La contable prodigiosa

Mind Jumper: Le eché el ojo por dos detalles de la presentación: uno, que es una producción de Singapur (aunque en las páginas de descargas y comentarios la etiquetan incorrectamente como china). Dos, que la protagonista es una contable autista adulta. Sobre la representación de un personaje autista, no sé si es una buena figuración o un disparate basado en los prejuicios de los espectadores (habrá que pedir asesoramiento a los que realmente conocen ese mundo, se abre el turno de correcciones). Pero para un producto realizado en uno de los países asiáticos más ferozmente competitivos, el ofrecer una imagen positiva y aun alabable de una persona neurodivergente es toda una pica en Flandes… digo Malasia. Lo siento si la palabreja es una pedrada en la retina, pero me niego a llamar «discapacitada» a este personaje que, superpoderes aparte, es inteligentísima, valiente, sufrida, decente, muy formada, muy eficaz en su trabajo, y ha podido superar la muerte de su marido (que la adoraba) y criar junto a su madre a un niño más espabilado que un ratón colorado. Ella simplemente necesita su espacio para hacer las cosas a su manera, pero nada de falsa compasión paternalista

Ah, lo de los superpoderes… que la pobre tiene un glioblastoma en ese cerebrito de 10 que la está llevando a la ruina. Y con la radioterapia, aparte de bastantes efectos secundarios, le ha llegado la capacidad de leer los pensamientos de los demás cuando les toca

Total, que por una carambola y esas vueltas que da la vida, acaba trabajando en una empresa privada subcontratada por el Gobierno para investigar crímenes económicos. Esto, así dicho, parece superaburrido, pero la cosa se anima, claro, porque detrás de la pasta hay mucha maldad, y detrás de muchos crímenes hay pasta. Para deleite del personal, los intríngulis de los delitos financieros están bastante bien explicados, comprensibles hasta para profanos, como la muy didáctica exposición de la corrupción de las compañías farmacéuticas de un arco de tres episodios. Dado que el mantra repetido por el Gobierno singapurense es que allí «todo el mundo puede tener una vida decente si se esfuerza, no existen motivos para cometer crímenes por pobreza o necesidad», sólo la avaricia o la corrupción moral puede provocar que haya delitos. Ahem, ahem… igual al productor le apretaron las tuercas un poquito cuando se emitió la serie, qué es eso de que algunos personajes se hayan pringado en cosas raras para poder simplemente sobrevivir a la rueda de las exigencias económicas (por ejemplo, poder comprar una casita cómoda de planta baja para retirarse en unos años con su anciana madre). No siempre los peores malos son castigados, y no siempre los malvados lo son por su pervensión innata, a veces simplemente son víctimas de las convenciones sociales. A algún censor del férreo paternalismo del Gobierno se le han debido erizar los pelos del cogote.. ¿Habrá segunda temporada?¿Serán los supervillanos, como parece, una especie de secta japonesa? Uyyyyyyyy cómo me lo han dejadooooooo

El protagonista masculino es clavado a Ace Ventura. El resto de personal en la empresita, reciclados de polis o de hackers, también es de los que deslumbran en su trabajo

Simpaticona, sencilla de seguir… Técnicamente correcta sin mas, con algunos defectos evidentes; la BSO está horriblemente colocada en los cortes, intermedios y algunas escenas, aunque la música en sí no sea mala (ni especialmente memorable, un apaño sin más). El argumento general va a trompicones, aunque cada caso se desgrane con cuidado (lo dicho, se entiende muy bien la movida financiera). Los actores no tienen pegas: Joanne Peh ya hizo un papel parecido en una serie anterior (Mind Game, de 2015), y James Seah ha echado los dientes en Sing-Dramas románticos, militares, históricos y lo que le echaran.

Casi toda etalonada en grises y rosas, con vestuarios en tonos neutros, apenas hay detalles de color en la muy tecnificada Singapur, aunque el intento de meter vegetación aqui y allá se agradece por lo refrescante

Para los que acaban de descubrir Singapur en el mapa, como algún cráneo privilegiado de nuestros dirigentes, les habrán llamado la atención los dos reclamos que trompetea el gobierno de esta ciudad-estado: la decidida seguridad ciudadana y su exquisita limpieza. Claro que todo esto tiene un precio… mayormente, que es un estado policial, te fríen a multas y te vigilan hasta si vas al baño y no tiras de la cadena. Literalmente. Como yo soy bastante escéptica en eso de aplicar soluciones blindadas y únicas a todas las situaciones, dudo mucho que la exitosa política económica de un país de poco mas de 5 millones de habitantes (mas o menos, como la provincia de Barcelona) empaquetados en un territorio del tamaño de Albuquerque (la extremeña, no la americana), situada en un estrecho que es clave en el tráfico marítimo de una zona caliente económica y con semejantes vecinos, pueda servir para un país como España. Y qué decir de la educación… que si, que hay muchas cosas buenas que estudiar y copiar, pero creer que TODO el éxito reside en la obligación de un bilingüismo inglés- malayo, chino estándar o mandarín y tamil (todos ellos oficiales) es muy simplista. De hecho, el propio actor de esta película lamentaba que ha tenido problemas en su carrera por no dominar el mandarín (que le era mas útil que el inglés, poderoso vecino tienen). Y menuda presión mete sobre sus estudiantes… terrorífica. Para la conomía de Singapur, esa dependencia de China es su mayor fuerza y también su talón de Aquiles. Quizás la potencia y la capacidad de resiliencia de este minipaís esté sobre todo en su melting pot de etnias, idiomas, religiones, ideas… representado por la comida, esos street food halls con docenas de puestecillos alineados para ofrecer sus cocinas diversas multiétnicas, y donde todo el mundo peregrina de barra en barra encargando platillos en alegre batiburrillo, que luego comparte pacíficamente en la mesas centrales comunales. Aunque les copien fuera, no será lo mismo, porque es condición imprescindible que los clientes sean también igual de tranquilos, educados, pacíficos y limpios.

La fotico del análisis: una imagen sencilla sin mas, con una lectura «de izquierda a derecha» que corresponde a la típica occidental (porque coincide con el sentido de la lectura de los textos en caractéres occidentales). El principal sujeto de atención es una pareja anónima de espaldas. Colocada en el tercio izquierdo de la imagen, deja dos tercios de la imagen libres, llenando con un paisaje/horizonte el resto. El ligero desenfoque estiliza los elementos del paisaje urbano hasta convertirlos en construcciones geométricas, aunque permitiendo que se reconozcan. Así, las grúas del puerto dejan de ser feos andamiajes metálicos para evocar sueños de mar, libertad y viajes. Tres bandas de colores se alinean de abajo arriba: el seto verde, los tejados rojizos y el cielo grisáceo. Aunque la camisa blanca de la mujer y la negra del hombre son dos tonos extremos en el histograma, la iluminación del contraluz (con reflectores y focos seguramente) los equilibra y saca tonos de grises para darles interés. El etalonaje desaturado dulcifica la escena.

Hola mi amor, soy yo, tu loba

La Princesa Mononoke: Cuando mi adlátere domi me confesó que no había visto esta película, no me lo podía creer. Cariño…¿Cómo has podido perderte esta maravilla?. Que mira que tiene años (es de 1997), pero sigue siendo una supernova en la galaxia de estrellas de Studios Ghibli. Recuerdo haber leído sobre ella (ay madre qué tiempos, cuando me compraba el Fotogramas y me lo empollaba para estar al día), y acechar impaciente el estreno en el videoclub. Total, que cuando por fin lo pusieron en las estanterías, lo colocaron…en la sección “infantil”, entre Heidi y el Valle Encantado. ¡¡¡Virgendelapatarrastra!!!. Que si, que en aquellos tiempos lo de anime no nos cabía en la cabeza, que si eran dibujos animados eran cosas para críos… ¿Pero no les mosqueó a los distribuidores y quioskeros que en la portada saliera una chica con toda la cara llena de sangre? ¿Pensaban que se le había corrido el pintalabios? ¿O es que sacaron otra portada, la del dragón en el bajorrelieve? La cosa es que meter el DVD (o la cinta) en el reproductor y darle al Play debió ser como una explosión de olla (exprés) en los domicilios donde la alquilaron o compraron “para los nenes, que se queden quietecitos frente a la tele y nosotros nos desentendemos”.

Que ya os había dicho el tipo que no os acercárais… que vais perdiendo la cabeza…

Y no por la violencia en sí: entonces los niños podían ver cosas bastante moviditas en las pantallas y los tebeos (pongan aquí su lista de series infantiles favorita con la que se criaron estupendamente), sin estar censurados por las actuales hordas del Ejército de Salvación bienpensante, así que una batalla con muertos y trozos de gente volando era algo fuertecillo, pero no tan radical. Lo que debió sacudir a los pedugos que se pusieron delante del ordenador fue el propio concepto de “película adulta con dibujos”. Porque adulta es la idea de un dios susceptible de sufrir una corrupción y de morir (al menos en alguna de sus formas), corrompido por la intervención humana (la bala que enloquece a ambos dioses jabalí, la que está envenenando a la Diosa Lobo, la que corta la cabeza del Caminante Nocturno). Nada menos que cuatro dioses sufren el proceso. Muy Nietzschesiano todo (Errrrr, ahora que caigo… Semana Santa y todo su fondo metafísico, con todo un Dios hecho hombre, torturado, muerto, sepultado y resucitado… La herencia del dios Mitra… upppsss). Y el Ciclo de la Regeneración, y ese animismo que forma el andamiaje de la película … no me extraña que haya gente que no haya entendido nada de la filosofía base, y que se hayan quedado en el aspecto “ecologista” de la trama (que sí, que está ahí, pero hay más capas debajo) o incluso (¡¡¡Herejiaaaaa, Herejiaaaa!!!) se hayan ABURRIDO. Enfin, que ya el pobre San Francisco de Asís tiró la toalla predicando a los ceporros de su pueblo, y se bajó al puerto a predicar a los peces junto con San Ictícola, que les daban menos disgustos… no es de extrañar que haya quien la encuentre “sosa, ñoña, pesada”, o se planteara pegarle el tijeretazo en el metraje (vamos, como quien dice que le sobran lanzas en el cuadro y propone recortarle para ajustarlo en un marco comprado en cierta tienda sueca). Maldito Weinstein, al final si que te cortaron algo por mastuerzo: La Maldición del Dios Venado te alcanzó por impío

En la traducción se usa “dioses” para designar a los seres sobrenaturales que aparecen en el relato. En realidad, son Kami, concepto incluido en el Sintoísmo, y que engloba todas las categorías que suelen diferenciarse en otras culturas y religiones como dioses, semidioses, héroes, antepasados, manes, lares, penates, genios, espíritus más o menos definidos y hasta ideas espirituales. 8 millones de dioses y subiendo, no está mal…

El Sintoísmo es la segunda religión mas practicada en el Japón, y seguramente mucha gente se quedará con el aspecto folklórico de su práctica (folk-lore en el sentido de “conocimiento popular”, los ritos y prácticas que se pasan de generación en generación y no tienen un órgano rector teológico). Pasarán por los portales de madera Torii, encenderán sus varillas de incienso en el santuario Jinja, sacarán sus Mikoshis en procesión… Y buscarán la guía moral para sus comportamientos en otras fuentes, porque el Sintoísmo se limita a ofrecer fórmulas para vivir en armonía y buenas maneras con los mencionados kami, o sea el entorno natural. Por eso en esta película no hay “buenos” y “malos”, no hay condenaciones o recompensas para los personajes, tan sólo consecuencias de tus actos. Incluso si han hecho barrabasadas: si al final vuelven a recolocar las piezas y se alcanza de nuevo el equilibrio, bien está.

Vaaaale, que el pobre con su maldición de incierto arreglo a cuestas no está para mucho romance. Que el tampoco es un «tío normalito», carta de nobleza aparte, tiene condiciones y habilidades sobrehumanas.

