Estación de Penitencia

A Good Child (Hao Hai Zi): Encontré esta película por casualidad, así, escarbando en mis caladeros favoritos, y dudé en verla. Porque, a priori, los dos temas-pilares (las crisis en la familia de las demencias y los drag queens) me daban escalofríos (mira, ahí tengo apuntada la novela de Maxim Huerta, que no me atrevo a abrirla, no porque crea que va a ser mala o vulgar, sino porque me asusta recuperar esas situaciones que cuenta y agotarme en un berrinche continuo y brutal) o al menos no me hacían mucho tilín (para sermones moralistas kawai, no tengo sitio en mi agenda). Luego resulta que no, que la peli es respetuosa sin caer en el optimismo ridículo, no ahonda en la tragedia ni da lecciones de “buen hacer”, y se entiende perfectamente a pesar de ser una producción de Singapur. Hay que ver cuantas cosas tenemos los seres humanos en común, aunque unos comamos garbanzos con bacalao y otros, curry de garbanzos

La historia está basada en las memorias de Christopher Lim, más conocido por su alias- Sammi Zhen, una drag queen a tiempo completo en Singapur

Un drama familiar que podría haber sido un dramón (y ojo, tiene sus momentos intensos y doloridos) pero no necesita recurrir a la farsa o la comedia cutre para compensarlos. Si acaso, a la leve sonrisa y la evocación nostálgica. A ver, el protagonista principal es una drag queen que se habia largado de casa harto de las palizas y desprecios de su padre y la mansedumbre de su madre, las comparaciones con su hermano (“que es tan formal, no como tú, mal hijo”) y el rechazo y estigma social de la comunidad. Se ha hecho un hueco en la escena del cabaret y las actuaciones en fiestas, tiene su canal de vídeo y una pareja estable (santo varón que la adora), así que, cuando muere el padre tirano, se pasa por el funeral y deja bien clarito que le importa todo un pito. Oye, yo por aquí y tu y tu novia (preñada), por allá. O eso creía ella subida a los taconazos, porque la madre viuda empieza a dar síntomas de que algo no va bien en esa azotea. Tragándose orgullos y sapos, el hermano que ha quedado a cargo le pide ayuda. Anda, mira, nada como una necesidad para “hacer las paces”, pelillos a la mar, yo la cuido por la noche cuando tu estás deslumbrando en el escenario, y tu estas con ella durante el día mientras yo y mi mujer trabajamos, ya buscaremos una salida mas adecuada, pero hay que organizarnos mientras tanto (¡ay, las soluciones provisionales!)

Hala, allí se instala en la casa familiar con su maleta el hijo pródigo, que para empezar demuestra mas cabecita de la que nos esperábamos, y organiza toda una serie de medidas de protección, espanta a las víboras de dos patas, torea las crisis…

… y descarga sus frustraciones en el canal de internet, donde algunos comentaristas le apoyan y otros se burlan de ella cruelmente (ascazo de gentuza). Hay un hijo “fisnito” que vive en la casa materna y una reina del glamour en el escenario que no se cruzan

Hasta que un día upppsssssss problemas de coordinación… vuelve a casa con su ropa y maquillaje “de la otra vida” y aquí se organiza la zapatiesta, porque la madre (que ya tiene la cabeza bastante alborotada) se asusta de la intrusa. Reconducir, reconducir… Mamá, que soy tu hija, mira, mira, no ves la foto… (qué juego de manos en los móviles tan coordinado). Si, si… el recuerdo del segundo hijo varón se diluye y aquí se hace fuerte la hija guapa, salerosa y divertida, que se la lleva de compras o a la peluquería, la que espanta el fantasma del padre pegón cuando aparece por la puerta, que la acompaña al médico y se hace fotos con ella

Según va transcurriendo la película van saliendo a la mesa secretitos y secretazos. Que ya lo dice la Santa Madre Iglesia: para recibir la absolución, primero hay que hacer confesión de los pecados, deseo de remisión y satisfacción de la deuda. Así pasa la familia su estación de penitencia, entre lágrimas y gritos, aprovechando los ratitos lúcidos de la madre o corriendo tras sus recuerdos y sus silencios

Mención especial a las dos parejas de los hermanos: el fotógrafo paciente (que he ascendido a los altares de santos laicos junto con el marido de Medium, el de Entre Fantasmas y el mío propio) y la novia preñada, que se come el marrón de echar una mano cambiando pañales y lo que haga falta. Os habéis ganado el hueco en el cielo cristiano y en el cielo budista de Tushita, queridos.

