Química recreativa

Quimera (Chemistry; Chimaira): mi generación fue la primera que tuvo la posibilidad de hacer experimentos con el mítico Quimicefa o el mas apañado Cheminova, y la última a la que le permitieron encender el mechero de alcohol en la cocina (al menos hasta que conseguimos estampar los tapones -¡hasta las gradillas!- de los tubos de ensayo en el techo y decolorar la fórmica con las divertidas combinaciones disponibles de los frasquitos). No BUMMM, no fun. Lo cierto es que fue toda una educación, mejor que el Electro-L, donde vamos a parar. En vez de lucecitas, conseguíamos espumitas y olores pungentes. El papel tornasol cambiaba o no de color, pero los dedos ya te digo que sufrían curiosas transformaciones. No es lo mismo quemarte con un álcali que con un ácido o una llama de alcohol. Cachis, cuando la sociedad redujo la tolerancia a los desastres en la infancia se acabó la juerga y los alborotos de los matraces… así que podríamos decir que esta serie tiene para los de cierta edd un nosequé nostálgico de la infancia científica

Madalenazo proustiano al canto. Homenaje a la infancia científica y explosiva

Si, siiiiii, otra serie de género policiaco, ese que tan bien producen los coreanos in extenso. Al nivel de Mouse o Beyond Evil. Y es que la posibilidad de dar cuarenta volantazos al guión antes del derrape final (ooooohhhhhhh) y acabar entrando en meta del capótulo final con las ruedas quemadas y el motor destrozado es asunto goloso para un guionista. Porque aqui empezamos con una aparente juego del gato y el ratón entre poli y criminal- víctima de sus circunstancias, pero a partir del depisodio 5 las cosas empiezan a chirriar, y lo que parecía una cosa resulta no tenerr tanta claridad, descarrilando en el 6. El cuadro de Bacon en el apartamento del cirujano (un espejo de su lado oscuro.. ay no, espera…) no es suyo sino un regalo de la mujer del director de la compañía, la madre del policía no era precisamente una ignorante ama de casa…

Noli me Tangere con filtro extra cálido. Le perdonamos el agujero de guión de «cómo rayos sabían que el tipo iba a estar allí para organizar… ya veremos el qué…»

Venga, si, por mi está bien. Y aquí disfrutamos de un casting muy bien ajustado, unos personajes llenos de dobleces y claroscuros, unos secundarios fenomenales, cuidada ambigüedad en las tramas argumentales, diálogos llenos de aguja y cristales escondidos en las palabras… No es sólo la espectacularidad de unos crímenes con la temática del fuego (el título está muy, muy bien puesto; para el público que no conoce la mitología clásica occidental, repiten las explicaciones varias veces), sino el “duelo interpretativo” (por dios, que cliché mas rancio en crítica de cine) de los dos coprotagonistas testosterónicos (el detective agobiado y el cirujano sospechoso), que hacen como los urogallos en época de cortejo, exhibiendo sus poderes y chulería. confesad, hermanos y hermanas, nos GUSTAN las peleas de po… ahem… de pechito contra pechito o de perola contra perola, topando cual carneros en celo y alternando con una dinámica “eh, que somos colegas” cuando procede por intereses comunes o por táctica de evaluación del contrario. Hay quien habla de bromance, pero yo prefiero el muy conocido de “camaradería”, que puede desplegarse una vez bloqueado toda sospecha de ambigüedad en los gustos. Ahí entran en juego las mujeres que rodean a los caballeros, pero no creáis que son mujeres-florero designadas para servir de alivio de urgencias y justificación de heroicidades., que las señoras son de armas tomar… ojito a las actrices que encarnan el papel: la madre demenciada del detective domina los sutiles gestos y expresiones como enferma (seguramente de Parkinson, con esa facies impasible tan característica), y subidón de la actriz que hace de periodista, controlando las microexpresiones

Bastante faena tiene ya el complejo personaje del cirujano (a la derecha), haciendo méritos para ser señalado como culpable por la policía a modo de presunto vengador del lanzallamas, para que encima lo enreden con recetas de ostras y caracoles con el colega poli (a la izquierda)

