el mozo, estirado en caliente) y como los buenos vinos, reposa y afina, aunque dan ganas de quitarle el helado de menta de la mano y empezar a meterle cucharadas de puchero en la boca.

No sé si es idea suya o del director, pero a poco que hayas tenido un perro en casa o hayas observado zorros en documentales, se puede reconocer en su personaje los ramalazos de un cánido, como quedarse vigilando en la puerta del dormitorio hasta conseguir meterse en la cama del dueño de un brinco, esa pasión por hacerse un ovillo en el sofá, esos momentos juguetones, esas peleas con la familia…
Y no digamos si en el ultimo finde antes de afrontar la batalla final, te vas de viajecito romántico y, tumbados en la cama en pleno morreo, ella le sube la camiseta. Breve pero evidente. Si haces eso con un tío encima atornillado, sea zorro místico, frágil humano, espíritu protector demediado o parca de medio pelo, eso acaba en polvo

Luego, como los coreanos son pudorosos (el español fino, despues de comer, frío, y el coreano enamorado, despues del polvo, helado), se vuelven a poner el pijama: no es la primera vez que lo he visto en un k-drama. La ventaja de los zorros de una sola cola es que no necesitan volverse a vestir: se hacen un rosco y a hinchar el hocico con los resoplidos

La protagonista también es un personaje que resulta atractivo. No es una princesita que pasee su femenino encanto poniendo morritos; mayormente, lo que pasea es una rasmia y un poderío de periodista de raza; el problema es que lo que tiene enfrente como enemigo es sobrehumano, que ojito al Imoogi; fuerzas tan poderosas que sólo un ser especial (o la suma de dos) podrá oponerse a ellas.

La actriz (Jo Bo-ah) es convincente y nos cae bien, caramba, que encima cambia de registro con facilidad, y en la ultima parte tiene que pasar por las fases de la amnesia, el duelo y los bandazos de la enfermedad mental (esa posesión que desde fuera se vé como una esquizofrenia galopante) sin el recurso de las caras de boba que otras exhiben en productos americanos o españoles

El sudbito más leal, que tiene escenas brillantes como la de abnegado hombre de la casa con guantes de fregar, escoba y bote de lejía en mano. Entre el y el pelirrojo intentado aprender a programar el cocedor de arroz…

Otro actor de esos que cantan, bailan, hacen de modelos, y todo lo hacen más que solventemente, al que conocí en este k-drama: Kim Bum. Que si, que como el exquisito Lee Dong-wook (al que algún publicista hortera bautizó como “Milky Boy”) ha empezado en dramas románticos y tal, y que va metiendo cabeza en productos cada vez más complejos y adultos. Un.morenazo espigado de los que enganchan, y aquí también lleno de recursos. Ojo, que midiendo casi como el protagonista, en realidad es aun mas delgado… ah, pero es que los zorros en la Naturaleza también son longilíneos carnívoros de pasos largos y pelajes engañadores. ¡Ah, la familia, qué complicadas son las relaciones entre hermanos, sean gumihos o humanos…! Porque ojito al mestizo, que para nada es un segundón en su papel. Sus complicadas relaciones fraternales y su lealtad a los que considera “su manada” dejaron tanta huella que tuvieron que sacar un rápido spin-off (Tale of the Nine-Tailed: The Untold Story) para deleite de los que nos quedamos con ganas de verle a él, a la zorra rusa (dicho con respeto) y al bendito veterinario

Pues si, el hermanastro menor es un bombón… un estilo más oriental, una cara de pillastre, una sonrisa encantadora y letal, un macarra de aúpa… pero el personaje va mejorando, saca matices, fortalezas, emociones…

Como producto, tiene bastante acción con coreografías de lucha bien organizadas, fotografía excelente, factura técnica impecable, actores secundarios más que solventes… Continuamente nos despistan en el guion y el montaje con “primeras impresiones” en los episodios, y luego nos sacan lo que pasó y no vimos que explica la maniobra: hermanos que intercambian aspectos, paseíllos por los infiernos personales para coger por el cuello al lagartijo… . poco k-pop, rock como corresponde. Hasta mi buen Paco al final me pidió que le pasara la música de la sintonía para tocarla en su grupo The Artrosis Band

