Asi nos vamos entendiendo

Y por fin vamos a estrenarnos en hacer una entrada de conceptos técnicos que es bueno reconocer cuando hablemos de la producción audiovisual. No os asustéis que son facilitas, enseguida le cogeréis el tranquillo y apreciaréis mejor lo que se ve en la pantalla

En esta escena, la casa tradicional es parte importante del mensaje, así que se ha conservado enfocada con la profundidad de campo necesaria
Sin embargo aqui ni siquiera toda la cabeza del personaje está enfocada. Destacamos sus ojos aplicando incluso una lente de gran angular que los exagera y deforma

Profundidad de Campo: es la distancia en la que los objetos o sujetos de la escena están enfocados y se perciben nítidos. Normalmente en cine se prefiere una profundidad de campo reducida (por delante y por detrás, sobre todo por detrás) para que lo que queremos resaltar quede separado del fondo (que a veces no es interesante, y llega a estorbar). Para eso se utilizan focales muy cortas, casi “gran angular”, y el actor tiene que saber muy bien por dónde se mueve el personaje en el escenario para no salirse de “su zona” llevado por la emoción del momento. En cambio, si el paisaje o el fondo o el escenario (una habitación, un bar, una granja…) también es importante en la escena, se eligen profundidades mas amplias para que podamos verlo con claridad

Bolas blancas en una toma casi monocroma. Tristeza y melancolía
Aqui sin embargo tenemos muchas bolitas de varios colores. Casi podemos oir el ruido de las máquinas tragaperras (¿en un restaurante dos estrellas michelin? estos chinos…)

Bokeh: suena como muy oriental y tal, y es cierto: es un anglicismo derivado del japonés ぼけ, que significa “desenfocado” «niebla», o boke-aji, la «calidad del desenfoque». Según la página oficial de Nikon, Bokeh se define como “el efecto de fondo suavemente desenfocado que se obtiene al fotografiar a un sujeto, usando un lente rápido, a su apertura más amplia, como por ejemplo f/2.8 o más amplia.”. El bokeh puede añadir suavidad a una fotografía brillantemente iluminada. Usar esta técnica para separar su sujeto del fondo también puede permitirle utilizar un fondo no tan fotogénico en su imagen—pero a causa de su desenfoque difuso, ayuda a “resaltar” al sujeto, sin opacarlo. En pocas palabras, bokeh es la calidad estética del desenfoque en una fotografía. O sea, no es solo dejar borrosa toda o parte de la fotografía, sino que quede bonito. La aplicación mas evidente es cuando las luces de la imagen se convierten en bolas blancas o de colores, en muy primer plano o al fondo. No todos los objetivos producen un efecto agradable, depende mucho del diafragma de la cámara. Eso, o te dedicas a meter Photoshop en la sala de tratamiento digital. Tampoco es tan difícil…

Desenfoque de movimiento

Blur: digamos que es la “versión primitiva” del bokeh. Aquí simplemente se dedica a desenfocar, con mas o menos gracia, la escena, toda o en parte, sin hacer magia con las luces. Bueno, me diréis, esto es tal cual lo que ponía antes en la definición… pues sí, claro, y es que mola mas decirlo en japonés, que suena como mas chachiguais. Podemos manipularla con la profundidad de campo (entre otros medios). Blur tiene además varias subcategorías, como Motion Blur, o desenfoque de movimiento (lo que hemos dicho siempre “he movido la cámara al disparar” o “el Mariano, que no para quieto”), el Tilt-shift o efecto diorama (en una escena de grandes espacios, sólo una fracción muy pequeña de la imagen está enfocada y parece como si fuera una foto de una maqueta)… En este ultimo caso las lentes para conseguir el efecto son carísimas (pero mucho, mucho, mucho), así que lo mas cómodo es sacar la imagen “normal” y hacerle un poquito de magia en el ordenador. Ademas, lo que queremos normalmente en cine es justamente lo contrario, usar maquetas para simular grandes escenarios naturales a los cuales nos es imposible acceder