La verdad es que la primera impresión del protagonista (el príncipe Ashitaka) con su amor no es para los de corazón delicado. Encontrarte conque la princesa del cuento no es una arrebolada damita bordando en su torre, sino una asalvajinada niña de las monjas en versión lupina, con la boca llena de sangre…y aun así encontrarla bella y prendarte como un becerrico… vamos, enamorarte como se enamoran estos héroes, que se dejan la vida para sacarlas del lío pero son incapaces de un detallito, no sé… tomarla de la manita, regalarle flores y bombones, hacerle promesas que no se van a cumplir…

¿Por aquí pasó el Bosco? solo falta el cadáver colgado de la torre. Composición en diagonal, monocromía del rojo con detalles en azul, blanco y amarillo verdoso. Las figuras se siluetean con la iluminación, permitiendo detectar ese gorro rojo cereza sobre el tono de rojo mucho mas oscuro

Esa imparcialidad frente a las dos mujeres poderosas que no necesitan machotes ni paladines (tan solo lugartenientes y compañeros), comprendiéndolas por igual y salvándolas a ambas, deja descolocados a muchos que no se enteraron de nada. Equilibrio, equilibrio entre la Naturaleza y el Progreso.

Aquí, una imagen que aunque parece casual está perfectamente estudiada. Las posturas de las señoras, la gama de fondo, esterillas y piel que se armoniza con los tres colores primarios del color de sus ropas..

Aceptación del Otro, de sus razones, de sus decisiones… Evitar el prejuicio, evitar juzgar para no ser juzgados. Pelear hasta el final para cambiar tu Destino porque a lo mejor tu Misión es darle la vuelta o estar en alguna otra parte, algún otro lugar.

El Dios Venado de paseíllo con la familia. Esa Naturaleza que no es bondadosa o inerte, sino que se defiende de las agresiones simplemente dejando de funcionar

Responsabilizarse de las consecuencias de tus actos (si matas a un dios/destruyes un ecosistema, no creas que vas a irte de rositas, algo pasará que te alcanzará antes o después)…. Anda que no hay temitas para hacer moverse los engranajes mentales

Lady Eboshi, la señora del castillo, es la “culpable” de la fractura en la Naturaleza,primero destruyendo el Bosque, y luego aceptando el encargo del Emperador (pero entonces… ¿el que la pifió fue el que hizo el encargo, no? O lo hizo por soberbia o lo hizo para que la mujer fracasara) pero también es la que ha recogido y cuidado de prostitutas, desgraciados y leprosos, expulsados de la sociedad y recuperados para un nuevo pueblo donde ganarse la vida fabricando mosquetes y arcabuces…puntos en contra, puntos a favor.

Reconocedlo francamente, en cuanto visteis a los kodamas os enamorasteis de esos pequeños duendes del bosque sano y equilibrado. Cliclicliclic… a rotar la cabeza. Como no tengo jardín para ponerles un refugio, me conformaré con un fanal donde instalarlos en casa, con sus setitas, su musguito, sus ramitas y tal

Si, los kodamas son parte de la mitología clásica japonesa, aunque su forma mas popular actual es la que creó Hayao Miyazaki

Como es la norma de la casa, cada escena es una delicia visual. Para empollarla plano a plano. Casi en su totalidad dibujada a mano, sólo tiraron de ordenador y pintura digital en algún punto porque no les daba tiempo a acabarla. Sangre, sudor, lágrimas y algún infarto hubo que poner en el ara del sacrificio para lograr esta película, que aun hoy es objeto de culto (como tiene que ser).

Las referencias culturales son fáciles de entender (y seguir la película), y al mismo tiempo nos dejan un montón de pistas para seguir investigando por nuestra cuenta. Vamos, que empiezas a tirar del hilo y tienes para meses de buceo en la biblioteca. Que si las máscaras, que si el periodo histórico…

Para verla en familia, resolver dudas de los peques, compartir discusiones en la sobremesa, debatir de todo lo debatible, disparatar con la fenomenología religiosa/espiritual, bucear en Internet para aclarar detalles (como la variedad de armas mostradas, totalmente históricas) o ver en callada epifanía y comunión con vuestra pareja y susurrarle al oído: cariño, ¿nos vamos este finde de excursión al bosque a buscar al Caminante Nocturno y hacernos el cubil en una cuevita?

La imagen de estudio: de todas las posibles, una tremendamente enérgica. es que no le falta nada: La composición en diagonal (marcada por ese cañón de mano Ishibiya y continuada por la pequeña sombrilla), y un segundo triángulo que recibe un lado de la diagonal y de las tres caras decrecientes en tamaño (perfectas en iluminación), otro de la base del fotograma y un tercer lado móvil que se dirige al horizonte, con la fila de hombres y animales avanzando. La complicada combinación de azules oscuros y pardos se anima con los detalles en rojo (incluida la chispa del cañón de mano) y esa pequeña nota amarilla de la ropa de la mujer que separa su arcabuz de las armas de los hombres. La mirada de los tres personajes, dirigida a la fina de bueyes, y acompañando su movimiento, es intensa y refleja la tensión de la escena, mientras que se esconden otras caras (de pastores y ganado) para no distraer la atención

El señor fiscal tomará Bloody Mary

Vampire Prosecutor: Una serie algo antigua, con sólo dos cortas temporadas, y a veces con rebufos anticuados en la parte técnica (como esos zooms en los primeros planos), pero que se disfruta por sus aciertos. A mi me recordaba a ratos las clásicas policiacas de Starsky&Hutch, o Corrupción en Miami, con esas escenas de aspecto alborotado y los montajes compulsivos y convulsivos para crear tensión y velocidad. Por mi, está bien; hasta les perdono chocantes empalmes de la misma escena donde se aprecia algo extraño, como si hubieran juntado dos tomas y se notara las ligeras diferencias. Para empezar, es de agradecer que tengan ese humor socarrón y sibilino, que sin ser negro sí es necesario cuando trabajas en criminología, y un desparpajo en lo políticamente incorrecto que asoma la patita de vez en cuando, refrescante en estos tiempos de puritanismo.

El poli pone a todos de los nervios, y a el le toca las narices el becario precario. En la primera temporada, cada vez que esta pareja de dos entra a la sala de autopsias, se caen por el canalillo del escote de la forense

Los golpes de guion corren sobre todo a cargo de los secundarios, especialmente esa pareja Pim y Pom que se basa en un ex-gánster reciclado en detective (Lee Won-jong, otro característico que sale por todas las producciones) y un científico forense interno (Kim Joo-young, jovenzano que se lo toma con calma) que lo mismo vale para un roto que para un descosido. Súmese una fiscal novata (Lee Young-ah), con familia ahem… “en los negocios” y coladísima por su jefe (Yeon Jung-hoon), el fiscal al que no le gustan los ajos

Pues con estos mimbres (y alguno mas que suman en la segunda temporada) le toca al protagonista montar un equipo del que todo el mundo espera que se estrelle.

Ojito al señor fiscal, que tiene tela. Si, es un vampiro, pero del subgrupo de los vampiros coreanos, que son atípicos a rabiar: esta categoría exótica incluye neovampiros que no les importa estar al sol, que a veces se toman un pelotazo en el bar, y que llevan vida de cartujos en monástica austeridad. Nada de bestias desenfrenadas que no se contienen en sus impulsos crápulas, frecuentando institutos para disimular sus ansias pedófilas, o zangolotinear haciendo inanes entrevistas a cual mas insulsa.

Cuando veas a un señor que se le cambia el color del iris así, caray, no te quedes mirando, sal por patas porque pintan bastos…

Heredero directo del Drácula de Frank Langella, el seductor deja que asomen ante el espectador y su único amigo sus miedos e inseguridades. Ante la sexualidad animal del romántico vampiro original, Príncipe de la Noche, el neovampiro ofrece sensualidad contenida de caballero medieval, manteniendo a raya sus impulsos para evitar caer en los abismos donde se pierde la humanidad. Por eso el caballero hace abstinencia de todo, TO-DO, y lo de andar asaltando dormitorios de doncellas (y si se tercia, donceles, todos víctimas deseosas de ser incluidas en el menú degustación), se acabó. Y mira que el personaje es tremendamente atractivo (guapo, tenebrosos, elegante, inteligente, educado, SEXYYYY…), vamos, lo que los ingleses llaman Hot, y en castizo «arrímate, mozo, para un ratito en el henil»… en modelo bitensión. Morbazo, lo que este fiscal tiene es morbazo.

En la primera temporada, las formas y el estilismo son deliberadamente ambiguos en determinar si prefiere el sushi, la barbacoa o un plato combinado, con esas chaquetas estilosas, esa raya del ojo, esos pañuelos filogayer y esa pluma que despliega cual pavo real

En la segunda ya se cortan un poco más, le dejan un guardarropa más sobrio y resuelven elegantemente varias insinuaciones sobre ese bar arcoíris al que no sólo se viene a beber y deprimirse.

De hecho, la chamana japonesa que sale en algunos capítulos se cosca desde el primer minuto de las peculiaridades del tipo, y deja bien clarito que a ella no le suponían un inconveniente si el tímido caballero se hubiera dejado achuchar

Incluso se permiten darle un aire juguetón en algunas escenas, con sutiles ternuras (que vamos, no es de extrañar que a la aprendiza se le caiga la baba) e insinúa una atracción devuelta hacia su subordinada, que si no fuera por su determinación en ser buen chico, bien a gusto hubieran pasado a discutir los casos entre batallas en campos de almohadas (habría que preguntar a la dama si lo de los colmillos y las bolsas de sangre en la nevera le estorban mucho, igual no es tan importante). Que oyes, igual la que hubiera seguido los caminos del arrebato Sturm und Drang sería la aprendiza enamorada, aceptando la profecía de Luna, merendándose al fiscal con mucho arroz y luego que saliera el Sol por Antequera o por Busan

Una peculiaridad de este vampiro es que, si prueba la sangre de un muerto o huele su sangre, es capaz de «ver» los últimos momentos de esa persona. Total que en todos los casos acaba haciendo el truquito, que a veces sirve de pista y a veces no sirve para nada. Pero es la gracia del asunto… Sin miedo al SIDA, la hepatitis C, los venenos…

La serie dejó un cliffhanguer como un camión, esperando continuar en una tercera temporada que nunca se rodó. Una pena, mucha gente se quedó con las ganas. Igual algún club de fans se dedicó a escribir fanfic donde por fin (¡por fin!) se resolvía la evidente tensión sexual (me contesto: si, existen foros con esas producciones de fans, aunque no sé si se quedan en la suavidad de «novelas para adultos con reparos» o se despeñan por el porno hardcore, una deriva habitual) . O directamente se sacaron novelas de bolsillo continuando el guion (con mas aventuras y casos del cuarteto chascarrillero), o alguien metió tableta gráfica y sacaron webtoons

El episodio 4 de la segunda temporada es una broma monumental para divertirse con las ideas románticas de los fans, dejando unos avances en el episodio anterior que dejan unas tórridas escenas en expectativa y luego… la materia de los sueños

Otro punto típico atípico de estos vampiros orientales es su capacidad de amar. Amor romántico (detenido en su marea arrolladora por el sacrificio para no arrastrar a los otros), pero también amor de familia, porque eso es lo que son. Una familia basada no en los genes, sino en la lealtad de los unos con los otros. Y sin necesidad de andar reptando por los techos. El vampiro occidental por definición es egoísta y hedonista, dedicado en exclusiva a sí mismo y su apetito, pero aquí el vampiro jefe pelea no sólo por encontrar respuestas a su drama personal, sino a solucionar los casos que se le presentan y a velar y defender con uñas y dientes (sobre todo dientes) a su equipo/amigos/familiares.