Repescando las almas de los ahogados (buceadoras y marineros). La chamana lanza las telas al mar y las recoge como si fueran redes

Los primeros episodios, donde plantean la base de toda la intriga posterior, se localizan en la isla de Jeju. Un territorio que le eriza los pelos del cogote al resto de coreanos, incómodos con esos extraños isleños que hablan raro, con buceadoras añosas que resisten el frío y la apnea, adoran a un Rey Dragón y a la Reina del Mar (a los cuales se encomiendan), último reducto del chamanismo, y que protagonizaron el Incidente de Jeju el 3 de abril de 1948 (7 años de insurreccion, 80.000 muertos, 70% aldeas arrasadas, 70 perdidas por destrucción total) …. Mal rollo para un peninsular espíritu silvático reciclado en urbanita. Por eso, la idea de promoción pasa actualmente por levantar en la isla parques tipo Disneylandia (diriginos a los propios coreanos) ambientados en los personajes de la multinacional, o crear falsos “pueblos del mundo” donde el exotismo lo ponen Suiza, Francia… o España.

En la serie, una enorme nostalgia gime enredada en guión: el abandono y pérdida de la tradición folk-lórica (el saber popular) y el olvido de los antiguos ritos y creencias. Los espíritus de los bosques y los valles son expulsados, las canciones se mueren, y nadie recuerda el alma de la Tierra. La Magia se muere sin remedio. Desde la guerra de Corea (1950-1953), indica el Espíritu Guardián del árbol (en realidad, desde la invasión japonesa, y posteriormente por el decretazo del presidente Parker chung-hee de 1961 de erradicación del chamanismo), esta religión está siendo duramente reprimida y considerada una superstición vergonzante, apta sólo como para su exhibición teatrera

Como disgregación literaria, y porque gracias a esta serie me entró la curiosidad, os recomiendo el libro La Isla de las Mujeres del Mar, de Lisa See, sobre la vida de las haenyeo, las buceadoras de Jeju. Muchos de los datos sobre la isla que he puesto aqui están sacados de este relato.

Para la foto en estudio, he elegido una de la serie de escenas rodadas en los bosques, especialmente preciosistas. En primerisimo plano, unas hierbecitas verdes desenfocadas para crear un marco y equilibrar la zona oscura del tronco. El árbol se deja en sombra (lo cual alivia el calor de los actores si hubieran estado al sol) y hace de fondo de esa ropa roja de clara influencia china (muchos personajes mitológicos coreanos se representan con ropa de la dinastía Ming o Tang). Para equilibrar la luz y evitar el excesivo contraste, se han usado reflectores de relleno de sombras (vease en la cara de los personajes). La ropa de la niña es coreana (ella es humana), y ese amarillo pálido está a juego con las manchas de colores de los árboles del paisaje del bosque. Zorro y niña forman un círculo conectado por sus posturas, y se colocan lateralmente para permitirnos la panorámica del fondo con clave alta, quemando un poquito las luces del cielo para ofrecer profundidad y no distraer demasiado la vista de los personajes, pero no se ha desenfocado mucho para dejar que sea reconocible y atractivo, ya que interesa mostrar el bosque donde ejerce su oficio el Señor Zorro, y que tiene esa aura de “bosque mágico y vivo” que aún no habia perdido en ese tiempo. Una distribución muy parecida podemos encontrar en cientos de cuadros de trasunto mitológico del Arte occidental… y es que lo que es clásico, es bueno y universal

La contable prodigiosa

Mind Jumper: Le eché el ojo por dos detalles de la presentación: uno, que es una producción de Singapur (aunque en las páginas de descargas y comentarios la etiquetan incorrectamente como china). Dos, que la protagonista es una contable autista adulta. Sobre la representación de un personaje autista, no sé si es una buena figuración o un disparate basado en los prejuicios de los espectadores (habrá que pedir asesoramiento a los que realmente conocen ese mundo, se abre el turno de correcciones). Pero para un producto realizado en uno de los países asiáticos más ferozmente competitivos, el ofrecer una imagen positiva y aun alabable de una persona neurodivergente es toda una pica en Flandes… digo Malasia. Lo siento si la palabreja es una pedrada en la retina, pero me niego a llamar “discapacitada” a este personaje que, superpoderes aparte, es inteligentísima, valiente, sufrida, decente, muy formada, muy eficaz en su trabajo, y ha podido superar la muerte de su marido (que la adoraba) y criar junto a su madre a un niño más espabilado que un ratón colorado. Ella simplemente necesita su espacio para hacer las cosas a su manera, pero nada de falsa compasión paternalista