«Fantasmas» verdosos, algunos rayos de luz, un poco de «neblina»… lo que da de sí el son entre persianas…
Deslumbrados estamos por la merienda. Esta vez tenemos un flare redondido en la taza y los juegos de la luz en el vaso de agua, ademas de una aberración cromática (que seguramente ha sido ya corregida, y esto es lo que no se pudo quitar) en el borde de la bandeja a la derecha

Flare: Destello o reflejo de lente, (del inglés lens flare), es un tipo de destello que es producido cuando los rayos de luz inciden en el objetivo. Esto suele ocurrir cuando se fotografía a fuentes de luz (como, por ejemplo, el sol o alguna fuente artificial) en un ángulo en concreto, y se cuela un rayo de luz en la imagen, creando reflejos internamente en las lentes. Según el ángulo, el tipo de lente, el objetivo, la conjunción de los astros etc… hará una imagen u otra, desde una especie de “pompas de jabón irisadas” a rayos de luz, “bolas de luz”, figuras poligonales, neblinas luminosas…. Si es un efecto buscado y queda bien, lo llamaremos “elemento creativo”, y si no es así, “luz parásita”. Hay tres maneras de lograrlo “a propósito”: a) a lo chulesco, estudiando el objetivo, el ángulo de incidencia etc para que “salga solo” b) poniendo un filtro delante del objetivo (si, todavía existen los filtros de destello, que podían tener cuatro, seis, ocho estrellas… Como los celacantos, fósiles vivientes) c) abrir el Photoshop o la pestaña de Efectos Especiales del programa de edición de vídeo y colocar uno que nos apetezca en la imagen. Esta opción gana por goleada

Aqui se puede haber reemplazado el fluorescente original por uno «de cine» para la escena, y las luces naranjas son lámparas de sodio… pero esta mezcla de luces solo se puede rodar con RAW, y luego dejar tranquilo al del laboratorio con su termo de tila, su caja de donuts y muchos pañuelos de papel para sudar tinta

Flickering. A veces, en videos no demasiado profesionales, apreciamos una especie de parpadeo de las luces en interiores, que nos pone de los nervios. Plic plic plic, que cosa más cansina, por dios….Sobre todo si están usando fluorescentes de mala calidad (no profesionales) o cintas de LEDS, acaba uno hasta las narices. Hay varias causas, pero lo mas normal es porque hay un desencuentro o desfase entre los fotogramas por segundo y la velocidad de obturación de nuestra cámara con la frecuencia de la luz. O sea, las luces se apagan y encienden con una cadencia que nosotros no vemos, pero la cámara si. Para eso tenemos dos opciones: a) conectar la función Flicker Cancel (Cancelar parpadeo) o Flicker Reductions (Reducción de parpadeo) que ya tienen muchas cámaras de calidad cuando vamos a grabar b) usar un filtro, plugin o software específico en los programas de edición. Vamos, que la solución existe… si no puedes gastarte una pasta cambiando las luces cuando ruedas, al menos se generoso con tu técnico de laboratorio digital. Pero no confundamos esta molesta buena-para-nada intromisión en la imagen con la meditada inclusión de los clásicos fluorescentes de cebador moribundo, que se apagan y encienden irregularmente con un zumbido característico bzzzzzz bzzzzz de quieroynopuedo, y que aparecen en muchas escenas de “la decadencia y el hundimiento”. De hecho, algunas veces se han tenido que simular durante un rodaje, y para controlar cuándo se producía el apagado y encendido, se colocaron luces continuas tipo LED en tubos que imitan fluorescentes, y el encargado de turno con un regulador encendía y apagaba los “tubos” según le indicaba el guión (como si fuera la partitura del batería de un grupo), armónicamente con el diálogo y la acción de la escena

Parece sencilla… pero no lo es. Las luces de las ventanas hay que igualarlas de toma en toma, y levantar las sombras de la parte izquierda del sofá.