No sólo les sacude a los malos, sino que para dos veces que salen los SWATs, les mete unas somantas de palos del quince

Lo que si coincide con los vampiros clásicos es que tiene superfuerza, supervelocidad y capacidad de recuperarse cuasimilagrosamente de las heridas. Las escenas de lucha son molonas: entre que el zanquilargo actor debe practicar artes marciales y que están bien filmadas (con planos brevísimos de montaje sincopado), quedan muy marchosas. Fostiazo va, fostiazo viene

Se me hace hasta nostálgico encontrar una serie con esos planos en cuadros mas o menos asimétricos tan vintage… La luz magenta que se una en las escenas «del laboratorio» es una rareza, normalmente se evita a toda costa meterla en la paleta de color como iluminación por lo artificial que resulta y lo difícil de combinar, pero nada es imposible

Lo que peor llevo es que los archivos que encontré para descargar tienen poca calidad, y yo que disfruto con la fotografía me dejaba los ojos. Enfin, c’est la vie…

La serie en general no dedica mucha atención a la fotografía preciosista, aunque alguna escena hace sus pinitos. Etalonaje en tonos azules propios de un amanecer antes de la salida del sol, casi una monocromía donde colocar la piscina, la ropa de la policía, el blanco de los forenses… y dejar que esa figura con la camisa morada destaque en la mancha/nube de rojo diluido. El ángulo inclinado de la imagen, colocada sobre la bisectriz, muestra toda la piscina y dinamiza la imagen . Los dos fotógrafos forman una cruz con la diagonal de la piscina, en cuyo centro está el muerto flotando. Otras figuras con ropa mas blanca rellenan la imagen. Al enfocar desde arriba, tenemos como fondo ese suelo donde el borde de la piscina hace de enmarcación, y se eliminan distractores

El bisturí no engaña

God’s Quiz (Quiz of God):. Para los que gustan de las series de forenses como a mi, que me aprendía las mejores frases de Grissom para repetirlas en la barra de la cafetería y epatar comedores de croissants. Se grabaron cinco temporadas (es de los poquísimos k-dramas con tanto recorrido), entre la cuarta y la quinta el actor principal (Ryu Duk Hwan) se fue a hacer la mili, casi dos añitos fuera de escena (que en Corea no se andan con tonterías, y están aislados del mundo mundial). Un cruce entre House, CSI: las Vegas y chorretón largo de Fringe, vamos, que solo falta la vaca en el ámbar y el feto de cerdo en el formol… (el que conozca las series me entenderá). Básicamente, el eje donde giran todas las historias son las aventuras y desventuras de un genio que iba para cirujano estrella y se enredó con el tema forense. Es curioso cómo evoluciona el personaje: desde ser un melenudo jovenzano prodigio chachigrunge a un adulto con ramalazos de tristeza y enredando con el Gangnam Style. Digo desventuras porque al pobre le hacen toda clase de perrerías, cobaya humano desde su tierna infancia (ya veréis, ya…), que uno se pregunta pero cómo tiene aun neuronas activas, pobrecito…

Un momentico relajado con la novia. Poco les va a durar…

Tiene detalles que me gustan, como que el protagonista sea un tirillas bajito y nervioso que se disculpa con su novia (Yoon Joo Hee, otra curranta) por no poder protegerla cual machote (ojo, la novia es una espingarda que le saca media cabeza, es poli y suelta unos guarrazos del quince), que muchas mujeres tienen posiciones de mando en plaza (su propia jefa es una señorona oronda y bragada que ha llegado a la plaza por méritos propios)…

Mujeres con poderío sin necesidad de «cuotas de poder» ni sobacos teñidos. Fan total de la decidida jefa

La serie hace mucho hincapié en la necesidad de aceptar, defender y reivindicar a discapacitados físicos y psíquicos (denunciando continuamente su explotación, debe ser un asunto importante en Corea), así como a los que sufren enfermedades genéticas que les generan problemas de salud o simplemente les hacen distintos.

En la escena que abre la quinta temporada, con el «falso ermitaño naturista», se nota que es una burla contundente de cuantos reportajes a gurus, influencers, lideres de sectas y fulleros varios se han tenido que comer con patatas los equipos periodisticos y documentales de tv, que viendo la trampa han tenido que morderse la lengua porque «toca darle publicidad»

El nombre de la serie, «la prueba de Dios», se refiere a un dicho coreano (que sale citado en muchas otras producciones) sobre que las circunstancias en la vida son tests o pruebas que manda el Cielo, y que lo que cuenta es ver cómo respondes a ellas. No sólo si alguien sufre una enfermedad, una desgracia (o un golpe de suerte), si va a pelear por cambiar su asignado destino… sino cómo responden los que le rodean. ¿Se aprovecharán de su buena fe?¿Le juzgarán y condenarán sin conocerlo?¿Le ayudarán a superar la mala racha?. Vamos, cuarto y mitad del precepto cristiano de las Misericordias, Santiago Peregrino en hábito de pobre y todos los relatos piadosos de «santo camuflado» de la rica tradición medieval europea. Ay Epulón, al infierno que vas por haberle regodeado del pobre Lázaro

Autopsias virtuales, AI, Big Data… decididamente, la quinta temporada nos dejó con la miel en los labios de lo que podía haber continuado. Futurista pero no descabellado

En muchos aspectos, parece casi una campaña de propaganda a favor de la necesidad de realizar autopsias para determinar la causa de la muerte en muchos casos dudosos, porque en Corea van por detrás de muchos países equiparables en términos de desarrollo económico, población… Para evitar tener que pelearse con las turbas enfurecidas (e integrar todos los datos obtenidos con diagnóstico por imagen), en la última temporada se presenta una «mesa de autopsias virtuales», la remonda, sin tocarle un pelo al fiambre sale una imagen 3D que puedes ampliar, modificar… que fantasía, dirán algunos, pero la cosa es que ya existe .

Y encima de tener hongos en los pies, se los rasca en la mesa

Tiene dosis bien administradas de humor «blanco» que son un contrapunto curioso a los casos tremebundos y puntazos gore. Como ese policía de la cuarta temporada (Ahn Nae Sang, un actor que no rueda menos de cuatro dramas y dos pelis al año) que parece el primo oriental de Torrente, los troleos que les mete a los que se le atragantan… Cada temporada renuevan gran parte del elenco dejando solo el «núcleo básico», y de los nuevos personajes los hay con mas o menos gracia (algunos claramente concesión al mundillo de las fans del k-pop), pero el madero greñudo es punto y aparte

Viendo la serie con el Robbins en la mano, los casos de los episodios siguen bastante bien la «patología verdadera» de los cuadros clínicos. Además, sacan textos superpuestos a modo de «chuletas de patología médica» para dar información flash. Lástima que estén en coreano… pero vamos, una idea excelente que otorga legitimidad a los guiones y encima estimula la curiosidad de los interesados en el tema (estudiantes de medicina, pacientes…)

Casi todos los asuntos médicos que salen en los casos están perfectamente documentados. El único cuadro en el que se pasan por el forro la realidad es el de un paciente XXY (síndrome de Klinefelter). No, lo siento, la cantidad de cromosomas X da igual, en el momento en que aparece y se expresa el cromosoma Y todo el desarrollo embrionario se orienta y transcribe el «plan B», produciendo un fenotipo masculino, y la orientación sexual puede ser homosexual, heterosexual, bisexual, mediopensionista o con corriente alterna, igual que el vecino sin trisomía en el par 23. Muchas veces estos casos se detectan al hacer un estudio genético de los padres en clínicas de fertilidad (suelen ser estériles), ya que no siempre van a desarrollar todo el síndrome o parte de las características asociadas.

En la línea argumental principal, las visicitudes del pobre genio forense, si que se lanzan a tumba abierta por el género de ciencia-ficción. «¿Cómo que hay que resolver las incoherencias de las temporada anteriores y seguir sacando jugo del cerebrito? agárrame el soju que voy»

Como siempre, la pifian con las ropas de los forenses e investigadores al llegar a la escena del crimen (que desparpajados van, ni unas tristes calzas) y al hacer las autopsias (ni de broma empiezas a abrir sin tus gafas protectoras y tu escudo facial ¿Y si saltan esquirlas de hueso o te salpican líquidos repugnantes varios? ¿Y si el fiambre es portador de la hepatitis B o el SIDA?). Ya sabemos que no siempre o en todas partes puedes disponer de rumbosos presupuestos de protección (esas autopsias que contaba el doctor Cabeza, lavándose en un cubo de agua helada sacada del pozo…), pero caramba, que se supone que es el mejor departamento forense de Corea, la joya de la Universidad (hasta ahora, la única serie que he visto que es impecable en ese aspecto es una canadiense llamada La Forense, que no les falta un detalle y se identifican perfectamente los personajes). Bueno, y lo que TODAS hacen es poner a los forenses a hacer de investigadores cazando a los malos. Que si no, no hay serie

Acaban viviendo juntos (¡y sin estar casados, horreur!), pero ella conserva su pisito para usarlo como despacho y archivo. Juntos, pero no revueltos

Ojo a cómo depredan sin pudor en temas, argumentos y anécdotas de otras series (sobre todo americanas) para darles la vuelta. Por cierto… si, el cartel que he elegido, el de la 5º temporada, es una versión 2.0 de la Ultima Cena de da Vinci, no se si todos los que lo han visto se han fijado en el guiño…. Técnicamente correcta, buenas interpretaciones, sin imágenes «de postal» pero si resolutivas. La BSO también hace sus pinitos

La foto analizada: una composición en diagonal para colocar a los actores, dejando el centro para el asunto de mayor interés. La ropa oscura y el entorno low key configuran un fondo donde destacan las caras del duo dramático. iluminado por lo que trasunta ser los faros de un coche que no vemos. En vez de la típica iluminación en contraluz, se opta por una frontal sobre los personajes, y cuyo elemento mas importante no sólo se deja ver perfectamente de perfil sino que el detalle de la sangre lo hace destacar contra el segundo personaje que lo abraza. Ninguna postura es al azar. Los dos personajes que enmarcan al dúo cual guardias llevan ropa que destaca.. pero poco, para no distraer. El ángulo elevado de cámara los sitúa sobre el suelo/fondo, eliminando esas cajas difusas atrás. La escalera aporta profundidad, lleva la vista al espectador hacia el subgrupo central y parte en dos la escena

Gastronomía coreana de baratillo

A ver… tenemos una o varias películas coreanas o varis k-dramas dispuestos para visionar, el sofá está bien provisto de almohadones y mantitas, el respetable se acomoda…está claro que una sesión de kimchicine no se puede acompañar de refresco, pizza y palomitas cual blockbuster yanqui. Hay que elegir algo que nos ponga en ambiente. Porque caray, viendo k-dramas y cosas así se abre el apetito, que se pegan el día y la escena en un pienso. A poco que tengas curiosidad gastronómica, se te pone en el morro probar esas cosas que salen en la pantalla o mencionadas en los diálogos. Sólo nos frena la supuesta imposibilidad de conseguir los ingredientes o las técnicas culinarias. Serán cosas demasiado exóticas o necesitarán equipamiento especial…. Nada, no hay excusas, dejad de escurrir el bulto, porque muchos platillos son fáciles de conseguir, o al menos podemos imitarlos de una u otra manera.

Empecemos por la materia prima de los menús…hace diez o veinte años muchos productos eran inencontrables. Ni internet teníamos para comprar alimentos rarunos. Ahora tenemos más facilidades para encargarlos y cultivar nuestra estrecha relación con el repartidor de mensajería. Algunos productos incluso pueden encontrarse en los lineales de los supermercados en la sección “cosas importadas del mundo mundial» o directamente (¡oh, glotonería globalizada!) en los de referencias normales y habituales. Si en el hipermercado más surtido de la zona no conseguimos pillar algo especifico, nos queda la opción de investigar las tiendas de alimentación asiáticas (esos reductos de la diversidad cultural donde practicar el turismo de aventura). Armados de unas fotocopias o un pantallazo, te pones a rebuscar en el congelador (que parece un casting de Star Trek con especies de toda la galaxia), el frigorífico o las estanterías de las conservas. Hasta productos frescos podemos encontrar, ahora que algunos agricultores han plantado semillas de variedades de hortalizas y son ya habituales como productos de la huerta

La vajilla es fácil y muy asequible, además de poder utilizarse sin problemas en la mesa diaria. Unas ensaladeras grandes para los platos a compartir, cuencos generosos para la pasta o las sopas, algún platillo para los acompañamientos… y si queremos cuidar el detalle, palillos metálicos (los encuentras en los todo a cien), cucharas cortas y hondas, vasitos de chato de vino, algún cubierto y cucharón de servir… y ya está.