Los despliegues de machote del policía son más hoscos y discretos, pero el cirujano coquetea descaradamente con la experta en explosivos (manos en la cadera, sonrisas, llamadas a la coperacion y seductor anzuelo de «necesito una amiga»,citas para cenar…). ¿Combinado de guapos? mas bien belleza varonil con un punto exótico que le da morbazo. A ver, el poli no es nada feo, aunque no le iría mal un repaso en el apartado ”peluquería y sastrería”, y tonto no es, simplemente los demás son muy listos, y por comparación el pobre se queda fuera de juego. El cirujano recibe piropos de las señoras entre 9 y 99 años con las que se cruza, aunque ese ojo estrábico que luce y que aún se desvía más cuando está estresado o cansado quita puntos. Pero todo sea por verlo con cara de estoico metiendo miedo a los malotes, que ahí nos derretimos

Cuantas veces habremos visto ya ese departamento de policía…la miradita lo dice todo: ay si te pillo, cordera…

El actor Lee Hee Joon ha hecho mas películas que series, y aquí se pone estupendo con ese personaje de cirujano-tipo peligroso (que lo es, pero no por las razones que cree la policía), y cuya arma más poderosa es su desprendimiento de los bienes materiales, su fama, su trabajo y hasta su propia vida. Los malvados empresarios no pueden amenazarle, sobornarle, engañarle o manipularle, y además no han hecho los deberes y se enteran tarde de que el tipo, además de echar horas en los quirófanos, es un exmiembro de las SAS y parece como si hubiera recibido clases particulares de nuestro bien amado John Wick, porque vaya gato panza arriba…

Porque un caballero debe saber hacer de todo, incluyendo survival en el monte. De paso nos meten unas bonitas escenas del bosque coreano y nos convencen para hacer turismo forestal

Aunque el actor Park Hae Soo sale primero en la lista de los intérpretes, ha trabajado menos que su colega. Ojo, menos pero no peor. Su personaje no tiene “dama de interés”, aunque insinúa una atracción entre el colegueo y el refocileo con la analista coreano-estadounidense (Eugene Hathaway… un nombre de género ambiguo para una chica boom boom). Es que el tener una madre medio demenciada a su cargo marca mucho, y las responsabilidades que acarrea funcionan como un anafrodisíaco. No es el único personaje a cargo de una madre dependiente, quizás rompiendo una lanza a favor de los hombres como cuidadores en la familia, y la desesperación y dolor que hombres y mujeres con ese rol tienen que afrontar con mínimas o nulas ayudas (recordemos que los k-dramas incluyen con frecuencia temas sociales para abrir debates en los espectadores). Por lo menos aquí los varones de las familias han tenido la vergüenza suficiente para no buscarse una esposa sufridora en casa que les haga de chacha de sus madres con Alzheimer a cambio de un papelito en el registro civil

De izquierda a derecha: la chica BOOMBOOM, la madre sin memoria, la jefa despiadada y la periodista garrapata. Ya hemos mencionado que las señoras son de armas tomar, y que no necesitan a las figuras masculinas para organizar unas zapatiestas de cuidado, sin sucumbir a los hechizos del amor y otros desastres. … todas interconectadas entre sí y con los hombres con menos de seis grados de diferencia

Lo cierto es que según vamos conociendo a las víctimas, reducidas a fino carbón con ingeniosos métodos, mas ganas te entran de hacer una colecta para gasolina. Victimas de hace 35 años y de ahora, en crímenes firmados por Quimera, que desapareció en su día sin dejar pistas y ahora reaparece para seguir aplicando el tratamiento térmico de-fi-ni-ti-vo. No os hago spoilers si os digo que os entrarán ganas de empezar a gritarle al monitor QUE NOOOOOO QUE NO ES ESOOOOOO PENSAD UN POCOOOOOO QUE NO ES EL MISMO ASESINOOOOOO QUE ES UN HEREDEROOOOOO (y hay como minimo un copycat)

Y tu que harías con un mechero así… pues pegarle fuego a todo el mundo. Si es que van provocando…

Un producto eficaz, técnicamente bien hecho, con diferentes etalonajes segun la linea temporal, buen manejo de cámara y hasta un dron para imágenes conflictivas como las tomas en el acantilado, fiesta de la espuma (del extintor) para los especialistas de explosiones y doble racion de ramyeon para los tipos de los ordenadores y los Fx (BUMMMMM). No dejéis pasar mucho tiempo entre capítulo y capítulo que perderéis el hilo de lo que está pasando y quien es quien/quien fue quien