Corrección de color: El momento de luz perfecto durante un rodaje no existe. Y si ocurre, es algo pasajero. Las escenas se ruedan en varias sesiones (la pareja protagonista empieza a besarse en Febrero y acaba echando el caliqueño en Mayo, cuarentena de Covid mediante), por lo que la luz es distinta en cada toma, la luz del día se modifica a lo largo de las horas (amaneceres azulados, tardes anaranjadas), se cruzan unas nubes en el peor momento, la habitación se percibe mas oscura de lo que parecía en el rodaje o no podíamos hacer nada por iluminarla mejor, hemos rodado con varias cámaras distintas… Si o si, es preciso corregir esos “sabotajes” en la sala de edición, solucionando problemas de exposición, contraste y balance de blancos… con la finalidad de igualar todas las escenas de la película. Vamos, como el prelavado del programa de la lavadora

Los tonos amarillentos que asociamos a las películas de epoca y la claridad de un dia de invierno con frio pero sin nieve
Podéis apostar a que esta escena se rodó con el estudio bien iluminado, y a posteriori se bajó la luz y se dió ese tono azulado-grisáceo
Aqui hasta le hemos añadido una aurora boreal, que total es fácil… sobre unas tomas de cielo nocturno (que si te descuidad incluso pueden ser foto fija) le hacemos un poco de «blue screen» (la conocida pantalla verde) y le ponemos una aurora que quizas ni siquiera sea «real» y la hayamos creado en un ordenador
Otra de las muchas escenas del k-drama donde han metido un filtro de campo partido en el cielo (rosa, a la izquierda). Y esta vez han sido discretos, porque en otros episodios rechina.
Errrrr aqui se han pasado un pelo con los filtros beauty para el chico. Vale que es jovencito, pero es que le han dejado el cutis como el culito de un bebé…

Etalonaje: ahora si, ahora vamos a meterle mano a ese material ya apañadito y le daremos “saborcito”. Aquí entran todos los filtros digitales, modificaciones y trucos que hagamos en el color de la imagen. Desde simular una escena nocturna (la famosa “noche americana”) a inventarse amaneceres, cambiar el color de los objetos, borrar elementos indeseables; establecer un “ambiente” general para la película o la serie; dar diferente tonalidad a las tomas según sean “un recuerdo del pasado”, “la actualidad” o “un futuro soñado”; aplicar “maquillaje digital” (literalmente, poner el maquillaje en la imagen ya grabada y no en el actor para grabarla)… lo que se os ocurra. Desde recrear una película de los años 40 en ByN y su grano bien gordo a meternos en ambientes futuristas de alta tecnología con luces azuladas, hacernos sudar la gota gorda con los omnipresentes todos extracálidos de “las escenas en el desértico Sur”, morirnos de frío entre hielos y palideces, casi oler la miseria y la violencia en los despachos de luces verdosas, flotar en algodonosas imágenes sensuales…. Si puedes abrirlo con un programa que tenga sección de etalonaje (como DaVinci, Adobe Premiere o Final Cut Studio), esa toma ya es tuya para contar una historia sin palabras. Ojo, que aquí es importantísimo el conocer cómo funciona la psicología del color. La palabra clave es “atmósfera”. Y buen gusto, porque he visto cada cosa..

Venga, esto de premio por haberos sido buenos alumnos

Publicado por directoraymas

Apasionada por la fotografía. Mas de 40 años viendo cine de todo tipo y últimamente decidida a hacer sus incursiones en el asunto. Viajera siempre que puede, pudo y podrá. En la mesa lo mismo puede haber una tortilla de patatas que un wok de verduras o una selección de mezzes... Con semejantes antecedentes, solo podía organizar un blog ecléctico entre la curiosidad y el desparpajo

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