Por cierto, mi sensei me ha explicado que invitar a alguien a «comer ramyeon» equivale al «sube a casa a tomar la última». O sea… por eso, algunas veces sale la frase en los k-dramas y los personajes tuercen el morro

Digamos que nos hemos mentalizado de ambientarnos con full inmersive experience. Empezaremos por esos omnipresentes y casi obligatorios fideos de Ramyeon (라면) que los personajes sorben ruidosamente. Slurpppp slurpppp. Hay decenas de variedades dependiendo de la harina, aditivos como huevo o verduras, el grosor… para debutar, elegimos los sobres ya preparados. Esos hay de dos tipos básicamente: los de tipo instantáneo y los de «cocinar». Los primeros son esas cajas que se ven en las escenas de comisarías, despachos…. En todas partes hay fuentes de agua fría y caliente, o teteras eléctricas para hervir el agua. Abrir bote, verter el agua sobre los fideos, añadir los sobrecitos, volver a tapar y esperar unos minutos. Hala, ya está. Te sacas los palillos de la oreja y a comer y hacer ruidos, que allí no son pecado de malas maneras en la mesa

La versión “cocina» requiere de un poco más de elaboración. Hay que dejar hervir los fideos en un cazo para que se cuezan, y algunos además requieren saltearlos.

El colmo ya es cuando les añades vegetales frescos, o carne salteada, o tofu, o salmón ahumado, o gambas cocinadas… depende del sabor que hayamos elegido, que si carne de ternera, que si marisco, que si pollo… en cada sobre viene indicado cómo prepararlos

Todo preparado para añadir al ramyeon o el bibimbap

Vamos bien hasta ahora… ya veis que no es difícil y siempre podéis adaptarlo a vuestros gustos y disponibilidades

Un platillo fácil, sobre todo si vas a llevar de tartera o picnic

Otro plato fácil rápido y barato es el Bibimbap (비빔밥). Filosóficamente, es el equivalente a las ensaladas yaquelim (-piolanevera) de la casa bien aprovechada. Consiste en una base de arroz al vapor con cosas, cuantas más mejor. Para el arroz, se recomienda una variedad algo glutinosa, tipo arroz para sushi. Yo suelo usar arroz integral. Porque no sólo es más sufrido en caso de sobrecocción, y si se guarda ya cocido no se degrada tanto, sino que aporta más vitamina B y fibra, y los hidratos de carbono son de absorción lenta (ideal para diabéticos) y encima tienen más textura y sabor, lo que preferimos en nuestra mesa. Sobre el arroz del cuenco se añaden todos los extras que queramos. En teoría hay que añadir alimentos de diversos colores para crear un plato acorde al equilibrio y el Ching y tal, pero en la vida real, se echa todo lo que quede por el frigorífico y no da ni para un platillo: tofu carnes, verduras, setas.. todo muy bien colocado. Encima de todo se añade un huevo, bien frito, bien crudo, o solo la yema -depende de la confianza en el sistema de vigilancia veterinaria y seguridad alimentaria-, y lo bautizamos con salsa de soja, cucharada o cucharadita de Gonjuac (una pasta picante de pimientos, esta hay que buscarla en la tienda oriental o sustituirla por unas gotitas de tabasco suave y pasta de pimiento choricero) y otra chorretada de aceite de sésamo.

El gonjuac de casa, de picor medio

Espolvoreamos con semillas de sésamo y apañados. Se presenta todo muy bien colocado en el cuenco y a la hora de comer, se revuelve todo, zaca zaca zaca, si no te pillo con los palillos uso la cuchara.

Que no hay fiesta que no santifiquen los coreanos con carne… Pues carne apañaremos. Yo he pillado directamente el sobre de la mezcla en la tienda, feliz hallazgo, y más fácil imposible. Se escurre la carne, se saltea en fuego vivo o se hace a la parrilla, y a la mesa. En el platillo para servir podemos añadir cebollino, cilantro, perejil… hierbecillas picadas para darle un toque de color y frescura

Aprovechando un filete de ternera huérfano de la apoteosis de fideos, haremos bulgogi. Estos platos de proteínas animales y salsas oscuras suelen ser bien recibidos por los caballeros que descienden, no ya del mono, sino directamente de los velocirraptores. La carne se corta en tiras y se pone en adobo con una marinada. Para un kilo de carne, mezclamos 6 cucharadas de salsa de soja, 2 cucharadas de jerez seco, 1 cucharada de aceite de sésamo, 3 cucharadas de azúcar, La carne hecha puré de una pera ( sin piel ni pepitas), 2 dientes de ajo picados, 1 cebolla tierna picadita, un trocito de jengibre fresco sin piel (o media cucharadita de polvo) y una pizca de pimienta negra molida. Metemos la carne y reposamos mínimo de seis horas en el frigo

Si hay comensales a los que no les convenzan los productos coreanos, siempre está la opción de la cerveza, que en Corea hombres y mujeres consumen por litros de todas las marcas en jarras heladas.

Para beber también es fácil. No podía faltar la botella verde de soju. No he podio hasta ahora compararlas con el sake, ni puedo decir si es más o menos alcohólico, pero las dos marcas que he probado hasta ahora me han sabido buenas. Suaves en el paladar, van bien con estos platos dulzones. En los k-dramas, los bebedores usan vasitos de vino o de cortado bien llenos, y zas se los beben de un trago. Lo de ponerse de perfil y taparlo con la mano creo que es cuestión de rango: entre iguales no hay necesidad, y en caso de haber comensales con distintas categorías sociales o edades (por ejemplo, jefes y subordinados), los inferiores o más jóvenes se tapan el vasito. El más joven o subordinado sirve al de más edad primero, y siempre apoyando la mano izquierda en su brazo

El makgeolli o vino de arroz coreano es como un batido de leche de arroz con alcohol. El que he encontrado hasta ahora es con sabor plátano y muy agradable de beber, sobre todo para postre

Ojito que el makgeolli es traidor un rato largo, entra suavecito y dulce, muy rico y con un poquito de aguja, fresquito bebes y bebes y vuelves a beber, pero cuando te quieres dar cuenta tienes que ir a cuatro patas hasta la cama para dar por finiquitada la sesión.

Demonios vs. Katanas (y chicos guapos y tías macizas)

Garo (Golden Knight Garo).: Ni idea de cómo encontré en la red este j-drama y me animé a descargar los primeros capítulos. Sobre todo, porque si llego a leer que la serie original japonesa es de 2006 y lo que estaba ojeando era una reemisión de 2016, no la pillo ni de broma. Supongo que ver alguna imagen de los protagonistas con esa ropa fantástica me despertó la curiosidad y alguna señal hormonal silenciosa. La cosa es que empecé a verla sin tener ni repajolera idea de por dónde iban los tiros (bueno, los katanazos), y lo que al principio era una manera de rellenar los espacios de tiempo demasiado pequeños para encajar un capítulo de serie convencional (estos duran apenas 20 minutos escasitos) en cinco o seis días pasaron a placer culpable y viciosete. Como apurar el calorcito de las sábanas una mañana lluviosa de invierno, o dar mordisquitos al trozo de chocolate de la merienda durante la clase de matemáticas. Vamos, que entraba mi Paco al cuarto donde estaba yo enroscada con la manta, y al oír la musiquilla heroica levantaba una ceja y me preguntaba: ¿pero ya estas otra vez con el Garo ese? Y se acurrucaba pegado a mi lado y hacía la ola también cuando salía algún bichejo horroroso. Porque la serie va de eso, de una realidad infiltrada en la nuestra donde la Orden Makai (Caballeros, Sacerdotes y Sacerdotisas) lleva siglos combatiendo a los Horrors, trasunto de los abominables, innombrables, indescriptibles y tal y tal y tal… de los relatos de Lovecraft, y que serían una versión remozada de los yokais (sobre todo los de los primeros capítulos, del tamaño de un ser humano) cruzados con los demonios Oni

Qué feos y pesadicos son los Horrors… siglos luchando contra ellos y no se acaban nunca…

Para escribir esta entrada, pensé en pedir ayuda a la hija de mi vecina, que con sus ocho añitos es experta en animes, pero temí que me echara una mirada de reojo y pusiera cara de “pero qué rayos me cuenta esta loca, si no va a entender nada”, así que tuve que ponerme a investigar por mi cuenta. Descubrí que es una serie que entra en la categoría de las tokusatsu, películas o series de televisión de acción real (real action) en las que se hace un uso intensivo de efectos especiales. Menos mal que no leí primero la parte de la asimilación con la cosa aquella de los Power Rangers que emitieron hace años, porque hubiera salido pitando de la página de descargas y me hubiera dejado la joyita, perdiéndome la parte de que se dirigía hacia los adultos mayores y adolescentes -incluyendo violencia gráfica, desnudos, y temas maduros-, por ello vendido como un «Híper Drama de Acción de Medianoche» («Hyper Midnight Action Drama»). La verdad es que, visto ahora, los asuntos “de adultos” resultan de un naif divertido. Anda que… Lo mas probable es que en nuestra sociedad pitiminí, sufriría la censura moralinicursi por “machista y violenta”, demostrando que los censores no se habían enterado de la misa a la media. Que si la protagonista (Mitsuki Kaoru, interpretada por Mika Hijii) es doncella en apuros y no “una mujer empoderada”… a ver, normal, si tu eres una veinteañera dedicada a la pintura y no has empuñado nada más afilado que una espátula, a ver cómo vas a defenderte de unos seres espeluznantes que se comen gente como el que zampa palomitas… si hasta para derrotarlos tienen que llegar los caballeros, que desde los cinco añitos están entrenando con armas, tienen objetos y ropa mágica, y al final siempre acaban invocando a la armadura milagrosa (y sus implementos conseguidos subiendo niveles, 100 Horrors cortados, caballito para el nene, señores sigan jugando), . O a veces sólo un caballero no puede con el bichejo y tiene que buscar ayuda y ya entre varios como que es más llevadero

Sacerdotisa Makai dedicada a sus femeninas labores.

Ojito porque lo de GARO no es un mote al azar, sino un honorífico de “supercaballero“ que pasa de padres a hijos, y la armadura dorada del lote también es modelo extra Deluxe. Y a lo que se ve, pasa también en la familia lo del ceño fruncido y genio impasible. Por lo visto el caballero pelirrojo ha heredado las maneras de pitufo gruñón de su padre (además del título y la armadura), según cuenta una anciana sacerdotisa. Que va el colega con su flequillo taheño confesando aquí y allá su amor desesperado por la protagonista (por la cual se juega la vida continuamente) pero es incapaz de decírselo a la cara a ella. Ni de achucharla como toca. Ya digo, antes veremos a las diablesas, izas y rabizas humanas enseñar pechuga y bisectriz que un tierno piquito entre los enamorados. Supongo que tan pavos, tan pavos, no serán para hacer abstinencia cuaresmal durante dos temporadas y dos películas «de noviazgo»… que viven en la misma casa, están loquitos el uno por el otro y todos los días el del abrigo blanco sale a la calle a jugarse el pescuezo luchando para defender a la Humanidad. Por mucho que el chico sea claramente (DSM-V en la mano) un caso de Síndrome de Estrés Postraumático (con lo que ha pasado, imposible ser “normal”), y hasta su novia reconozca que “al final, tan antisocial como siempre”, la mente humana, ante el peligro mortal, reacciona explosivamente despertando el mecanismo de testosterona y oxitocina. Si sumamos que en la cultura japonesa tradicional (y estos caballeros son anticuados para muchas cosas) no había tantos frenos sociales ante el sexo (aunque sí para las demostraciones públicas de afecto), apostaría que en cuanto han resuelto algunos asuntillos molestos, la parejita se ha metido en el dormitorio, ha puesto el cartel de “no molestar” y han ojeado juntos algún libro de Shunga, las “láminas de primavera” que solían tener en la mesilla de noche quienes podían permitirse el precio. Acostumbrada a sobreentender lo poco o nada que cuenta el mozo, seguro que la pintora, al oír lo de “tengo que irme un rato, cuando vuelva cumpliré la promesa que te hice” que le suelta muy serio su enamorado caballero a una de estas, ha interpretado sin problemas que en realidad el mensaje es “cuando vuelva de la aventura que toca ahora, te voy a llevar a la habitación, te pondré mirando a Kyoto y en quince días, ni sellar Puertas ni cazar Horrors, que venga el retén de guardia que yo no ficho”

Los caballeros y sus armaduras… El prota con el colega Zero, que son como Zipi y Zape