Acarreando borrachos en el Metro. Imagen: nytimes.com

Barbacoas x-treme aparte, el tema que subyace en todo el asunto es la corrupción y violencia policial en Corea del Sur hace treinta y cinco años, que caramba cómo se las gastaban en las comisarías. Ese año, la dictadura militar de Chun Doo-hwan ya había repartido leña contra los implicados en la Revuelta de Gwangju, vuelto a discutir con los del norte en la zona desmilitarizada, reducido a picadillo a un estudiante en una comisaría sin conseguir solucionar los crímenes de Hwaseong, y en general la policía se dedicaba a hacer honor a su fama de ineficaz, chapucera, salvaje, corrupta y empleada en la destrucción de todo opositor presente, incluyendo a cualquiera que estorbara a los grandes empresarios que el gobierno esperaba fueran los motores de la recuperación económica del país. Señalando con el dedo y gritando COMUNISTAAAAAA se solucionaba cualquier papeleo, ni orden del juez ni abogado ni derechos humanos ni nada, en los calabozos pasaban… cosas que nadie quería ver. Ahora los coreanos no tienen empacho en reconocer que eso pasaba en su tierra, siempre y cuando se apostille “cómo han cambiado las cosas”. Si, si… ¿ha cambiado acaso la falta de escrúpulos de los poderosos y la diferente vara de medir según los crímenes los cometan ricos o pobres, hombres o mujeres? ¿Han dejado los que tienen “contactos” y dólares de utilizar los medios ejecutivos del gobierno de turno para arreglar sus asuntos particulares? Me da a mi que no. Y los coreanos tampoco se lo creen

Vamos a organizar un poco la escena nocturna que nos han dejado filmar en el depósito de madera. Podemos apostar que esto se rodó de noche, por varios motivos: poder trabajar en escenario real sin estorbar el trabajo diario y disponer de un cielo negro. Primero, la cámara que hemos colocado cenital para abarcar toda la escena, bien metida en esa grua (o a lo mejor era la cabina de la maquinaria de la factoría donde les dejaron subirse, con estas nuevas cámaras tan portátiles es posible). Para simplificar, hemos dejado que los troncos de primerisimo plano y los del fondo salgan como si fueran los marcos de un cuadro. Ademas no hemos desenfocado demasido delante y detrás, para que se identifiquen correctamente. Las luces naranjas del almacén abierto (seguramente sodio) se fusionan sin problemas con las llamas de los molotov (que han quemado las luces altas, pero eso nos da igual), y evitan los contrastes bruscos. Para separar a «los malos» del tipo que está enfrentándose, le hemos colocado iluminado por los faros del coche (de luz fría) y con una caja o bidón azul, el color complementario del omnipresente naranja. Aunque el tamaño de la figura es muy pequeño y encima se dispone en un extremo, destaca como un faro encerrado entre esos tres vehiculos, y encima le hemos colocado un foco que dibuja un círculo: en ese momento es la estrella del espectáculo. La mirada de derecha a izquierda tipica de las culturas orientales hace que no pase desapercibida por rápido que sea el montaje. Los focos laterales evitan que la sombra de la grua aparezca en el plano.

los fantasmas atacan a la jefa

Sell Your Haunted House (Great Real Estate; The Chronicle of Haunted Real Estate; Real Estate Exorcism; Daebak Real Estate): Huy, si, una de casas encantadas para animar el cotarro. La dosis justa de terror para tenerme hipnotizada pero no tanto que me deje sin dormir (aunque es cierto que siendo una casicomedia, mete mas temas de terror que otras producciones mas serias). Una agencia inmobiliaria especializada en “propiedades difíciles” y que además de ayudarte a hacer el papeleo de las declaraciones y buscarte compradores te ofrezca “servicios de implementación de la oferta”. Otras que van de modernas te buscan decoradores o empresas de reformas; esta te manda al exorcista de turno a desahuciar al primo Sinforoso, que como murió de un berrinche en la cena de Nochebuena discutiendo con el cuñado merluzo se ha quedado apegado a la silla del comedor con la botella de licor de hierbas en la mano. Andanda, tu, como la colega que se habia echado de novio al Rey Mono

Para proceder a la limpieza espiritual, la exorcista necesita un cooperante necesario: un médium que se deje poseer por el espíritu persistente y pueda ser apuñalado con un punzón mágico a cambio de un sueldecito. Como decía el pobre ciclista gregario, mas se sufre en la obra.

Ya podemos deducir sin pasar del título que la gracia de la serie es el fantasma que en cada episodio es desalojado por la vía expédita, y que todo el episodio se sustenta en las circunstancias que le han llevado a quedarse dando la brasa en tal o cual edificio. Al final, todo son rencores y conflictos no resueltos en los que el ahora difunto fue engañado, maltratado o directamente asesinado. Vamos, que de original nada. Si te descuidas, hasta los fantasmas son «repes».