Ajustando cuentas en el colegio donde le amargaron la vida

Un buen producto bien filmado, que no cae en la burla o la escatología, que no se empeña en sacarnos escenas que no vienen a cuento, que tiene un guión bien llevado y sólidos actores al frente. De hecho, el protagonista Richie Koh (diplomado en Informática Financiera, con un CV decente en pelis y series) la ha petado en el mundillo, y aunque ya tenia un premio gordo (Golden Horse Awards) aquí ha dejado a los espectadores ojipláticos. Huifang Hong (La madre) en la vida real es una señora madurita y muy atractiva, pero oyes, este es el trabajo del actor, convencernos de la realidad de su personaje.

La familia, bien, gracias

El resto, tambien mas que adecuado trabajo. O sea, que te crees la familia desajustada buscando un nuevo equilibrio

No todos los drag queen son tan guapos y hacen de sus cuerpos un trabajo artístico, como la de la foto (ACYD RAYNE).. Pero oyes, el que sale artista es fantástico. Aquí os dejo un artículo con fotos para que alucinéis con sus obras.
Muchos son bastante normalitos e incluso vulgares, siendo este su punto fuerte. Como el cuñado tripón que el día de la boda de la sobrina se pone el mantel de falda y se lanza a una perfomance en el salón que no sabes si aplaudirle o tirarle la silla a la cabeza NO, TU NO CANTARAS MAS. Y aquí, las tres bruj…. digoooo gracias con bigote amigas del protagonista

“En Singapur, las Drag Queen son como dinosaurios: todo el mundo ha oído hablar de ellas, pero nadie las ha visto”. Pues supongo que porque se las asocia con los sórdidos mundos de la prostitución, los espectáculos cutres o la homosexualidad vergonzante. Igual que en sus lejanos tiempos estuvo medio escondido aquí el precursor Manolita Chen y su Gran Teatro Chino (la del Paralelo de Barcelona),

La escena drag ahora es muy accesible para el público. Pequeños teatros o cabarets, shows, bares, actores en medios sociales (sobre todo Instagram), perfomances en actos sociales como bodas, presentaciones de productos o inauguraciones, exploración de perfiles alejados de lo clásico…
Por haber, hay hasta drag kings, o sea hombres haciendo de hombres exagerados. O mujeres haciendo de hombres exagerados. Todo muy complicado

(por el camino, me he enterado que existe el término ginandromorfofílico (sustantivo: ginandromorfofilia) y ginemimetofílico (sustantivo: ginemimetofilia): se utilizan para hombres heterosexuales que se sienten atraídos por mujeres trans que poseen una combinación de características físicas masculinas y femeninas, pero ojo, que tambien les atraen mujeres con fenotipo de mujer, sin extras. Mi abuela (que era una mujer muy moderna y sabe dios de dónde sacaba la información) decía que los hombres que gustaban de los travestis (entonces les llamaban transformistas) era porque solían ser versiones Hype, con rasgos físicos y comportamientos más femeninos que cualquier mujer, como caricaturas extremas . O sea… que voy a hacerme una manzanilla que me duele la cabeza

Un contraluz en el cual dejamos en las sombras los perfiles de las casillas de las urnas y el personaje de la madre. En el centro no vamos a reventar las luces, que se vea (desenfocado y con suaves colores de un día nublado) a la pareja que equilibra y da vida al entorno en el centro. Color y composición suaves, imagen separada en dos partes: a la izquierda, el pasado y los muertitos, a la derecha, los vivos en el presente

Publicado por directoraymas

Apasionada por la fotografía. Mas de 40 años viendo cine de todo tipo y últimamente decidida a hacer sus incursiones en el asunto. Viajera siempre que puede, pudo y podrá. En la mesa lo mismo puede haber una tortilla de patatas que un wok de verduras o una selección de mezzes... Con semejantes antecedentes, solo podía organizar un blog ecléctico entre la curiosidad y el desparpajo

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