
La Redada 1 y 2 (Redada Asesina 1 y 2; The Raid: Redemption/The Raid 2: Berandal): Ya lo he visto, empieza a asomar por las redes el recuerdo de que ya toca organizarse para entrar al Nakatomi Plaza. Pues para los que se queden con ganas de mas bronca, o entren en estado “trolear a fondo al cuñado que acaba de enterarse de que va esta fiesta”, os traigo una minisaga capaz de erizarle los pelos a una calavera. Como al colega de Boney M se los va a dejar. Cuando estrenaron la primera parte en festivales europeos, los primeros espectadores, que veían eso de “película indonesia de acción” (vamos, que tiene la filmografía de ese país una tradición en el tema…) y echaban un ojo al director (un galés orondo y rubicundo llamado Gareth Evans), se debieron meter en la sala a echar una cabezada. A los diez minutos, estaban todos agarrados a las butacas o subidos al techo. Lo que mejor define a ambas dos películas es “ensalada de hostias sin complejos”, con escenas de acción bien coreografiadas y filmadas y piscinas, PIS.CI-NAS de sangre


Como en la segunda parte habia mas presupuesto, lo aprovecharon. Peleas por doquier, con un poquito mas de chicha en el guión, que sirve para meter mas personajes y darles una razón para las peleas. Si con la primera flipásteis, con la segunda os van a cortocircuitar las neuronas

No os destripo más. Total, la intriga es lo de menos. El protagonista, Iko Uwais, es artista de artes marciales, y se ha especializado en silat harimau. Por cierto, antes de meterse profesionalmente en el cine trabajaba como técnico de telecomunicaciones.

El director debe haber sido poseído por el espíritu de algún clásico, porque a ver, que leñes hace un galés filmando esta maravilla brutal. Y el montaje… el montaje es un encaje de bolillos mientras fregaban el suelo con sus dos palmos de sangre que chorreaba de los monitores. Lleva un par de años intentando hacer el remake americano peroooooo naaaaaaaa