Que francamente, dan mas miedito los especuladores inmobiliarios, (que vacían barrios enteros por métodos gansteriles para hacer negocio con los terrenos) que los pobres fantasmas, que mayormente solo quieren que les hagan un poco de caso

Bah, da igual: el producto está bien hecho, la “trama larga” de la intriga acerca de los personajes principales (la exorcista eternamente enfadada, el médium que creía ser un estafador y es auténtico, la secretaria fiel y razonable…) tiene sustancia, y todos los actores secundarios son, como suele ocurrir en estas series coreanas, estupendos, encarnando a unos personajes quese hacen tanto o mas interesantes que los principales. No es un producto que vaya a dejar huella indeleble en nuestros HDs, pero se deja ver muy bien para una maratón de Halloween o Todos los Santos como alternativa exótica al Tenorio. Mejor que su copia americana, que es una patata infumable, con un casting intragable (actors mas que maduritos intentando pasar por jovenzanos, mucha intensidad impostada…)

Si alguien se queja de que su madre es una pesada entrometida, que no intente compararse con la exorcista agente inmobiliaria, que la tiene instalada en casa como espíritu recriminador. No es de extrañar que se pegue todo el dia luciendo careto de miope con dolor de muelas

La actriz que la encarna (Jang Na Ra) canta, actua, hace de modelo, ha hecho shows de televisión… y aunque tiene alguna película y sobre todo k-dramas como este en el CV, su carrera principal es la de cantante. Carrera que tuvo que dejar porque el estres y la ansiedad la dejaron hecha polvo, con ataques de pánico, cuadros de úlcera gástrica, bulimia, vértigos… lo de ser celebridad lo llevó fatal, y por lo menos en un rodaje puede controlar mas los nervios que en un concierto. Pues nada, hija, a trabajar delante de las cámaras, que los fantasmas de CGI no dan tanto miedo como las hordas de público vistas desde el escenario

El estafador a la izquierda y su cooperante necesario a la derecha. Anda que no discurren para sacarle los dineros a los estafados

El actor, Jung Yong Hwa, es sobre todo cantante, aunque tambien guitarrista, teclista, compositor, modelo, presentador, productor y ulzzang, o sea un tipo que le duele la cara de ser tan guapo. Lo de actuar lo ha debido dejar para cuando se quede sin voz o le salgan granos. Como canta mucho, tiene pocos dramas en el CV, y para tres peliculas que ha hecho dos son de universo K-pop (y la tercera tiene pinta de chapuza monumental desde el cartel). No se ha diversificado mucho que digamos… una pena, el chico no lo hace mal.

Imagen: inkas.org

Lo de contratar a un mudang (un chamán mujer) o un baksu (un chamán hombre) para limpiar de malas influencias un local o un terreno no pasa de moda en Corea, y menos con la que está cayendo. Sin complejos, los temerosos coreanos (da igual si son budistas, cristianos o pastafaris) no dudan en contratar a una especialista (casi siempre son mujeres) para asegurarse la buena suerte, o al menos mantener a raya la mala pata. Que discretamente haces un gut, un ritual, y al dia siguiente llamas al cura de la parroquia para que le eche el agua bendita a la primera piedra: no hay contradicción, todo ayuda. Y encima, se mantiene una colorida tradición

Y cómo fotografiamos el chapuzón del caballero… bueno, a ver… primero colocamos al actor en una composición diagonal en un contrapicado para eliminar todo lo que pueda estorbar el plano, y dejamos que el borde de la piscina, la cara, la camisa y los dos elementos decorativos desesnfocados ofrezcan una zona de color neutro que equilibre las luces azul cobalto y verdosa de las piscinas (una combinación chirriante y compleja). Un poquito de rojo para animar mla escena, y sombras rellenadas para que el actor no parezca mas cadavérico que los fantasmas. El plano inclinado de la cámara (esta tórcida, fijaos bien) seguro que tiene mas que ver con sacar de la imagen algun artefacto que cn el estilismo de la escena, pero no le queda mal. El mozo caba de casi ahogarse por culpa de un espíritu furioso ejerciendo de furcia acuática, y ni siquiera le ha dado las gracias, normal que esté un tanto alterado