Ah, lo de los superpoderes… que la pobre tiene un glioblastoma en ese cerebrito de 10 que la está llevando a la ruina. Y con la radioterapia, aparte de bastantes efectos secundarios, le ha llegado la capacidad de leer los pensamientos de los demás cuando les toca

Total, que por una carambola y esas vueltas que da la vida, acaba trabajando en una empresa privada subcontratada por el Gobierno para investigar crímenes económicos. Esto, así dicho, parece superaburrido, pero la cosa se anima, claro, porque detrás de la pasta hay mucha maldad, y detrás de muchos crímenes hay pasta. Para deleite del personal, los intríngulis de los delitos financieros están bastante bien explicados, comprensibles hasta para profanos, como la muy didáctica exposición de la corrupción de las compañías farmacéuticas de un arco de tres episodios. Dado que el mantra repetido por el Gobierno singapurense es que allí “todo el mundo puede tener una vida decente si se esfuerza, no existen motivos para cometer crímenes por pobreza o necesidad”, sólo la avaricia o la corrupción moral puede provocar que haya delitos. Ahem, ahem… igual al productor le apretaron las tuercas un poquito cuando se emitió la serie, qué es eso de que algunos personajes se hayan pringado en cosas raras para poder simplemente sobrevivir a la rueda de las exigencias económicas (por ejemplo, poder comprar una casita cómoda de planta baja para retirarse en unos años con su anciana madre). No siempre los peores malos son castigados, y no siempre los malvados lo son por su pervensión innata, a veces simplemente son víctimas de las convenciones sociales. A algún censor del férreo paternalismo del Gobierno se le han debido erizar los pelos del cogote.. ¿Habrá segunda temporada?¿Serán los supervillanos, como parece, una especie de secta japonesa? Uyyyyyyyy cómo me lo han dejadooooooo

El protagonista masculino es clavado a Ace Ventura. El resto de personal en la empresita, reciclados de polis o de hackers, también es de los que deslumbran en su trabajo

Simpaticona, sencilla de seguir… Técnicamente correcta sin mas, con algunos defectos evidentes; la BSO está horriblemente colocada en los cortes, intermedios y algunas escenas, aunque la música en sí no sea mala (ni especialmente memorable, un apaño sin más). El argumento general va a trompicones, aunque cada caso se desgrane con cuidado (lo dicho, se entiende muy bien la movida financiera). Los actores no tienen pegas: Joanne Peh ya hizo un papel parecido en una serie anterior (Mind Game, de 2015), y James Seah ha echado los dientes en Sing-Dramas románticos, militares, históricos y lo que le echaran.

Casi toda etalonada en grises y rosas, con vestuarios en tonos neutros, apenas hay detalles de color en la muy tecnificada Singapur, aunque el intento de meter vegetación aqui y allá se agradece por lo refrescante

