
10Dance: Si de esta no me tacháis de vuestras agendas, es que teneis buena tolerancia y mejor paciencia que muchos. A ver, yo aviso: esta es una película BL, eso, de temática gay. Lo digo porque a muchos (y muchas) les parecerá algo directamente inaceptable. Bueno, estáis en libertad de verla o de ignorarla. Para los y las que tengan alma de Fundashi o de Fujoshi, o les apasione el baile por encima del asunto de quién hace chispa con quién, pues les gustará, porque es una película hecha con mucha calidad, unos actores excelentes, vistosas coreografías, sutileza en el guión… lo mas atrevido que se ven son dos besos en los morros, que ya sabemos que los japoneses, para esto de la exposición de los sentimientos, son pudibundos, aunque luego se dediquen con desparpajo a los ejercicios físicos y anímicos con el mismo sexo o el de enfrente sin problemas (recordad que en Japón no existe la homosexualidad, sino los actos homosexuales, y por temporadas los individuos pueden ir a pelo, a pluma o a ambos, porque no hay impedimentos).

Pues esto va de dos bailarines profesionales, muy famosos y muy campeones ellos. Sus nombres son el mismo (Shinya) y sus apellidos casi idénticos (Suzuki y Sugiki), pero son opuestos completamente. Uno es el campeón japonés (saborrrrrr) de baile latino y el otro el campeón japonés de bailes de salón (punchanchan punchanchan) pero ahí tienen su techo, porque no son capaces de dominar otros estilos, y ambos tienen un genio endiablado. Que en el caso del latino, es puro fuego y energía, y en el de la pajarita, frialdad y control. Bueno, pues un día se le ocurre al señorito iceberg que quiere aprender baile latino, y propone al enfervorizado intercambiar clases de estilos para competir en el campeonato internacional 10dances: una exigente categoría de baile deportivo que combina dos disciplinas: 5 bailes de salón (vals inglés, tango, vals vienés, foxtrot y quickstep) y 5 latinos (samba, cha-cha-chá, rumba, pasodoble y jive). Pero nada que ver con esos pasos torpes y alcoholizados que tu cuñado el baldragas se marca cada año en la verbena del pueblo, ojo: estos son para atletas, igual que el patinaje artístico sobre hielo o la gimnasia rítmica. A mi no me miréis, que tengo la habilidad para el baile de una maceta con geranios.

Al principio, el latino se niega en redondo, ni puñeteras ganas de trabajar con un tiparraco estirado en una modalidad que le es indiferente. Y no, ni fusiones ni gaitas, si es un vals es un vals, olvídate de extraños híbridos para llevártelos a tu terrero. Pero oyes, tanto insiste el otro que en un arrebato de furia le dice que si, que lo va a espabilar. Y vaya si lo espabila… entre sudores, se dan cuenta de que cuate, aquí hay tomate, y se cumple el sueño de todo manga BL, o sea, que unos personajes heteros (ambos tienen o han tenido parejas femeninas) acaben probando lo que no pensaban catar (y les guste)

El asunto del baile más parece una excusa para el tema de la relación entre ambos, pero reconozcamos que se han trabajado el tema: unos bailes fabulosos muy coreografiados y una exhibición de que la fama cuesta, y aquí es donde vais a empezar a pagar. Nada de actores con dobles, aquí los chicos se lo han currado mucho, mucho, mucho, y una coreografía que conlleva la confesión que jamás se pone por escrito en el guión, las complejas relaciones de adultos complicados con ambiciones y vulnerabilidades reales, defectos y fortalezas. Un romance construido sobre el mutuo respeto (cada uno reconoce que el otro es el mejor en su campo), la madurez de medir antes de entrar en tromba y cuidadín con los encuentros, porque ambos son terriblemente dominantes (no exclusivamente en el asunto horizontal). Los actores, que como digo están fenomenales, lo clavan. Yo no sé si Takeuchi Ryoma (que viene del universo Kamen Riden), el apasionado latino, cojea cual palomo, y Machida Keita, aunque ha hecho trabajos en otras producciones BL, la verdad es que hace unos años se casó con una actriz surcoreana (que por cierto la vamos a ver en la segunda parte de la Tienda para Asesinos, yujuuuuuuu). Ojo, que el chico tiene carnet de radio de aviación especial, radio terrestre especial, soldadura de gas y manipulador de materiales peligrosos Clase B-4. Tu por si acaso no le toques las narices con preguntas estúpidas, que te manda a la estratosfera de un pepinazo

Algo os tendría que explicar de los bailes de salón en Japón, pero no he encontrado apenas información. Será mas bien que son gente poco dada a asomar en redes, porque de hecho hay una Japan Ballroom Dance Federation que organiza competiciones internacionales.