Asi nos vamos entendiendo

Y por fin vamos a estrenarnos en hacer una entrada de conceptos técnicos que es bueno reconocer cuando hablemos de la producción audiovisual. No os asustéis que son facilitas, enseguida le cogeréis el tranquillo y apreciaréis mejor lo que se ve en la pantalla

En esta escena, la casa tradicional es parte importante del mensaje, así que se ha conservado enfocada con la profundidad de campo necesaria
Sin embargo aqui ni siquiera toda la cabeza del personaje está enfocada. Destacamos sus ojos aplicando incluso una lente de gran angular que los exagera y deforma

Profundidad de Campo: es la distancia en la que los objetos o sujetos de la escena están enfocados y se perciben nítidos. Normalmente en cine se prefiere una profundidad de campo reducida (por delante y por detrás, sobre todo por detrás) para que lo que queremos resaltar quede separado del fondo (que a veces no es interesante, y llega a estorbar). Para eso se utilizan focales muy cortas, casi “gran angular”, y el actor tiene que saber muy bien por dónde se mueve el personaje en el escenario para no salirse de “su zona” llevado por la emoción del momento. En cambio, si el paisaje o el fondo o el escenario (una habitación, un bar, una granja…) también es importante en la escena, se eligen profundidades mas amplias para que podamos verlo con claridad

Bolas blancas en una toma casi monocroma. Tristeza y melancolía
Aqui sin embargo tenemos muchas bolitas de varios colores. Casi podemos oir el ruido de las máquinas tragaperras (¿en un restaurante dos estrellas michelin? estos chinos…)

Bokeh: suena como muy oriental y tal, y es cierto: es un anglicismo derivado del japonés ぼけ, que significa “desenfocado” «niebla», o boke-aji, la «calidad del desenfoque». Según la página oficial de Nikon, Bokeh se define como “el efecto de fondo suavemente desenfocado que se obtiene al fotografiar a un sujeto, usando un lente rápido, a su apertura más amplia, como por ejemplo f/2.8 o más amplia.”. El bokeh puede añadir suavidad a una fotografía brillantemente iluminada. Usar esta técnica para separar su sujeto del fondo también puede permitirle utilizar un fondo no tan fotogénico en su imagen—pero a causa de su desenfoque difuso, ayuda a “resaltar” al sujeto, sin opacarlo. En pocas palabras, bokeh es la calidad estética del desenfoque en una fotografía. O sea, no es solo dejar borrosa toda o parte de la fotografía, sino que quede bonito. La aplicación mas evidente es cuando las luces de la imagen se convierten en bolas blancas o de colores, en muy primer plano o al fondo. No todos los objetivos producen un efecto agradable, depende mucho del diafragma de la cámara. Eso, o te dedicas a meter Photoshop en la sala de tratamiento digital. Tampoco es tan difícil…

Desenfoque de movimiento

Blur: digamos que es la “versión primitiva” del bokeh. Aquí simplemente se dedica a desenfocar, con mas o menos gracia, la escena, toda o en parte, sin hacer magia con las luces. Bueno, me diréis, esto es tal cual lo que ponía antes en la definición… pues sí, claro, y es que mola mas decirlo en japonés, que suena como mas chachiguais. Podemos manipularla con la profundidad de campo (entre otros medios). Blur tiene además varias subcategorías, como Motion Blur, o desenfoque de movimiento (lo que hemos dicho siempre “he movido la cámara al disparar” o “el Mariano, que no para quieto”), el Tilt-shift o efecto diorama (en una escena de grandes espacios, sólo una fracción muy pequeña de la imagen está enfocada y parece como si fuera una foto de una maqueta)… En este ultimo caso las lentes para conseguir el efecto son carísimas (pero mucho, mucho, mucho), así que lo mas cómodo es sacar la imagen “normal” y hacerle un poquito de magia en el ordenador. Ademas, lo que queremos normalmente en cine es justamente lo contrario, usar maquetas para simular grandes escenarios naturales a los cuales nos es imposible acceder

«Fantasmas» verdosos, algunos rayos de luz, un poco de «neblina»… lo que da de sí el son entre persianas…
Deslumbrados estamos por la merienda. Esta vez tenemos un flare redondido en la taza y los juegos de la luz en el vaso de agua, ademas de una aberración cromática (que seguramente ha sido ya corregida, y esto es lo que no se pudo quitar) en el borde de la bandeja a la derecha

