
Hala, de dos en dos como los donuts. A lo bestiajo o a lo fisnolis. Que no se diga que no os doy opciones. Que ya sabéis que las pelis y series de forenses me gustan por lo que tienen de puzzle. Y si encima en ambos casos son mujeres las que sajan e investigan, me pongo delante de la pantalla con las fritas y el ketchup… errrr mejor nos pasamos a las palomitas

Hunter with a scalpel: Esta es la opción “uf uf y reuf”. Una serie de asesinatos a cual más espantoso y una forense decidida a pillar al asesino en serie, el cual sospecha que es su padre. Es que ojito a la crianza que tuvo la señora en su infancia. Es en los flashbacks donde se va recopilando el pasado, que explica la actitud glacial y antipática de la protagonista, que está mas cómoda en una sala de autopsias que en la bañera de su casa con velitas y tal.

Muchos han criticado que la actriz no sabe poner otra cara que el modelo ajoporro avinagrado. Pero es que el personaje es así, una evidente superviviente a la ferocidad paternal que ha desarrollado un bloqueo emocional de manual: Desconexión emocional, baja autoestima (camuflada con una capa de soberbia y superioridad intelectual defensiva), ansiedad y estrés, y que de cara a los demás (esos Otros que han causado terror crónico o es evidente que van a juzgar con dureza a la paciente) se muestra con dificultades en las relaciones (falta de comunicación emocional con familiares, parejas y amigos o conocidos), falta de expresividad (impasivilidad gestual o inadecuada gestualidad), aislamiento social y decisiones impulsivas. Cuando acabas por enterarte de la causa de su trastorno de estrés postraumático, piensas: bastante bien ha salido para lo que ha tenido que pasar

Psicópata prototípico, con sus estrategias de manipulador, egocéntrico, falta de empatía y remordimientos, operando a menudo con un comportamiento antisocial y parasitario. Que tenía a su hija (ojo, que en realidad eran dos) como ayudante en sus fechorías del principio, y ahora intenta volver a mantener bajo su férreo control, disfrazando de “amor de padre” lo que en realidad es una dominación brutal. Teeeeela, tela.


Lo que mantiene la historia es sobre todo la relación padre-hija (tóxica no, lo siguiente en grado superlativo), que, aunque parezca irreal, es totalmente fiel a las que se establecen entre psicópatas y víctimas. El título de la serie insinúa que es la forense la que está cazando al asesino, pero a su vez es presa con la que juguetea el depredador. Mola, mola la serie. Los actores son gente todoterreno muy en su papel: Park Ju-Hyun con cara de sota (que poquito se ha prodigado esta chica, será que está a otra cosa); Park Yong-Woo en una versión kimchi de Hannibal Lecter (siiiiiiiiiii) y Kang Hoon de poli explosivo (eleeeeeee). Las marujas del barrio “que no sospechaban nada”, los polis del equipo (tan distintivos ellos), el resto de forenses (esas guerras de poder y zancadillas miserables, ay ay, dónde las he visto yo) podrían ser mi barrio tranquilamente. Al principio todo parece un poco incoherente, pero poco a poco, episodio a episodio, las piezas encajan

The Imperial Coroner -temporada 2-: Y hablamos de esta serie en su primera temporada, de cuánto nos gustó y de cómo hacer equilibrios con un presupuesto mínimo y mucha imaginación. Así que en cuanto salió la segunda temporada, ahí metimos el morro hasta el fondo. Cachis, esto no es lo que esperábamos… A ver, no es que sea un completo desastre, pero ya no es lo mismo. Sigue teniendo sus puntazos de humor descacharrado (esa escena de comienzo, con la princesa haciéndole la autopsia al plato de carne o cazando la calavera saltarina en el banquete imperial, ya merece un ratito de nuestro tiempo

Aquí el asunto principal engloba casi el 90% del guión, y lo que parecían casos independientes acaban siendo colaterales del mismo. Espionaje y manipulaciones que desarrollan sus tentáculos desde el vecino y rival reino de Nanzhao, y que son lanzados desde la corte del rey por unos u otros actores, y a veces chocan entre ellos.

Esta temporada no ha convencido a los chinos, que la han puesto a caldo. Echan (echamos) de menos la intro y los dibujitos “técnicos” explicativos, el humor despiporrado, las fragilidades y fortalezas de los personajes principales que tanto llegamos a apreciar (el miedo al agua y los espacios cerrados del príncipe An se quedan en nada, y solo pervive la capacidad estratégica), se echa a cuenta de los tres años de matrimonio la suavización del carácter de algunos… que dicen que muchos “querían ver mas escenas románticas entre la pareja principal y los productores les han hecho caso… pues la han pifiado, porque la intro de la primera parte de la temporada es moñas hasta el delirio, y el baboseo de las parejitas aburre a las ovejas… que rayor, si quieres cursiladas vete a otra serie de las que le ponen de los nervios a Javi el del bar de abajo (mi asesor transcultural), pero deja en paz una serie de forenses, coñes….

Los actores principales son los mismos que en la primera temporada, la producción esta vez lleva más dinerito metido (aunque, sniff sniff, echamos de menos el punto austero)… pero ay! el guionista no se ha atrevido a meter tanto humor, no ha creado un villano tan memorable como el eunuco de la primera, no ha metido diálogos tan desacharrantes («¿Han escrito los guiones con una IA?»), así que mi recomendación es que, si conocéis la primera temporada, os podéis meter con esta por aquello de reencontrar a la forense rústica, el señorito riguroso, la chica de armas tomas, el amigo tarambana, el hermanastro supertímido, el hermano demasiado buenecito (y con una lectura BL a cuenta de su amistad con el Segundo Príncipe más que evidente), el emperador agobiado… pero ni se os ocurra empezar con esta directamente, que os aborreceréis


Nota aparte para la creación visual del señalado Reino de Nanzhao. Que si, oyes, que existió el reino… desde el 738 al 902 dC. Si, eran vecino y rivales del Imperio Tang, estaba en el Sur ( encajado entre el Imperio Tibetano, el Imperio Tang y los actuales países Laos, Vietnam y Mianmar), y en algunos momentos se dió de tortas con los Tang y lo tibetanos hasta ponerles los pendejillos por corbata. Budistas con rama propia, con grandes avances y personalidad característica en arquitectura, pintura, literatura etc… suele ser un elemento omnipresente en novelitas wuxia, juego y series, fantasías exóticas (xia-xia).
En la Wiki inglesa tienen un extenso artículo por si os pica la curiosidad
