
Tinta, colores coreanos, papel hanji. Fuente: vokabre.com
Si, hoy seguimos con frío y niebla, sofá y manta, y vamos a pasar un rato de miedito viendo cosas de esas que hacen que nos apretujemos más. Como en mi casa viendo la del silencio de los corderos: mi hermano, mi madre, mi abuela, la gata, la perra y yo, juntos en el sofá y aun sobraba sitio. Escalofrío asegurado

Tarot (Taro): con ese nombre hay varias producciones no coreanas, asi que hay que afinar la puntería para pillar de cual hablo. Yo me refiero a la serie coreana (corta y anunciando una segunda temporada, Tarot Season 2: Tales from Hell), que funciona como una antología de relatos breves de terror, y de la cual hicieron una selección de tres de sus episodios para componerlos en una peli del mismo nombre: la Visita de Santa (una madre trabajadora criando a su hija, a la que ha dejado sola en casa), Por Favor Tíralo (un repartidor a domicilio con una extraña clienta) y Volviendo a Casa (un tipo que coge un taxi por la noche, lleno de miedo y ansiedad). Se supone que los relatos giran en torno a los arcanos mayores del Tarot, pero a veces se hace difícil averiguar cómo se relaciona su significado y el relato.

Hay gente a la que le ha gustado, hay gente que la aborrece. A mí me ha gustado (yep, soy rara), aunque a veces se le va la mano en el gore. Las quejas suelen destacar que, aunque los actores lo hacen muy bien (en eso coinciden), los personajes son estúpidos, y el guión raruno. Bueno, es que si el guión funcionara de forma lógica no habría serie. Y lo de la estupidez humana es mucho mas común de lo que creemos: gente que vive contradictoriamente, que toma malas decisiones, que se desboca acosado por su propia culpabilidad… Para los que suspenden serie y película, lo único que se salva es uno de los actores, que debe ser un buen showman, DEX, y a mi no me suena ni de refilón (por cierto: el actor, después de graduarse se metió en el ejército en la Special Warfare Flotilla en la unidad de demoliciones submarinas, y luego se pasó al equipo de demoliciones submarinas, estuvo asignado en la unidad antiterrorista de la Armada y luego se licenció para hacerse actor full time). A mi en cambio el que me suena (y mucho) es Ko Kyu Pil, que mira que lo tenemos visto con el cura feroz, los japoneses en Manchukuo, la heredera desaparecida…

The Wailing (O Lamento , The Strangers): Aquí si, aquí es una sola historia que juega con la ambigüedad hasta el final. Las críticas en general la ensalzan unánimemente: si hay alguna en contra, es mayormente para quejarse de que “emosioengañados”. Un twist de guión, varios recovecos, claro, pero esa es parte de la gracia del suspense. Porque esta historia (bien ligada, mejor engranada) no es tanto de horror (bueno, un chorrito hay) como un thriller con toques de comedia, horror, exorcismos, suspense, puntazo gore… Muy intensa, si si, con esa serie de muertes violentas y asesinatos que se achacan oficialmente al consumo de setas venenosas (ahem, alucinógenas). Pero la cosa no está tan clara: por lo visto, hay un viejo japonés que vive como un ermitaño en la montaña y hace cosas raras. A partir de aquí, ya no sabes si los aldeanos tenían razón en sacarle las uñas a un antiguo invasor (¿Qué pinta un japonés ahí, que por la edad pudo ser un soldado en aquella época?) o son una panda de xenófobos. O todo es un delirio por comida contaminada.

Luchando por su familia tenemos a Kwak Do Won (mmm nope, no me suena). El chamán que se mete a expulsar al demonio causante del desaguisado es Hwang Jung Min (¿tanto CV y no me sonaba? Que curioso, mira que ha hecho decenas de películas), la otra chamana metida en el pleito es Chun Woo-hee (tampoco me suena… con lo que ha currado…), el japonés ermitaño es Kunimura Jun (que lleva desde 1984 currando, y tiene un CV más largo que la carretera Asian Highway AH1 (entre Tokio y Estambul). Y todos ellos lo bordan

Estaremos agarrados a la mantita toda la película mientras pasan cosas horribles en pantalla y nada será lo que creíamos. Preparaos para lo peor: fantasmas, zombies, horror físico, exorcismos chamánicos, mitología cristiana, maldiciones diabólicas, niños espeluznantes, misterios que permanecen, paranoias, ambientes de pueblo, verdades y mentiras…

Outside: Y acabamos con una película filipina. La rareza del día, porque Filipinas en principio no es un país que destaque por su filmografía, y si la hay, no llega a estas playas. Esta perla del Mar de Bisayas la podréis ver sin sufrir vergüenza ajena, porque las interpretaciones son buenas, el guión no tiene descalabros, los zombies garbosos no son andantes descerebrados, el final cierra bien el arco argumental de todos y los personajes son bastante sólidos en sus actuaciones. En medio de una epidemia de zombies corretones un paterfamilias se lleva a su familia a la casa familiar en el campo para sobrevivir. Pero ojo, que aquí la amenaza funciona sólo como justificación de la crisis que va a producir en la familia, en la cual saldrán a la superficie conflictos y secretos. No os voy a decir eso de que “dan mas miedo los parientes que los zombies”, porque los zombizontes son un peligro real, ante el cual los personajes tienen que tomar la elección básica de “fight or flight”, pero eso provoca otras crisis que venían gestándose desde hace mucho tiempo. Mas que la irreal idea de las pelis americanas de la familia que se une ante la amenaza, cada personaje toma decisiones que le atañen a el sólo, se queda o se las pira, dependiendo de lo que le ocurrió en el pasado o de la nueva información que recibe

Si con estas tres sugerencias no os animáis a encender la tele o el ordenador, subíos la mantita hasta el colodrillo y roncad felices mientras fuera cae la nieve, se desencadena la borrasca o nos invade el loco del pelo naranja (eso, si encuentra la ciudad con tanta niebla)