Flare: Destello o reflejo de lente, (del inglés lens flare), es un tipo de destello que es producido cuando los rayos de luz inciden en el objetivo. Esto suele ocurrir cuando se fotografía a fuentes de luz (como, por ejemplo, el sol o alguna fuente artificial) en un ángulo en concreto, y se cuela un rayo de luz en la imagen, creando reflejos internamente en las lentes. Según el ángulo, el tipo de lente, el objetivo, la conjunción de los astros etc… hará una imagen u otra, desde una especie de “pompas de jabón irisadas” a rayos de luz, “bolas de luz”, figuras poligonales, neblinas luminosas…. Si es un efecto buscado y queda bien, lo llamaremos “elemento creativo”, y si no es así, “luz parásita”. Hay tres maneras de lograrlo “a propósito”: a) a lo chulesco, estudiando el objetivo, el ángulo de incidencia etc para que “salga solo” b) poniendo un filtro delante del objetivo (si, todavía existen los filtros de destello, que podían tener cuatro, seis, ocho estrellas… Como los celacantos, fósiles vivientes) c) abrir el Photoshop o la pestaña de Efectos Especiales del programa de edición de vídeo y colocar uno que nos apetezca en la imagen. Esta opción gana por goleada

Aqui se puede haber reemplazado el fluorescente original por uno «de cine» para la escena, y las luces naranjas son lámparas de sodio… pero esta mezcla de luces solo se puede rodar con RAW, y luego dejar tranquilo al del laboratorio con su termo de tila, su caja de donuts y muchos pañuelos de papel para sudar tinta

Flickering. A veces, en videos no demasiado profesionales, apreciamos una especie de parpadeo de las luces en interiores, que nos pone de los nervios. Plic plic plic, que cosa más cansina, por dios….Sobre todo si están usando fluorescentes de mala calidad (no profesionales) o cintas de LEDS, acaba uno hasta las narices. Hay varias causas, pero lo mas normal es porque hay un desencuentro o desfase entre los fotogramas por segundo y la velocidad de obturación de nuestra cámara con la frecuencia de la luz. O sea, las luces se apagan y encienden con una cadencia que nosotros no vemos, pero la cámara si. Para eso tenemos dos opciones: a) conectar la función Flicker Cancel (Cancelar parpadeo) o Flicker Reductions (Reducción de parpadeo) que ya tienen muchas cámaras de calidad cuando vamos a grabar b) usar un filtro, plugin o software específico en los programas de edición. Vamos, que la solución existe… si no puedes gastarte una pasta cambiando las luces cuando ruedas, al menos se generoso con tu técnico de laboratorio digital. Pero no confundamos esta molesta buena-para-nada intromisión en la imagen con la meditada inclusión de los clásicos fluorescentes de cebador moribundo, que se apagan y encienden irregularmente con un zumbido característico bzzzzzz bzzzzz de quieroynopuedo, y que aparecen en muchas escenas de “la decadencia y el hundimiento”. De hecho, algunas veces se han tenido que simular durante un rodaje, y para controlar cuándo se producía el apagado y encendido, se colocaron luces continuas tipo LED en tubos que imitan fluorescentes, y el encargado de turno con un regulador encendía y apagaba los “tubos” según le indicaba el guión (como si fuera la partitura del batería de un grupo), armónicamente con el diálogo y la acción de la escena

Parece sencilla… pero no lo es. Las luces de las ventanas hay que igualarlas de toma en toma, y levantar las sombras de la parte izquierda del sofá.

Corrección de color: El momento de luz perfecto durante un rodaje no existe. Y si ocurre, es algo pasajero. Las escenas se ruedan en varias sesiones (la pareja protagonista empieza a besarse en Febrero y acaba echando el caliqueño en Mayo, cuarentena de Covid mediante), por lo que la luz es distinta en cada toma, la luz del día se modifica a lo largo de las horas (amaneceres azulados, tardes anaranjadas), se cruzan unas nubes en el peor momento, la habitación se percibe mas oscura de lo que parecía en el rodaje o no podíamos hacer nada por iluminarla mejor, hemos rodado con varias cámaras distintas… Si o si, es preciso corregir esos “sabotajes” en la sala de edición, solucionando problemas de exposición, contraste y balance de blancos… con la finalidad de igualar todas las escenas de la película. Vamos, como el prelavado del programa de la lavadora