En la primera temporada, los caballeros son espigados donceles veinteañeros que exhiben su juventud alborozada y vibrante como las flores del cerezo, bien sea en el reposo, bien sea en el combate (excelentes escenas de lucha, aviso, con volatines y todo, para disfrutarlas). Según avanza la historia y se fueron grabando nuevas entregas, los mocitos gentiles maduran en gentileshombres bien plantados, con sus anchos hombros, caras cuadradas y cuerpos de músculos compactos (en algunos casos hasta suaves barriguitas que resultan ¡ay! tiernas como manzanas de granero). A alguno…ahem, ahem… debieron arreglarle el chaquetón en la sastra para que pudiera volver a ponérselo… da igual, como espléndida flor recién brotada o como dulce fruto carnoso, todos son delectables

En los capítulos de la segunda mitad de la primera temporada, es descarado cómo han saqueado a fondo la imaginería de Giger y Moebius… Y guiñoguiñoguiño para el mundillo steampunk

De todas las ramas de la franquicia (que se dispersa por la saga del hijo, los amigos, un señor que pasará por allí dentro de 200 años y yo que sé cuantas variantes) , yo me he plantado en la del personaje original, Saejima Kouga (interpretado por Ryosei Konishi, que también ha trabajado mucho en el teatro y en un capítulo incluso hacen pitorreo con ello sutilmente), y ya vale. Dos temporadas (Capítulo del Lobo Negro y Makai Senki, remonta en la segunda tanto en los guiones como en los CGI y los medios técnicos, aunque la primera sigue teniendo buenas escenas de lucha acrobática), tres películas (Red Requiem, Demon Dragon of Blue Cries, Moonbow Traveller) una miniwebserie y una serie spinoff (Makai Flower) con algunos de los personajes secundarios de la franquicia

GARO and the Wailing Dragon es la película mas alucinógena de todas, con una estética psicodélica y delirante que en el 2013 ya quedaba desfasada.. pero que le vamos a hacer, le queremos igual…

¿Y qué modelo tienen estos paladines? pues evidentemente, el grupo guerrero de los samuráis, que para eso son también japoneses. No solo copian los armamentos (incluidas katanas matademonios con solera) , parte del estilismo y las tácticas, sino que su código ético está claramente calcado del Bushido (Bu-Shi: caballeros combatientes). Para documentarme, he usado el libro de Inazo Nitobe ( 1862-1933) Bushido: el espíritu de Japón (1900). Esta obra, olvidada tras su primer estreno (que impactó muchísimo más fuera de Japón que dentro, normal, es un libro divulgativo escrito para el público occidental), volvió a ponerse de moda con el revival del orientalismo de los años 60 y el interés por gente como el escritor Yukio Mishima. Inazo era un convencido pacifista, internacionalista y cristiano, y su alabanza del Bushido pasa no solo por la exégesis de sus principios, sino por la aceptación de su desaparición en su formato clásico aristocrático en un mundo moderno (El entorno y régimen que daba sentido a la existencia de los samuráis desaparece en 1870 -fin oficial del feudalismo- y en 1875 se decreta la prohibición de llevar armas, llevado a la desaparición del espíritu del guerrero, puesto que la espada es el alma del samurái), y la necesidad de su reencarnación en una evolución mas adaptada a los tiempos. El Bushido, el “camino del guerrero”, vendría a ser una reelaboración o condensación de ideas que flotaban en el aire y códigos de conducta previos asociados a una élite guerrera y una nobleza combativa (por algo surge en una época de inestabilidad social y beligerancia, donde los señores de la guerra en muchas ocasiones se comportaban mas como mercenarios de lealtades cambiantes o inexistentes, ni siquiera a su propia palabra). El código original del s. X, basado en actos de violencia y honor en el combate (o dicho en román paladino, a ver quien era más bruto peleándose), se redefine a partir del s. XVII, añadiendo, sobre la lealtad al Daimio -el señor feudal- y el sacrificio, una base de conceptos confucianos, la legitimidad y el refinamiento cultural: el samurái, al estar al servicio del su señor y del pueblo, ejerce de espejo de integridad moral y defensa de la paz. Así pues, el Bushido se concreta en esta reelaboración en siete virtudes: rectitud, coraje, benevolencia, cortesía, sinceridad, honor y lealtad

TACHANNNNNNNN. GAROOOOOOOO

De sus fuentes éticas, el budismo aporta estoicismo, serena confianza, desprecio por la vida y tranquilidad; el sintoísmo (la religión mas antigua y de origen japonés), la pasividad, la piedad filial, la bondad innata y la pureza del alma humana; el confucianismo, la compasión por los seres humanos, el orden de las cosas y la lista de deberes que cada uno debe sumir en razón de su sitio en la sociedad determinado por su nacimiento

No solo los hombres en edad de combatir se regían por este código, sino todas sus familias. La educación similar a la espartana de los niños estaba dirigida a fortalecerlos en cuerpo y alma (ahem… no es lo único en lo que coinciden con los antiguos griegos… pero en eso el Bushido ya no pintaba nada, era cuestión social). Las mujeres eran entrenadas en los mismos valores que los hombres, aunque se reservaban para su trabajo en el hogar y en la crianza de los hijos y para apoyar a sus parejas (aunque también podían ser combatientes de primera línea, cual sacerdotisas Makai), y a ellas sí se les exigía castidad (no así a los hombres, que tenían muy clara la diferencia entre la esposa con la cual tener hijos y la concubina con la cual divertirte -porque el Ukiyo, el «mundo flotante» hedonista de prostitutas y jugadores para el desahogo físico les está prohibida… en teoría-). ¡Que salgas de ahí, infeliz, que se te van a comer crudo!

El sentido y espíritu del Bushido como “alma nacional” fue recuperado en su tierra natal en los años 40 con la ola imperialista y nacionalista (sobre todo en sus aspectos militaristas furibundos). Después de la paliza de la IIGM, junto con la enseñanza y práctica de las artes marciales, es prohibido en Japón, y posteriormente recuperado en los años 80 como filosofía de uso general en la población (lo que hubiera espantado a los samuráis originales, horrorizados de ver sus valores y medios de vida copiados por gente corriente y aun mas denigrante ¡por comerciantes!). El Bushido en su nueva reencarnación se presenta como la moral o temple del pueblo japonés (quizás mas teórica que práctica)

Definitivamente, la novia es mejor ilustradora que pintora. Porque los dibujos de los libros molan, pero el cuadrito con el que se conocen… ufffffssss

¿Y que se puede rastrear de toda esta filosofía en el j-drama de la entrada? pues bastate, y sobre todo se aprecia cómo el sustento ético de los protagonistas se basa en la idea de Nitobe del Bushido adaptado a los nuevos tiempos y evolucionado sobre la idea del amor o fraternidad universal. La lealtad al Daimio se transforma en la lealtad al Ser Humano, y su parte de militarismo ya obsoleto (afán de poder, gloria y apoteosis del cerebro reptiliano) es sustituido por la capacidad de amar a los demás (la familia, los amigos…); el que lucha lo hace por todos los que no pueden defenderse (incluidas esas parejas cuyo amor por el caballero es la última línea de defensa). Por eso, aunque en un capítulo le acusan de no ser mejor que los Horrors y que todo lo hace movido por el ansia de lucha, los caballeros son distintos y mejores que los espantos que combaten, ya que la lucha no es un fin, sino el medio para proteger a los que son amados.

Queridos varones que seguís el blog: NO LE COPIEIS EL METODO DE LIGUE. Esaborío, que es un esaborío

Otro rasgo que se encuentra en el j-drama es el Bushi no Nasaké: la ternura del guerrero (que no es débil ni injusta, no confundir con la ñoñez). Un hombre benévolo siempre tiene en cuenta a los que sufren y los tristes, y espera encontrar una chispa de bondad y causa de salvación y esperanza en el corazón del peor malvado, dándole la oportunidad de redimirse. Por eso la novia dice de Kouga que es «el mas bondadoso de los hombres». Si, bondadoso si, pero mas sieso que un bocadillo de corchopán. Que vale, que ya sabemos que la virtud del estoicismo varonil incluye la falta de demostraciones de afecto en público incluso entre esposos locamente enamorados, pero es que estos dos ni siquiera solitos en medio del bosque se animan… bueno, al menos como el roce hace el cariño y poco a poco se va curando emocionalmente, el protagonista con el tiempo incluye en su (limitado) repertorio una sonrisilla de medio lado.

Ya están otros personajes para hacer demostración de otro principio del código, el que dictamina que la risa y el desenfado pueden ser un contrapeso del dolor y la ira, como ofrece el amigo Zero, lobo solitario que se niega a consolarse de su viudez, y asume la fatalidad con buena cara y a lo hecho, pecho

De las máximas de Saejima Kouga apuntamos también la referente a las armas: lo que hace al guerrero un defensor y no un carnicero no es su armadura (que es una herramienta de trabajo), ni la espada, sino el código del honor que le permite empuñarla sin vergüenza. De las pocas explicaciones que suelta en toda la saga, esta es de las mas extensas, porque normalmente sus frases no pasan de un «Hai» o una escueta puntualización

Castillos en el aire… ¡un dos tres, responda otra vez!

¿Porqué la recomiendo? pues porque a pesar de los CGI anticuados y cierto candor en la trama, sigue teniendo una estética sorprendente y elaborada (esas chaquetas y chaquetones de motorista maqueados me tienen fascinada); porque si bien los actores son flojos (o será el estilo de interpretación japonés, no es el primer personaje cuyo gesto característico es poner cara de susto y decir «ehhhhh???» cuando pasa algo raro), dado que las escenas de lucha las han rodado sin dobles (ellos y ellas), les cambio método interpretativo por destreza física; y porque de vez en cuando, arrearse una de monstruítos es muy relajante para la mente (y que caray, al llegar la primavera nos animan las aceras la sombra de los muchachos en flor)

Para la foto del análisis, hoy toca una escena de grupo. Con una paleta de colores muy neutra (casi monocroma) y el etalonaje desaturado, sombras y luces nos dibujan el equilibrio. La elección de un punto de cámara elevado separa las figuras del escenario (fondo indeseable) y las coloca contra el suelo, mucho mas adecuado parea la composición. Un doble círculo en el cual se distribuyen los personajes alternando la ropa para que se perfilen las figuras. Los dos vestidos de blanco están unidos por las manos, y la espada enlaza con el mayordomo un poco mas alejado del punto central, donde los tres actores se colocan en un triángulo que impide que se estorben los unos a los otros. Los dos tramos de escaleras conducen nuestra mirada a ese centro de interés. Y atentos a las bromitas que una fuente de luz no controlada puede producir en nuestra fotografía (por lo demás, muy bien iluminada con varios focos que rellenan y dan volumen, llenando el rango de sombras que crean las ropas blancas y negras): ese fluorescente con tonos magenta que nos rompe la gama a la izquierda. Si no hay manera de esconderlo o modificar su temperatura de color (o es un artefacto del revelado digital), la única manera de solucionarlo es trabajar con la manipulación de imágenes y correr la gama con una manipulación selectiva, dejando el punto de luz (que rellena un bloque negro) pero «limpiando» la aberración cromática

Píncheme aquí, doctor

Live Up to Your Name (Pon tu nombre en alto, Live Up to Your Name, Dr. Heo / Deserving of the Name): Esto ya empieza a ser toda una sección de la videoteca, la de “médico que aparece en algún periodo temporal que no es el suyo y tiene que adaptarse o reventar”. En este caso, una comedia amable con alguna subtrama más trágica. Lo normal, siendo de asunto médico: aunque la medicina actual haga milagros, siempre es un pulso con el dolor y la muerte. La cuestión es que, aparte de eso, la resolución de la historia es benevolente con casi todos los personajes, que o bien son capaces de encontrar solución a sus problemas, o bien se arrepienten y logran la absolución de sus pecados (nota: llegar hasta la escena postcréditos. Toda oveja encuentra su pareja, aunque sea descarriada). Aparte de eso, parece talmente un enorme anuncio de propaganda de la medicina tradicional coreana, presentando la acupuntura, la moxibustión y la fitoterapia como complementos bien fundados que pueden combinarse con la moderna medicina occidental, esa que te hace recambios valvulares o te apaña el corazón en un trasplante. No sé qué lugar ocupará hoy realmente la Medicina Tradicional en Corea, si es tan importante como la presentan en el drama o solo es un frívolo divertimento para ricachones que sueltan la pasta jugando a los alternativos: los coreanos, que son muy pillines, en cuanto vieron a oportunidad de vendernos la moto a los occidentales fascinados por la exótica posibilidad del acerico milagroso, intentaron vender la moto de su origen peninsular, jijiji que traviesos. Tampoco es que dieran el cambiazo total, porque sus textos clásicos habían influido en el resto de países del entorno profundamente, pero vamos.. que los chinos, mal que les pese, les llevaron la delantera

Menudas lanzas maneja el colega… Vale, que el verdadero Heo Im fue el inventor de la acupuntura kinética, que debe ser una fusión entre fisioterapia y acupuntura. Como no tengo mucha idea del asunto, no sé si eso de meter la aguja de medio metro como el que pincha olivas zas zas, banderilla de Qi, es habitual. O lo de andar pellizcando y haciendo vibrar la aguja… lo que sí sé es que esas lanzas largas y gruesas que maneja con cara de concentrado ya no se usan, y menos esos puñales aplanados o con punta abiselada. Ahora todo es mucho más ligth y aséptico. Como la relación con los pacientes. Mucha bata blanca, poco corazón

En épocas anteriores, visto lo visto, supongo que sería la mejor opción. Dado que se cree que los tatuajes encontrados en algunas momias neolíticas podrían ser terapias precursoras, y las primeras agujas de bronce encontradas datan del 800 aC, seguro que Otzï recibió la terapia mas avanzada de su época para su artritis antes de pasar a la posteridad en el dichoso glaciar.