Para los que acaban de descubrir Singapur en el mapa, como algún cráneo privilegiado de nuestros dirigentes, les habrán llamado la atención los dos reclamos que trompetea el gobierno de esta ciudad-estado: la decidida seguridad ciudadana y su exquisita limpieza. Claro que todo esto tiene un precio… mayormente, que es un estado policial, te fríen a multas y te vigilan hasta si vas al baño y no tiras de la cadena. Literalmente. Como yo soy bastante escéptica en eso de aplicar soluciones blindadas y únicas a todas las situaciones, dudo mucho que la exitosa política económica de un país de poco mas de 5 millones de habitantes (mas o menos, como la provincia de Barcelona) empaquetados en un territorio del tamaño de Albuquerque (la extremeña, no la americana), situada en un estrecho que es clave en el tráfico marítimo de una zona caliente económica y con semejantes vecinos, pueda servir para un país como España. Y qué decir de la educación… que si, que hay muchas cosas buenas que estudiar y copiar, pero creer que TODO el éxito reside en la obligación de un bilingüismo inglés- malayo, chino estándar o mandarín y tamil (todos ellos oficiales) es muy simplista. De hecho, el propio actor de esta película lamentaba que ha tenido problemas en su carrera por no dominar el mandarín (que le era mas útil que el inglés, poderoso vecino tienen). Y menuda presión mete sobre sus estudiantes… terrorífica. Para la conomía de Singapur, esa dependencia de China es su mayor fuerza y también su talón de Aquiles. Quizás la potencia y la capacidad de resiliencia de este minipaís esté sobre todo en su melting pot de etnias, idiomas, religiones, ideas… representado por la comida, esos street food halls con docenas de puestecillos alineados para ofrecer sus cocinas diversas multiétnicas, y donde todo el mundo peregrina de barra en barra encargando platillos en alegre batiburrillo, que luego comparte pacíficamente en la mesas centrales comunales. Aunque les copien fuera, no será lo mismo, porque es condición imprescindible que los clientes sean también igual de tranquilos, educados, pacíficos y limpios.

La fotico del análisis: una imagen sencilla sin mas, con una lectura “de izquierda a derecha” que corresponde a la típica occidental (porque coincide con el sentido de la lectura de los textos en caractéres occidentales). El principal sujeto de atención es una pareja anónima de espaldas. Colocada en el tercio izquierdo de la imagen, deja dos tercios de la imagen libres, llenando con un paisaje/horizonte el resto. El ligero desenfoque estiliza los elementos del paisaje urbano hasta convertirlos en construcciones geométricas, aunque permitiendo que se reconozcan. Así, las grúas del puerto dejan de ser feos andamiajes metálicos para evocar sueños de mar, libertad y viajes. Tres bandas de colores se alinean de abajo arriba: el seto verde, los tejados rojizos y el cielo grisáceo. Aunque la camisa blanca de la mujer y la negra del hombre son dos tonos extremos en el histograma, la iluminación del contraluz (con reflectores y focos seguramente) los equilibra y saca tonos de grises para darles interés. El etalonaje desaturado dulcifica la escena.

Hola mi amor, soy yo, tu loba

La Princesa Mononoke: Cuando mi adlátere domi me confesó que no había visto esta película, no me lo podía creer. Cariño…¿Cómo has podido perderte esta maravilla?. Que mira que tiene años (es de 1997), pero sigue siendo una supernova en la galaxia de estrellas de Studios Ghibli. Recuerdo haber leído sobre ella (ay madre qué tiempos, cuando me compraba el Fotogramas y me lo empollaba para estar al día), y acechar impaciente el estreno en el videoclub. Total, que cuando por fin lo pusieron en las estanterías, lo colocaron…en la sección “infantil”, entre Heidi y el Valle Encantado. ¡¡¡Virgendelapatarrastra!!!. Que si, que en aquellos tiempos lo de anime no nos cabía en la cabeza, que si eran dibujos animados eran cosas para críos… ¿Pero no les mosqueó a los distribuidores y quioskeros que en la portada saliera una chica con toda la cara llena de sangre? ¿Pensaban que se le había corrido el pintalabios? ¿O es que sacaron otra portada, la del dragón en el bajorrelieve? La cosa es que meter el DVD (o la cinta) en el reproductor y darle al Play debió ser como una explosión de olla (exprés) en los domicilios donde la alquilaron o compraron “para los nenes, que se queden quietecitos frente a la tele y nosotros nos desentendemos”.