Los tonos amarillentos que asociamos a las películas de epoca y la claridad de un dia de invierno con frio pero sin nieve
Podéis apostar a que esta escena se rodó con el estudio bien iluminado, y a posteriori se bajó la luz y se dió ese tono azulado-grisáceo
Aqui hasta le hemos añadido una aurora boreal, que total es fácil… sobre unas tomas de cielo nocturno (que si te descuidad incluso pueden ser foto fija) le hacemos un poco de «blue screen» (la conocida pantalla verde) y le ponemos una aurora que quizas ni siquiera sea «real» y la hayamos creado en un ordenador
Otra de las muchas escenas del k-drama donde han metido un filtro de campo partido en el cielo (rosa, a la izquierda). Y esta vez han sido discretos, porque en otros episodios rechina.
Errrrr aqui se han pasado un pelo con los filtros beauty para el chico. Vale que es jovencito, pero es que le han dejado el cutis como el culito de un bebé…

Etalonaje: ahora si, ahora vamos a meterle mano a ese material ya apañadito y le daremos “saborcito”. Aquí entran todos los filtros digitales, modificaciones y trucos que hagamos en el color de la imagen. Desde simular una escena nocturna (la famosa “noche americana”) a inventarse amaneceres, cambiar el color de los objetos, borrar elementos indeseables; establecer un “ambiente” general para la película o la serie; dar diferente tonalidad a las tomas según sean “un recuerdo del pasado”, “la actualidad” o “un futuro soñado”; aplicar “maquillaje digital” (literalmente, poner el maquillaje en la imagen ya grabada y no en el actor para grabarla)… lo que se os ocurra. Desde recrear una película de los años 40 en ByN y su grano bien gordo a meternos en ambientes futuristas de alta tecnología con luces azuladas, hacernos sudar la gota gorda con los omnipresentes todos extracálidos de “las escenas en el desértico Sur”, morirnos de frío entre hielos y palideces, casi oler la miseria y la violencia en los despachos de luces verdosas, flotar en algodonosas imágenes sensuales…. Si puedes abrirlo con un programa que tenga sección de etalonaje (como DaVinci, Adobe Premiere o Final Cut Studio), esa toma ya es tuya para contar una historia sin palabras. Ojo, que aquí es importantísimo el conocer cómo funciona la psicología del color. La palabra clave es “atmósfera”. Y buen gusto, porque he visto cada cosa..

Venga, esto de premio por haberos sido buenos alumnos

J de… Japonesa

Akira Hamura: The World’s Most Unfortunate Private Investigator (Hamura Akira: Sekai de Mottemo Funna Tantei): No, no voy a extenderme mucho que tengo el codo cascado y ando tragando paracetamoles como el que zampa lacasitos. Esta vez toca una crónica breve como la propia serie.

Basada en la serie de novelas de «Hamura Akira» de Nanami Wakatake, que abarcan desde sus inicios de veinteañera a los cuarenta años floridos de curtida dama del crimen. Que raro se hace ver unas portadas tan kawai de las ediciones clásicas con unas tramas tan sórdidas en el interior…

El título lo dice todo, porque la pobre detective (con menos vocación que necesidad) lo cierto es que va de desastre en desastre y de golpe en golpe. Tan desafortunada como los detectives clásicos, que cuando no les traiciona la rubia les sale un cliente ful. Un noir urbano con versión japonesa de V.I. Warshawski ejerciendo de detective con medias de seda, o Kinsey Milhone recorriendo el alfabeto. Investigadoras privadas de naturaleza berroqueña, que dan y reciben, y no se andan con detallitos. No es la curtida japonesa una Petra Delicado ni una Amaia Salazar en el Baztán porque no está encajada en una organización tipo Policía Nacional o Guardia Civil, y tampoco anda por ahí buscando cerillas y bidones de gasolina como Lisbeth Salander, pero también lleva su maleta de amarguras a cuestas (y más que va a llevar cuando acabe la serie)

Una Bad Ass Woman, con botas de Dr. Martens, mochila a la espalda y aspecto de jovenzana (aunque ya se sabe que por allí las mujeres, a ojos occidentales, tienen rasgos de edad indefinida)

Venga, nos lo han chivado: Hamura tiene 34 años y ha pasado por bastantes trabajos para sobrevivir, aunque ahora está mas o menos estabilizada como empleada a tiempo parcial en una librería especializada en novela policiaca y de misterio (“The Murder Bear Bookshop”) , y para redondear el sueldo es la investigadora única y principal de la «Agencia de detectives del Oso Polar«, un negocio que el gerente de la tienda del piso de abajo comenzó en broma para darle mas interés al negocio.