Actualmente, ningún acupuntor se atrevería a meter así una aguja, de lado a lado de una muñeca (y menos, los gruesos virotes de épocas pasadas). No me extraña que el protagonista vea las finísimas y cortísimas agujas actuales y haga «pfffffff» con cara de desprecio.

Lo reconozco, tengo mis dudas a favor y en contra de dicha terapia. No voy a descartarla completamente, pero tampoco considerarla una solución para todos los casos. Yo, que os voy a decir, lo que diga la Cochrane, y lo que dice es que no hay muchos estudios serios y sí muchas trampas de investigadores fulleros. Si de verdad funcionara tan bien como proclaman sus defensores, los muy pragmáticos jesuitas que la importaron a Europa en el siglo XVI la usarían extensivamente, y los gobiernos asiáticos que la declararon ilegal y superchería indeseable durante el siglo XX hubieran seguido apoyándola. Sólo la decisión política del gobierno de Mao de que era “lo que tocaba” en la China Comunista alejada del perverso Occidente la trajo de vuelta a su país de origen. Normal, total es barata y encima a Mao le sobraban chinos, si alguien del Comité Central se podía malito ya lo ingresarían en los pocos selectos hospitales “manejados por el maligno” que había, o lo sacarían a hurtadillas en un avioncito para tratarlo en el extranjero. El resquicio de duda que no se cierra radica en que sí que existen algunos casos (sobre todo en el tratamiento del dolor muscular) en que parece que, efectivamente, tiene un efecto real (no sólo de placebo), y visto que en el caso de cuadros como la fibromialgia hay quien apunta a las fascias como agentes en la sombra, pues igual van por ahí los tiros. No sé, también los receptores benzodiacepínicos eran unos desconocidos (y las patologías psiquiátricas, “enfermedades del alma”) hasta que alguien concluyó que la depresión era cualquier cuadro que podía revertirse con 5 mg de diazepam, y si había una llave es porque en alguna parte estaba su cerradura. El veneno siempre está en la maximalización, ahora tenemos ejércitos de zombies del carrito de la compra que se van a dormir con el Príncipe Valium para aguantar, cuando lo que necesitarían es un buen consejero que les sostuviera el ánimo y las energías para enderezar sus vidas

A ver, que para que la acupuntura funcione también hace falta que el pinchador sea alguien que, como el buen Heo Im del k-drama, tenga esa especie de TAC sensorial que tomando el pulso, examinando su aspecto y sobre todo “sintiendo” al paciente, lo diagnostique en cuerpo y alma. Esa empatía y compasión es la que echan de menos los pacientes de la medicina actual, y lo que activa dentro de ellos su impulso vital.

El protagonista, lejanamente inspirado en el original e histórico Heo Im (no confundir con Heo Jun, otro médico contemporáneo con quien suelen confundirlo en los textos en Internet) , el anti-House de la Historia, un tipo que no es tonto (ni un pelo del que tiene sujeto por el moñete) ni soso (menuda guasa se gasta), trabajador y dispuesto a aprender todo lo que pueda si beneficia al paciente, con su genio si hace falta que saque las uñas, y que de sus pocos pecados (todos explicados) se redime por la vía de la confesión y la penitencia, cambiando la avaricia por la aspiración a pertenecer a una familia (esa escena con los niños en el bosque…).

Además, generoso con su esfuerzo, protector de los mas infelices, convencido feminista, antirracista de palabra y obra, cumple como un campeón con la Patria, salta de una línea temporal a otra y demuestra ser más flexible y adaptable que la mayoría (signo de inteligencia)

En algún blog comentaron que afeitado y con el pelo cortado fashion está más guapo… a mí me mola más con su recogido bien colocado bajo el sombrero Gat , sus barbitas y esas túnicas de seda ainsssss, hasta con el uniforme de sanitario Joseon luce estupendo. No me fastidies, que con traje moderno parece un ejecutivo o un vendedor de electrodomésticos. Su historia de amor y Betadine con la protagonista es una goma que les mantiene yendo y viniendo, y la mitad del tiempo pasa por discusiones y peleas tontorronas. Bueno, dos que mucho riñen, mucho se quieren. Luego tienen sus escenitas amorosas ohhhhhhh que potitasssss para que comprendamos que la renuncia al buen amor por el bien servir a la gente es el mayor sacrificio de un médico de verdad. Hasta luego, cielo, no me esperes para cenar, que voy a discutir con los invasores de nuestro amado país

Obras son amores y no buenas razones… hala, a tratar pobres en el Metro… Y la explicación de porqué la acupuntura era tan popular en todos los tiempos: es muy barata y no hace falta sofisticados métodos diagnósticos ni costosísimos tratamiento, colección de agujas, ojo clínico y a cruzar los dedos

Bien rodada, bien montada, guion lleno de humor con algún puntazo escatológico (una constante en las k-comedias, un asunto que aparece en el cine oriental como el chascarrillo del personaje con orinal de Plauto y Terencio) y buenos actores: más que creíble la actriz principal, Kim Ah‑jung como cirujana cardiotorácica en otro papel de “mujer, profesional y echá p’alante”. Y qué decir del protagonista Kim Nam-gil, otro que hace de todo, todito, todo, que siendo muy conocido (merecidamente) en papeles cómicos (esa risa desbocada JUASJUASJUASJUASJUAS debe ser marca de la casa), como malo perverso y cruel puede estar genial (tengo una película suya localizada haciendo de asesino que pienso regalarme para un domingo tontorrón)

Otra vez la foto analizada está basada en el dualismo. Una pareja rodeada de elementos domésticos desenfocados que la enmarcan y otros que la definen (esos detalle que muestran que es una casa viva, no un catálogo de Ikea). Colores complementarios (rosa palo y azul empolvado) que destacan sobre el fondo de gama parda con detalles en rojo, verde y naranja y un cristal en la puerta azulado para señalar la cabeza morena del personaje. Luz cenital sobre ellos complementada con una fuente lateral. Colocados a ambos lados del eje, sus posturas también son complementarias: inclinada hacia adelante la masculina con la cabeza oculta, recogida la femenina mostrando la cara. Las dos actitudes distintas que ambos personajes muestran durante el drama, aquí por fin relajados y aceptándose en un momento íntimo y familiar

Y que una nube/de tu memoria/me borre a mi

Goblin: The Lonely and Great God (también: Guardian:The Lonely and Great God; The Lonely, Shining Goblin, Goblin: el dios solitario y grande): Mira que me decía mi sensei, “apúntate a esta serie que te va a gustar, que está muy bien hecha, que es muy divertida, que sigue siendo pionera y ha marcado muchas series posteriores…”. Yo veía el poster y pensaba qué diablos, esto tiene pinta de culebrón a lo Dinastía, con esos pijos sentados en sillones y leonas peleándose entre ellas… Definitivamente, los posters de los k-dramas pueden despistar muchísimo sobre su contenido. Hasta que mi sensei no me dijo que el asunto incluía un goblin enamorado y una parca amnésica, no me llamó la atención. Pues efectivamente, enganchada con el primer episodio, que bien me conoce María… lo cual, dado que es un drama romántico en su estructura más pura y que el género por sí mismo no me interesa, dice mucho de su calidad y de los otros géneros con que se adereza para dar un plato complejo y llamativo. Los actores excelentes, el guion divertido y bien llevado, humor a toneladas, técnicamente impecable, fotografía…ayyy que me derritooooooo.

La BSO larga, bien elegida y mejor colocada, merece la pena bajársela y ponerla en el móvil para oírla mientras sufrimos el dichoso transporte público.

Despojado de sus elementos fantásticos, se queda en la relación de una menor de edad con un sugardaddy al que lleva de cabeza (varias veces se deja caer esta evaluación en los diálogos, y el guion esquiva con largas cambiadas los conflictos de diferencia de edad para el revolcón) y la de un infeliz con graves problemas en sus relaciones sociales con el resto del mundo, y que ambos a pesar de ser unos supuestos venerables tienen reacciones de adolescentes pajilleros. Si eres capaz de superar el WTF? que te sale del alma visto sus comportamientos, la verdad es que te ríes mucho con las interacciones.

En el folklore, un goblin es un ser mitológico europeo del grupo de los duendes. El equivalente coreano serían los dokkaebi, que desde luego son mucho mas feos y elementales que este elegante semidios. Y desde luego no habitan una casa salida de Maisons du Monde, ni tienen una cuenta corriente para tumbar un banco, ni entran y salen por los portales para echar un ojo a su hotelito de Quebec, ni leen poesia, ni…(nota: el rojo del libro se continúa con esas flores del fondo que se distribuyen en un arco, como si un chorro de poesía surgiera de las páginas. Que bonicoooooo)

Que no te digan que los actores orientales son “poco expresivos”, que no es así. Que a este señor se le “lee” hasta metido en un saco de arpillera. En Kimchiwood, Gong Yoo está en el Top Ten. No me extraña… lo mismo hace de superagente norcoreano. que de miembro de la resistencia, que huye de los zombies desatados (y se hace autocita llena de humor en la escena de la cita en el cine), que remata en canasta con la comedia romántica…

Los tres caballeretes desayunando

Personaje delicioso, la Parca o Grim Reaper desmemoriado (y vegetariano), enganchado a las telenovelas más lacrimógenas, haciendo el canelo enamorado como un ceporro de la pelirroja, y metiéndose en el mundo de los humanos a golpe de corazón. Interpretado por el actor como un adulto con Asperger, incapaz de expresar sus sentimientos (que los tiene, vaya si los tiene), se le coge un cariñico…

Un poco como los chicos de Big Bang Theory, tantos siglos rodando por el mundo y aun no han salido del patio del colegio emocional

A este actor (Lee Dong Wook) lo he visto en otros papeles mas adelante, y el tipo es versátil y lleno de recursos. Que la primera vez lo descubriera con esta impasibilidad (hipomimia) de Buster Keaton alimentando una locomotora me chocó; pensaba yo: será como los (malos) actores españoles y americanos, que solo saben poner cara de palo/cara de espanto, y con eso resuelven todo. Pues no, si aquí no mueve mas que una ceja (y una solo) es por su construcción del personaje. Aun así, se le entiende todo.