Que ya os había dicho el tipo que no os acercárais… que vais perdiendo la cabeza…

Y no por la violencia en sí: entonces los niños podían ver cosas bastante moviditas en las pantallas y los tebeos (pongan aquí su lista de series infantiles favorita con la que se criaron estupendamente), sin estar censurados por las actuales hordas del Ejército de Salvación bienpensante, así que una batalla con muertos y trozos de gente volando era algo fuertecillo, pero no tan radical. Lo que debió sacudir a los pedugos que se pusieron delante del ordenador fue el propio concepto de “película adulta con dibujos”. Porque adulta es la idea de un dios susceptible de sufrir una corrupción y de morir (al menos en alguna de sus formas), corrompido por la intervención humana (la bala que enloquece a ambos dioses jabalí, la que está envenenando a la Diosa Lobo, la que corta la cabeza del Caminante Nocturno). Nada menos que cuatro dioses sufren el proceso. Muy Nietzschesiano todo (Errrrr, ahora que caigo… Semana Santa y todo su fondo metafísico, con todo un Dios hecho hombre, torturado, muerto, sepultado y resucitado… La herencia del dios Mitra… upppsss). Y el Ciclo de la Regeneración, y ese animismo que forma el andamiaje de la película … no me extraña que haya gente que no haya entendido nada de la filosofía base, y que se hayan quedado en el aspecto “ecologista” de la trama (que sí, que está ahí, pero hay más capas debajo) o incluso (¡¡¡Herejiaaaaa, Herejiaaaa!!!) se hayan ABURRIDO. Enfin, que ya el pobre San Francisco de Asís tiró la toalla predicando a los ceporros de su pueblo, y se bajó al puerto a predicar a los peces junto con San Ictícola, que les daban menos disgustos… no es de extrañar que haya quien la encuentre “sosa, ñoña, pesada”, o se planteara pegarle el tijeretazo en el metraje (vamos, como quien dice que le sobran lanzas en el cuadro y propone recortarle para ajustarlo en un marco comprado en cierta tienda sueca). Maldito Weinstein, al final si que te cortaron algo por mastuerzo: La Maldición del Dios Venado te alcanzó por impío

En la traducción se usa “dioses” para designar a los seres sobrenaturales que aparecen en el relato. En realidad, son Kami, concepto incluido en el Sintoísmo, y que engloba todas las categorías que suelen diferenciarse en otras culturas y religiones como dioses, semidioses, héroes, antepasados, manes, lares, penates, genios, espíritus más o menos definidos y hasta ideas espirituales. 8 millones de dioses y subiendo, no está mal…

El Sintoísmo es la segunda religión mas practicada en el Japón, y seguramente mucha gente se quedará con el aspecto folklórico de su práctica (folk-lore en el sentido de “conocimiento popular”, los ritos y prácticas que se pasan de generación en generación y no tienen un órgano rector teológico). Pasarán por los portales de madera Torii, encenderán sus varillas de incienso en el santuario Jinja, sacarán sus Mikoshis en procesión… Y buscarán la guía moral para sus comportamientos en otras fuentes, porque el Sintoísmo se limita a ofrecer fórmulas para vivir en armonía y buenas maneras con los mencionados kami, o sea el entorno natural. Por eso en esta película no hay “buenos” y “malos”, no hay condenaciones o recompensas para los personajes, tan sólo consecuencias de tus actos. Incluso si han hecho barrabasadas: si al final vuelven a recolocar las piezas y se alcanza de nuevo el equilibrio, bien está.

Vaaaale, que el pobre con su maldición de incierto arreglo a cuestas no está para mucho romance. Que el tampoco es un “tío normalito”, carta de nobleza aparte, tiene condiciones y habilidades sobrehumanas.

La verdad es que la primera impresión del protagonista (el príncipe Ashitaka) con su amor no es para los de corazón delicado. Encontrarte conque la princesa del cuento no es una arrebolada damita bordando en su torre, sino una asalvajinada niña de las monjas en versión lupina, con la boca llena de sangre…y aun así encontrarla bella y prendarte como un becerrico… vamos, enamorarte como se enamoran estos héroes, que se dejan la vida para sacarlas del lío pero son incapaces de un detallito, no sé… tomarla de la manita, regalarle flores y bombones, hacerle promesas que no se van a cumplir…

¿Por aquí pasó el Bosco? solo falta el cadáver colgado de la torre. Composición en diagonal, monocromía del rojo con detalles en azul, blanco y amarillo verdoso. Las figuras se siluetean con la iluminación, permitiendo detectar ese gorro rojo cereza sobre el tono de rojo mucho mas oscuro

Esa imparcialidad frente a las dos mujeres poderosas que no necesitan machotes ni paladines (tan solo lugartenientes y compañeros), comprendiéndolas por igual y salvándolas a ambas, deja descolocados a muchos que no se enteraron de nada. Equilibrio, equilibrio entre la Naturaleza y el Progreso.

