Empezando 2023 con estilazo

Festival Anual de las Linternas en Taiwan. Imagen: thailand.postsen.com

Pues si, pasito a pasito, y dejándonos muchos pelos en la gatera, hemos cerrado un año y empezado otro. Que parece que mas o menos todo el mundo está de acuerdo en que el año empieza el 1 de Enero, y la noche del 31 nos la pasamos haciendo las cosas más extrañas para celebrarlo. Extrañas las de los demás, claro; nuestras tradiciones son las mas lógicas y razonables, si señor. Ah, que no todo el mundo empieza igual… los coreanos empiezan el primer día del calendario lunar coreano con el Seollal, y festejan durante tres días mas. Este año toca el 22 de Enero. Si, también hacen cosas el día 31, pero no son tan tradicionales.

El día Seollal empieza realizando un rito ancestral, el Charye, que es ofrecer una mesa de comida para los antepasados. Las maneras de realizar este ritual difieren según la región y el hogar, pero una práctica común es colocar tteokguk (sopa de pastel de arroz), frutas, té o alcohol en la mesa de Charye. Imagen: spanish.korea.net

Otra tradición es que los niños y jóvenes se vistan con hanboks (la ropa tradicional) y visiten a sus abuelos para realizar un Sebae, la gran reverencia, tras lo cual reciben un aguinaldo de sus yayos. Como aquí cantándoles villancicos de puerta en puerta, y los abuelicos cayéndoseles la baba. Y luego a comer y beber platillos típicos y a jugar. (Dios mío, me recuerda mis tiempos de rondallista cantando Reyes por las calles del pueblo y poniéndonos cucos de turrón, frutos secos y vino quemado)

Los chinos también se basan, tradicionalmente, en el año lunar. Según la leyenda, el Año Nuevo recuerda una antigua batalla contra Niam (un homónimo en chino de “año”), una aterradora bestia que aparece en la víspera del Año Nuevo lunar para comerse a la gente y su ganado. Para espantarlo, los paisanos usaban grandes cantidades de papel rojo, quemaban bambú, encendían velas y vestían de rojo. La tradición tiene todo un calendario de 16 días para repetir el proceso.

a comerrrrrr. Imagen: chinahighlights.com
Imágenes: chinahighlights.com

Aquí os dejo la chuleta de los menus «de la buena suerte» y de lo que teneis que evitar a toda costa. ¡Ah , y salid a la calle a ver dragones y bailotear! ¡Y muchos petardos y fuegos artificiales!

Imagen: traveltriangle.com

Los japoneses celebran lo que haga falta, con ese desenfadado budismo “adaptado”. Para empezar, a finales de diciembre se dedican al Osoji, la Gran Limpieza, en la cual se pone patas arriba la casa, las oficinas, los centros educativos… para hacer repaso general de lo que se suele dejar aparte en las limpiezas general y se tira todo lo que ya no sirve o no vamos a usar. En el aspecto material y en el emocional: es el momento de mandar a freír puñetas a los contactos tóxicos, los ex reincidentes, las amistades sin futuro…  Mientras realizas el Osoji te desprendes de lo que no deseas y te alegras de la nueva vida que vas a tener sin esa carga. En el Osoji nipón, los menores colaboran en la limpieza tanto en casa como en las escuelas

Imagen: traveltherapists.it

Seguidamente, los impávidos japoneses se emplean con entusiasmo en un etílico fervor (las Bōnenkai,) que deja pequeñas las cenas de empresa y las reuniones de amigos españolas. El objetico es dejar atrás los malos rollos del año, y por lo visto la mejor estrategia es acabar fregando todo con cantidades piscineras de sake y cerveza

La nochevieja se suele cenar Toshikoshi Soba, con fideos de alforfón, con toda la familia reunida para ver en la tele Kohaku Uta Gassen, la gala musical de fin de año en Japón

¿Y las comidas de año nuevo? Pues se cocina con antelación el osechi ryori, los menús de año nuevo, porque es muy de mal fario cocinar durante los primeros días del año. Toda una ofensa a los Kami. Así que o tienes todo preparado o lo pillas de la tienda de conveniencia

El día de Año Nuevo, seas o no budista, haces el Hatsumōde y te vas a realizar la primera visita del año a los templos de tu barrio. A rezar, quemar incienso y patear nieve. Imagen: japonismo.com

No se si os habréis atragantado con las uvas. Os propongo que, en vez de las tradicionales campanadas de la Puerta del Sol, las toméis este año con los 108 toques de campana de los santuarios budistas, una por cada pecado en los que solemos caer los humanos. Que os da tiempo a pelarlas, sacar las pipas y hasta mandar wasapos entre toque y toque.

En algunos santuarios pequeños los que tiran de la cuerda del badajo son los devotos en orden, en otra son piadosos habituales ya apalabrados, y en los mas grandes hacen toda una exhibición de trabajo colectivo. Como el botafumeiro pero en oriental
Y por si acaso os parecía que las celebraciones en España habian sido deprimentes… echad un vistazo a los pobres norcoreanos lo que tienen que apaludir por decreto. Que encima han celebrado el año nuevo tirando un cohete en el Mar del japón. Se podían dedicar a tirar petardos como todos los demás, panda de repajoleros mandamases…

Publicado por directoraymas

Apasionada por la fotografía. Mas de 40 años viendo cine de todo tipo y últimamente decidida a hacer sus incursiones en el asunto. Viajera siempre que puede, pudo y podrá. En la mesa lo mismo puede haber una tortilla de patatas que un wok de verduras o una selección de mezzes... Con semejantes antecedentes, solo podía organizar un blog ecléctico entre la curiosidad y el desparpajo

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1 comentario

  1. Muy interesante , me gusta y sobretodo es que la comida y la bebida que no falten pase lo que pase, se pasan el día en un pienso como aquí vamos y aún queda Reyes

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