Los tres muñecos representan tres goblins distintos. Yo, con el del caracolillo a lo Estrellita Castro me conformo

Suelo fijarme mucho mas en los actores masculinos, pero en esta serie la actriz Kim Go Eun está fenomenal. Lo mismo te la crees como adolescente chisporroteante que de adulta melancólica. Al retortillo lleva a los dos caballeros la chavala. Encima es, incluso de jovencita, una currante que es capaz de mantenerse solita, y sólo se mete de inquilina en casa del goblin pagando su renta y colaborando en las tareas de casa

Versión 1: uniforme laboral cortesía de la empresa
Versión 2: el «tío que tiene alquilado el cuarto al fondo del pasillo» relajándose tras un día de mucha faena

El vestuario de los chicos, pues será muy Gagngam style, pero jopes que gayer es a veces (el goblin tiene dos rebequitas de angora, una en malva y otra verde esmeralda, que teeeeela marinera) . Y cuando la Parca se pone el uniforme estoy de acuerdo con la pelirroja, es para pillarle el sombrerito y meterlo en la freidora

Anda que el modelito del sobrino… eso si, yo por ese escritorio MA-TO

Es divertido también que las chicas se pegan toooodo el tiempo diciendo ay que guapos, ay que sexys ay que cool... hombre, cool la parca, que para eso es la Muerte, y cuando se cabrea congela todo alrededor (¡pobre vajilla Luis XIV!). Guapito es el chaval-mayordomo, mucho más salado y cálido, con su obsesión por conseguir la tarjeta de crédito y su desparpajo. Los dos adultos lo que son es muy atractivos, eso sí, pero sólo si eres capaz de ver toda su historia completa incluyendo sus motivaciones y razones ocultas, porque así de primeras toparse con el goblin superborde y la parca rara de narices…una mujer medianamente espabilada se los encuentra y sale huyendo de semejante par de aparentes tarados. Si no es porque las chicas son también “especiales” (una, la “novia del goblin”, la otra tiene asuntos pendientes con ambos), al segundo estufido sale por patas, que tontas no son. Luego si, luego ambos son unos cielotes, mas majos que paqué, pero menudo estreno tienen los dos. Y nos regalan escenas de esas que las almas sensibles exclamamos «Ohhhh Ahhhhh, que ricossss», y se nos caen las babitas de gustirrinín. Si nuestros adjuntos en el sofá nos miran por el rabillo del ojo secarnos las lagrimitas, gruñen un poquito pero seguro que pueden soportarlo, porque enseguida vienen golpes de humor y no poco bromance (ese género que ensalza la amistad y el amor filiar entre amigos y hermanos). Cuanto más tiernos y delicados son estos caballeros, más viriles y masculinos nos resultan. Porque un personaje varonil “positivo” que llora en un k-drama no lo hace por frivolidad ni para chantajear emocionalmente a otro, sino porque no tiene el tabú occidental (y sobre todo puritano) de que los hombres machotes no lloran. Pues este par de machos alfa (que lo son) lloran, hacen la colada, cocinan al alimón, cuidan de los suyos y lo que haga falta (babas, babas, mas babas… por favor, que alguien me alcance el babero de calçots que me estoy poniendo perdida la camiseta).

Imagen icónica resuelta con juegos de luces, máquina de niebla y bonita composición. La primera vez los chicos hacen de rescatadores, la segunda… van mucho mas relajados

 Como de costumbre, la maleta ética hace alabanza de la amistad y la defensa de los amigos (aceptar el castigo si te has revuelto contra las normas, pero no dejar de rebelarte para proteger a los tuyos), el sacrificio incluso de la propia vida por un bien mayor (mientras que el suicidio es un gravísimo pecado), la constancia en el esfuerzo, aceptar el dolor como parte de la memoria y la propia historia (somos memoria, para bien o para mal, y es el dolor lo que nos hace avanzar y superarnos, y si es posible arrepentirnos)…

Durante todo el drama, la paleta de colores juega en gamas frías, pero usa el rojo para equilibrar y destacar (aquí nos lleva la mirada a una figura pequeña que podía perderse entre el mar y la ropa neutra; el pelo de ambos y su ropa oscura nos señalan donde está su cuerpo). Cuando la paleta es cálida (como las escenas en el parque canadiense), el rojo es parte de la gama pero aun así llama nuestra atención por la cuidadosa colocación de elementos en grises azulados oscuros que lo hacen destacar. Una bufanda roja que es un icono lleno de significado

Toda la fotografía del drama es una maravilla. Y no lo digo por el desparrame de imágenes de las que ahora arrasan en Instagram, con filtros y reflejos y tal, sino por la cuidadosísima construcción de las escenas, con paletas de colores muy estudiadas, control de las focales, filtro niebla aquí y allá… en su justa medida, cada recurso contribuye a disfrutarlo.

Para elegir la foto del análisis, he tenido que rascarme la cabeza y al final he elegido la “menos romántica”. El sobrino revoltoso (y con mas enjundia de lo que aparenta) y el avatar sexy de Samsin Halmoni, diosa protectora del parto y de los niños (y que como el diablo, viste de Prada). Construida sobre un horizonte inclinado, todo se resuelve en patrones rectilíneos, colocados en un diseño de líneas en fuga desde un punto central con dos personajes que se contraponen no solo en los dos lados de la imagen sino en sus actitudes (uno va, otro viene) y sus aspectos (hombre/mujer, rojo/azul). El personaje masculino se «camufla» en los tonos azules y grises del entorno, mientras que la mujer destaca (otra vez el rojo como una sirena en la niebla). Podría ser una portada de Vogue o Elle «a lo divino»

Todo lo veo en blanco y negro

Shadow (Sombra) : Hala, para ir alternando, una película china de un director (Zhang Yimou) que es de los conocidos por aquí en el Occidente occidental. Esta película tiene dos grupos de potenciales visuarios satisfechos: los que se pirran por la fotografía y los que disfrutan de las coreografías de luchas. Como yo soy de las que se colocan en la zona de intersección de ambos conjuntos (os acordáis, A-intersección-B, que tiempos aquellos…) pues reconozco que me gustó mucho. Igual a mucha gente no le convence, que si es muy lenta, que si no se entiende… pssssss, no digo yo que la veas con la lengua fuera, pero tampoco es tan aburrida como algunos la han criticado.

Teatro de las sombras. Mucha gente espera que em un palacio de una peli china estallen dorados, amarillos, rojos, azules… y todo se resuelve como esas antiguas fotografías y grabados donde los primeros europeos se asomaban a lugares exóticos

Se agradece la parsimonia, sobre todo para disfrutar de las imágenes. Que se lo han currado, eh, podían haber hecho una película con el vestuario y los escenarios y todo en color y luego pasarla a blanco y negro desaturando, pero en vez de eso el departamento de arte se ha concienciado y ha montado TODO en blanco y negro y grises, con algunos detalles puntuales en color para destacar. Lo que se ahorraban de conjugar paletas de color se lo han gastado haciendo material casi desde cero: en vez de usar palacios y atrezzos y utillajes de los almacenes, hala, a currar. Un poquito de desaturación en las caras aquí y allá, toques en el verde, algo de pardo pajizo en algún momento para destacar en vez de un fondo blanco y mucho rojo subido cuando toca. Si quieres ser puñetero, puedes pensar que tiene la estética de esos posters de habitación de adolescente tipo “foto en BN con paraguas rojo”, pero tampoco hay que ser tan cínico.

¿Y lo que molan los guanteletes-ballesta? ¡gimme two!

La cosa es que visualmente es impactante; sobre todo para los que amamos la fotografía clásica, y preferimos un Doisneau, una Cunningham o un Cartier-Bresson a los filtros flu para el dedo gordo y los vestidos vaporosos (en mala imitación de Hamilton). Toda la gama del sistema de zonas de exposición de Adams decora un palacio, una casa o un paisaje.

Suspendo el espíritu crítico historicista por ese río de peonzas diabólicas gigantes con señor dentro.

La parte de mi gusto por los combates y tal es fácil de entender; cada vez más, veo esas escenas como coreografías de ballet con añadidos. Bueeeno, si, vaaaale, no soy original, pero entre que los actores orientales suelen estar más o menos entrenados en artes marciales diversas (lo suficiente para poder planificar una escena con los especialistas con un buen encaje entre tomas) y que los medios técnicos progresan que es una barbaridad (por ejemplo, haciendo deep fakes con el que le está doblando en la pelea), lo cierto es que el cine oriental en general le sigue mojando la oreja al resto. Donde las demás producciones presentan la excepcionalidad de un combate con espadas, allí es lo habitual. De ser un género en sí mismo (“una de espadachines”) a meterse en los guiones como otro elemento mas (como la cuasiobligatoria “escena a calzón quitado” del cine español). En los tiempos de las grandes producciones teatrales españolas, todos los actores hacían en algún momento teatro clásico, y todos eran capaces de desenvolverse en la Destreza Española para poner en las tablas un Lope bullanguero sin parecer patos mareados (y eso que luego la cosa era mas pasable, pero en su momento se podían haber encontrado con que los mosqueteros se plantaban en el tablado para darles unas lecciones si eran poco realistas).

Si pasamos el histograma, en ningún momento llegaremos a la zona X. Los grises menos oscuros se distribuyen aquí y allá para dar volumen y perfilar a los personajes. Los negros empastados como la amenaza de la oscuridad

Todo el guion salta de una verdad a otra que hace mentira la anterior. Las sombras de los velos son las sombras de los personajes, de las situaciones y las conversaciones.

No se yo si inspirado, o directamente un calco de esos conocidas acuarelas de paisajes “montaña y agua”

Todo muy sutil y estético, vamos que lo del guion se estira como un tenderete para las imágenes (a ratos, seamos sinceros, nos perdemos un poco, pero nos da exactamente igual).

El color rojo como único color (el color de la piel se ve como un «pequeño rojo»). Descentramos un poco la cara en el plano para dar mas variedad al plano (forma la cúspide de un triángulo) y poder fotografiar ese pelo mojado que se ve sobre la piedra gris, y en la parte mas cercana a la cara funciona como una base de denso negro que contrasta y enmarca la cara (que es la parte con mas luz de la fotografía). Las ondas del pelo replican los remolinos de la sangre en el suelo. El mechón que cruza la cara no solo nos indica el estado moribundo del personaje (incapaz de retirarse el pelo con la mano y encima le da igual) sino que «tacha» la cara junto con la línea de ambos ojos (el personaje está «anulado»). Nuestra mirada se dirige así a esos ojos verdes, que son lo mas importante

Historia de Corea II: el reino de Joseon

La gran mayoría de los dramas históricos y películas de época que se producen están ambientadas en esta época, así que no está mal tener una idea básica para entender de que va el asunto. Claro, es un momento de grandes avances artísticos y culturales, existen muchos palacios y edificios que se pueden usar como escenarios, la ropa es muy vistosa (que pedazo almacenes deben tener las productoras, caray…), montones de intrigas e historias a escarbar… Eso si, los guionistas se curan en salud y al principio de cada capítulo colocan el cartel de “todos los caracteres, sucesos, eventos, localizaciones, organizaciones etc, son ficticios”. Para que luego no les critiquen por haberse tomado a la torera la historia verdadera. Conque pueden ser fidelísimos en ambientación, vestuario, contexto general y cosas así, y hacer de su capa un sayo con los acontecimientos del guion o las vicisitudes de las figuras históricas que salen como protagonistas o de forma secundaria.

Los funcionarios del gobierno estaban clasificados en 18 niveles, que iban desde el primer rango superior (정 1 품, 正 一 品) al rango noveno, que era el más inferior (종 9 품, 從 九品); los cargos se obtenían basados en la antigüedad y promoción, que se lograba a través del decreto real basado en el examen o recomendación. Los funcionarios del primer rango superior al tercer rango jerárquico usaban túnicas rojas, mientras que los del tercer rango menor al sexto rango menor vestían de azul y los de abajo vestían túnicas verdes.. Imagen: pocketmags.com

La dinastía Joseon se caracteriza sobre todo por la sociedad Yangban, que significa “dos órdenes” (las ramas civil y militar del funcionariado que gobernaba el reino de acuerdo al código y las regulaciones nacionales. El acceso al puesto de funcionario se hacía a través de exámenes estatales. Aunque en teoría eran exámenes de libre acceso, al final el chanchulleo era el esperado, con perricas, cuchufletas. Y ojo que el asunto no era moco de pavo: La dinastía Joseon era una monarquía altamente centralizada y con una burocracia NeoConfuciana dirigida por el Gyeongguk daejeon, una especie de constitución de Joseon. La comunicación directa entre el rey y la gente común fue posible a través del sistema de petición escrita sangeon (상언; 上言) y el sistema de petición oral gyeokjaeng (격쟁; 擊 錚) que también sale en los k-dramas (esos montones de rollos que se amontonan en las mesas del trono y el rey lee con cara de circunstancias).