Aquí, una imagen que aunque parece casual está perfectamente estudiada. Las posturas de las señoras, la gama de fondo, esterillas y piel que se armoniza con los tres colores primarios del color de sus ropas..

Aceptación del Otro, de sus razones, de sus decisiones… Evitar el prejuicio, evitar juzgar para no ser juzgados. Pelear hasta el final para cambiar tu Destino porque a lo mejor tu Misión es darle la vuelta o estar en alguna otra parte, algún otro lugar.

El Dios Venado de paseíllo con la familia. Esa Naturaleza que no es bondadosa o inerte, sino que se defiende de las agresiones simplemente dejando de funcionar

Responsabilizarse de las consecuencias de tus actos (si matas a un dios/destruyes un ecosistema, no creas que vas a irte de rositas, algo pasará que te alcanzará antes o después)…. Anda que no hay temitas para hacer moverse los engranajes mentales

Lady Eboshi, la señora del castillo, es la “culpable” de la fractura en la Naturaleza,primero destruyendo el Bosque, y luego aceptando el encargo del Emperador (pero entonces… ¿el que la pifió fue el que hizo el encargo, no? O lo hizo por soberbia o lo hizo para que la mujer fracasara) pero también es la que ha recogido y cuidado de prostitutas, desgraciados y leprosos, expulsados de la sociedad y recuperados para un nuevo pueblo donde ganarse la vida fabricando mosquetes y arcabuces…puntos en contra, puntos a favor.

Reconocedlo francamente, en cuanto visteis a los kodamas os enamorasteis de esos pequeños duendes del bosque sano y equilibrado. Cliclicliclic… a rotar la cabeza. Como no tengo jardín para ponerles un refugio, me conformaré con un fanal donde instalarlos en casa, con sus setitas, su musguito, sus ramitas y tal

Si, los kodamas son parte de la mitología clásica japonesa, aunque su forma mas popular actual es la que creó Hayao Miyazaki

Como es la norma de la casa, cada escena es una delicia visual. Para empollarla plano a plano. Casi en su totalidad dibujada a mano, sólo tiraron de ordenador y pintura digital en algún punto porque no les daba tiempo a acabarla. Sangre, sudor, lágrimas y algún infarto hubo que poner en el ara del sacrificio para lograr esta película, que aun hoy es objeto de culto (como tiene que ser).

Las referencias culturales son fáciles de entender (y seguir la película), y al mismo tiempo nos dejan un montón de pistas para seguir investigando por nuestra cuenta. Vamos, que empiezas a tirar del hilo y tienes para meses de buceo en la biblioteca. Que si las máscaras, que si el periodo histórico…

Para verla en familia, resolver dudas de los peques, compartir discusiones en la sobremesa, debatir de todo lo debatible, disparatar con la fenomenología religiosa/espiritual, bucear en Internet para aclarar detalles (como la variedad de armas mostradas, totalmente históricas) o ver en callada epifanía y comunión con vuestra pareja y susurrarle al oído: cariño, ¿nos vamos este finde de excursión al bosque a buscar al Caminante Nocturno y hacernos el cubil en una cuevita?

La imagen de estudio: de todas las posibles, una tremendamente enérgica. es que no le falta nada: La composición en diagonal (marcada por ese cañón de mano Ishibiya y continuada por la pequeña sombrilla), y un segundo triángulo que recibe un lado de la diagonal y de las tres caras decrecientes en tamaño (perfectas en iluminación), otro de la base del fotograma y un tercer lado móvil que se dirige al horizonte, con la fila de hombres y animales avanzando. La complicada combinación de azules oscuros y pardos se anima con los detalles en rojo (incluida la chispa del cañón de mano) y esa pequeña nota amarilla de la ropa de la mujer que separa su arcabuz de las armas de los hombres. La mirada de los tres personajes, dirigida a la fina de bueyes, y acompañando su movimiento, es intensa y refleja la tensión de la escena, mientras que se esconden otras caras (de pastores y ganado) para no distraer la atención