Rey en traje de faena. Imagen: Glimja
Mujeres nobles en trajes mas o menos formales. Imagen: Glimja

Fundado por Taejo (aquel espadón eburifado que dio la puntilla a la dinastía Korio y mandó a freír puñetas Goryeo) en julio de 1392 y reemplazado por el Imperio Coreano en octubre de 1897, da más o menos para 500 años de dinastía… no está mal. Todo el periodo posterior es pura adrenalina: a partir de ahí iban tocando reyes reformistas (con mayor o menos cuota de escarda de cabezas molestas entre la familia y los opositores), vagos redomados (como el rey Yeonsangun, que entre masacrar literatos y secuestrar mujeres para animar el palacio casi no le da tiempo a seguir haciendo maldades), títeres mangoneados por las facciones políticas, gente decente… aburrirse en la corte no se aburrían, no…

Para darle chispa y yesca, al final de la época Goryeo y enlazando con el comienzo de Joseon se estrena el Chongtong (en hangul, 총통; en hanja, 銃筒) la artillería coreana , dedicada a hacer retumbar los cañones coreanos (al principio, parecen bombardas más o menos gordas y que podían lanzar piedras, bombas, flechas y lo que les metieran por la boca). Trabucos y arcabuces son armas de importación japonesa durante la guerra, que rápidamente son copiados por los herreros coreanos. Lo de los rifles y tal les cuesta un poco, porque los ministros de la guerra sucesivos no tienen claro las ventajas. Normal, ellos no ponen los muertos

Una ropa de clase media o de noble (dependiendo de la riqueza del tejido). Imagen: Glimja

También hubo reyes que conservan hasta hoy su buena fama por su bienhacer, como Sejong el Grande (1397-1450, reinó entre 1418 y 1450), reformista que esta vez se dedica a escribir muchos tratados, arreglar finanzas y reglamentos, descabezar repollos y no gente (o no tanta), y entre cuyos (muchos) méritos está el haber creado el alfabeto Hangul. Dato importante: hasta entonces, los coreanos usaban el alfabeto Hanja (caracteres chinos que los coreanos tomaron prestados e incorporaron a su idioma, cambiando su pronunciación), que eran mucho más difíciles. Al inventar el Hangul, con  24 fonemas (14 consonantes y 10 vocales. -históricamente, tenía 3 consonantes y una vocal más-) se facilita el poder aprende a leer y escribir. Esto sale en varios k-dramas como por ejemplo Deserving of the name, donde el médico lee los caracteres Hangul pero “traduce” en su cabeza al Hanmun (el chino clásico en que escribían los eruditos), o en The Cursed, donde las maldiciones debían hacerse con el nombre en chino de la víctima. No fue sino hasta el siglo XX cuando el Hangul suplantó mayoritariamente el uso del Hanja

Sombreros de paja masculinos clases medias y baja

Otro rey de buena fama fue Rey Yeongjo de Joseon (1694 -1776, reinó entre 1724 y 1776). Como Felipe II, un lector impenitente, reformador de lo que se pudiera, preocupado por los avances técnicos, perseguidor de herejías (el cristianismo proclamaba la igualdad de los hombres, lo cual al rey le parecía fatal, con lo que molaba su NeoConfucianismo) y castigado con un hijo chiflado. En el drama Haechi se sacan de la manga un montón de aventuras en su época previa al trono, y lo presentan como como un gran tipo; en otros dramas pintan un vejestorio celoso del poder y que no duda en asesinar a su propio hijo por estorbarle

Recogido masculino de pelo. Se consideraba ropa interior (como la cofia medieval). Imagen: Glimja

Entre dimes y diretes se pasa el periodo inicial y se entra en el medio. Que sobre todo pasa por luchas entre facciones. Que si te purgo, que si me purgas. Aun así, en el periodo medio Joseon consolidó su dominio efectivo sobre el territorio de Corea actual y vio el apogeo de la cultura, el comercio, la ciencia, la literatura y la tecnología clásicas de Corea. Sin embargo, la dinastía se debilitó severamente a fines del siglo XVI y principios del XVII, cuando se comen con patatas  las invasiones japonesas de Corea (1592-1598) Estos conflictos dejan tan desangrado el reino que los manchúes deciden darse un gustito (y de paso tener a raya al vecino nipón) y hala, invasiones manchúes: la primera (1627) y segunda invasión manchúes en 1636 conquistan  la península coreana y los convierten en tributarios de los Qing,. Con el vecino metido en la cocina para cobrar los impuestos y sacando los colmillos a Japón, el reino (ahora un apéndice colonial) tiene 200 años de tranquilidad. Visto lo visto, y muy en la línea neoconfuciana, su lógica lleva a la dinastía a una política aislacionista cada vez más dura. El país se hizo conocido como el «reino ermitaño» en la literatura occidental. Claro, tranquilo y equilibrado para el que tenia el arroz asegurado, pero para el pueblo llano (la inmensa mayoría) maldita la gracia que le hacía

Funcionarios de rangos inferiores. Imagen: Glimja

Es en esta época cuando Joseon presenció el surgimiento de los Silhak. El primer grupo de eruditos de los Silhak abogó por la reforma integral del examen del servicio civil, la tributación, las ciencias naturales y la mejora de las técnicas agropecuarias y agrícolas. Su objetivo era reconstruir la sociedad de Joseon después de haber sido devastada por las dos invasiones

Tumbas reales de la dinastía Joseon. Por dentro son complejas estructuras

Al final de la época Joseon, las peleas entre clanes acaban dando la carta mas alta a los Andong Kims, comenzando la era de «políticas sedo» o regla política. El formidable linaje político, que monopolizaba las posiciones vitales en el gobierno, dominaba la escena política e intervenía en la sucesión del trono. Estos reyes no tenían autoridad monárquica y no podían gobernar por encima de ellos. La corrupción es galopante, la pobreza rampante, y las posiciones de enrocados de los nobles gobernantes solo empeoran las cosas. En 1871, y por un asunto de delegaciones en principio comerciales, las fuerzas estadounidenses y coreanas se enfrentaron en un intento estadounidense de «diplomacia de cañoneras» («open your f**ing door, yo b*ch, I’m the salesman!») tras el incidente del general Sherman en 1866 (estoooooo ¿y porqué cuando escribo esto, resuenan en mi cabeza habaneras y la palabra «Rosebud»? ¿o será que los americanos se repiten en sus estrategias internacionales?). Entre Japón, Rusia, Estados Unidos y China, Joseon es un tentetieso que se bambolea. Ni siquiera los pocos gobernantes que intentaron hacer bien las cosas consiguieron capear el temporal de la tormenta perfecta que se avecinaba

Mas claro, agua. O sojhu

De forma irreversible, Corea entra bajo la órbita japonesa. Al final, después de varios jaleos (incluyendo revueltas populares) y aprovechando que el río Han pasa por Seul y no por Valladolid, los japoneses colocan un gobierno títere. Los ánimos se calientan y estalla la Primera Guerra Sino-Japonesa (1894-1895) entre Japón y la China Qing, que se libró principalmente en Corea. La corte de Joseon, presionada por la invasión de grandes potencias, sintió la necesidad de reforzar la integridad nacional y declaró el Imperio Coreano, junto con la Reforma Gwangmu en 1897. Hasta aquí llegó la tartana, y ni un metro mas

Yi Yulgok, ministro de la guerra (siglo XVI). Uno de los pocos coreanos que vio venir la invasión japonesa, pero nadie le hizo caso. La ropa blanca y negra le señala como erudito NeoConfuciano Imagen: seonwellbeingacademy

Un tema que sale continuamente en los k-dramas históricos es el Confucianismo y sobre todo el NeoConfucianismo, ya que no sólo fue la religión oficial y tanto reyes como ministros “buenos” intentan regirse por sus principios, sino que “explica” el porqué de una sociedad tan rígida y algunas de sus consecuencias El confucianismo alcanzó su gran apogeo unos 200 años después de la muerte de Confucio(551 – 479 aC). Como sistema, está perfectamente diseñado para el modelo de Estado de la dinastía Han: un gran país unificado bajo una sola persona, con una burocracia de letrados para ayudar a la gestión del Imperio formado, en una inmensa mayoría, por campesinos. El confucianismo ofrece una formula casi perfecta para “preservar la paz bajo el cielo”, el máximo ideal para las sociedades orientales. Para que la fórmula surtiera efecto, era necesario que cada elemento bajo el cielo cumpliera con su papel según el género, la edad y la posición social. Sus conceptos básicos como los ritos, la rectitud y la piedad filial, son válidos para todas las capas sociales y conciernen tanto al individuo como a la familia y el Estado. El soberano y los eruditos gobiernan de la mano en la tierra, y el soberano como “el hijo del cielo”, representa la trilogía compuesta por el cielo, la tierra y el hombre. Según Confucio, el destino del hombre lo determina el “cielo” y no puede ser cambiado el hecho de que los hombres se dividan en “nobles” y “viles”. El menor debe obedecer con sumisión al mayor, y el inferior, al superior. La principal orientación del confucianismo era la justificación del dominio de las clases privilegiadas y el cantar loas a la “voluntad celestial. El NeoConfucianismo se instaló como la ideología estatal de la nueva dinastía. O sea, que machacaban el concepto de “todo el mundo quieto en la mata, ni se os ocurra protestar”. Así que los personajes que se negaban a aceptar su destino serían unos rebeldes con causa (y lo peor, efecto). Esto explica las actitudes de algunos personajes de los k-dramas, que tragan sapos y piedras de molino cuando todos estamos pensando “pero mándalo al cuernoooo no seas calzonazosssss saca el genioooooo”. Entre otras cosas, los seguidores de ciertas corrientes han sido ampliamente criticado por parte de los historiadores nacionalistas como responsables de aniquilar el espíritu nacionalista coreano que había emergido en el siglo XII, convenciendo a los líderes sociales de convertirse en resignados súbditos de las dinastías chinas porque “son nuestros hermanos listos que nos han traído esta verdad y además así viviremos tranquilos” . Un individuo que pretendiera superarse e ir contra el inmovilismo social era visto como un peligrosísimo antisistema, y ya no digamos si aspiraba a cambiarlo para lograr la permeabilidad entre clases o la abolición de cargas.

Hanbok, traje típico. Según el color, el tejido o los adornos indica un status u otro. Imagen: Glimja

En el discurso confuciano, la supremacía del género masculino es implícita, la mujer en casa con la pata quebrada y la boca cosida. Ya nos podemos imaginar cómo se veían las mujeres de la época, machacadas hasta la última uña, lo mismo nobles que siervas, y cuanto mas abajo mas apalizadas. Razón de mas para aplaudir a las gloriosas viragos que aparecían aquí y allá en la fosilizada sociedad

San Andrés Kim Taegon y San Paul Chong Hasang. Se hace un poco extraño a ojos occidentales ver unos santos así vestidos, pero es la falta de costumbre. Imagen: lilpol.blogspot.com

No es de extrañar que al aparecer una doctrina como el cristianismo (vista por el Reino de Joseon como una doble amenaza, tanto por su origen extranjero como por ser un reto para una sociedad basada en los ideales del NeoConfucionismo), sacudido del inmovilismo social medieval y bien renovado por el Renacimiento europeo, que arrasa entre las clases bajas de Corea por sus argumentos de la igualdad de los hombres -sean siervos o nobles-, el rechazo a la tradición heredada y el culto a los antepasados (visto como superstición e idolatría) y cosas así, a los gobernante se les erice el pelo del bigote y al principio se limiten a declararlo ilegal en Corea (Rey Yeongjo, 1758) y posteriormente monten grandes persecuciones y ejecuciones en masa de miles de personas (que Francia los usara como excusa para ir a meter los dedazos por allí tampoco ayudó mucho a los católicos coreanos, la verdad sea dicha) A partir de 1791, se calcula que entre 8000 y 10,000 coreanos fueron asesinados. Hasta 1882 no se otorgó a los católicos la libertad religiosa. Esto también sale en los k-dramas, que antes o después sale alguien a quien le quieren rebanar el pescuezo por llevar un crucifijo, o se menciona alguna matanza concreta como la Persecución Sinyu (que no fue la única) o se menciona los exilios de los identificados como tales