El contacto con la policía es un ayudante de detective que es tan seco y hosco como ella. Tal para cual

La verdad es que, una vez acostumbrados a sus brusquedades, el caballero resulta sabrosón e interesante, y lo cierto es que parece evidente que no sólo está de parte de la detective colaborando en los casos, sino que la dama le hace tilín, tolón y rataplán. La dama, sin embargo, no quiere saber nada de compartir cama si no es con el gato que se le ha metido de okupa en la solución habitacional. En las novelas originales creo que el policía justito, justito sale en uno de los libros, pero aquí le han dado más papel.

La guasa la pone la troupe de aficionados al misterio que tienen su punto de reunión en la librería. Era eso, o dedicarse al asesinato como una de las bellas artes

El estilo de interpretación de los actores japoneses… pues hay que acostumbrarse. Comparados con los coreanos, resultan fríos y muy contenidos. Todo en voz templada, casi cuchichetes, y solo los secundarios chisposos son más animados. La actriz principal (Shishido Kavka) tiene sobre todo un CV de batería y cantante, así que por la pantalla poco se le ha visto. El actor que le da la réplica (Mamiya Shotaro, que empezó como modelo y enseguida se recicló en la interpretación) no ha parado de trabajar. Que si dramas, que si películas… la realización, aunque sobria, está muy bien hecha, con fotografía que recuerda a las películas clásicas, y la iluminación respeta la apariencia de la «luz real» de las habitaciones, aprovechando ventanas y lámparas para modelar las figuras, como en la fotografía de retrato, con su luz lateral (que no contraluz) y dejando los fondos difusos pero bastante enfocados

La BSO también tiene mucho de jazz, así que para acompañar os dejo aquí un disco muy adecuado para tomar un Sakura Martini (75 ml de sake, 30 ml de ginebra, unas gotas de marrasquino, añadimos hielo, removemos y adornamos con una flor de cerezo – a ser posible, secada en sal, y si no tal cual-) ) mientras vigilamos la floración de los arbolitos
Aqui el director de fotografía ha trabajado la escena con el reloj en la mano para aprovechar la luz del atardecer en un café (los japoneses usan con soltura los rodajes en entornos reales, lo cual, aunque incómodo para las planificaciones, le da mucha vidilla a las escenas). El contraluz cinematográfico es totalmente natural, el etalonaje ha rescatado todo el calor del atardecr (aunque ojo, bien podría estar grabado por la mañana temprano, esos color grading tan controlados y necesarios…). La luz en el suelo dibuja el triángulo del punto de fuga, aunque los personajes no están en el centro, y podrian haberse escapado de un cuadro apócrifo de Hopper (¿»Aves del ocaso»?). La lámpara y la rama florida desenfocadas de primer plano aportan profundidad y separan aun mas a la pareja del entorno. Están «recogidos» porque su conversación tiene que ser discreta

Desmayarse, atreverse, estar furioso…

It’s ok it’s love (It’s Okay, That’s Love; It’s Alright, It’s Love): Estaba yo a medias con la entrada de otra serie cuando de repente ¡rayos! He caído en la cuenta de que el lunes es San Valentín. Venga, que sí, que es una fiesta de origen anglosajón que aquí importaron ciertos grandes almacenes para empujar el consumo en una época de poca venta (y hanta pagaron películas que ya pertenecen al imaginario de una generación, una y dos) Pero parece que ya nos hemos adaptado a llenar los escaparates de corazones, ositos de peluche, carteles moñas y demás adminículos, así que seguiré la corriente, y hoy subo una entrada sobre una serie romántica y amorosa, aunque se hunda mi reputación.

En San Valentin, son las mujeres las que regalan chocolates a los hombres de su vida (incluyendo compañeros de trabajo, parientes, amigos…) y el 14 de marzo, el White Day, reciben el suyo multiplicado por tres en su valor. No es habitual comprar lencería roja, aunque sí se vende ropa interior roja… para segurar buena suerte a soldados, jugadores de azar, padres en mala racha, cumpleañeros a los cuales hay que proteger de posibles malas influencias en ese día de cambio de ciclo, y en general para asegurar buena suerte

A esta serie llegué como tantas otras, rebotando en las filmografías de los secundarios. El poster la verdad me llamó la atención porque lo veía y pensaba: se han pasado con el photochop. Venga hombre, que la chica es alta pero no tanto… Cuando leí el argumento, lo que me interesaba fue que, según el resumen, había metido una fuerte dosis de temas de salud mental. Ah, mira, los dramas médicos con psiquiatra me gustan, a ver que tal…Oye, pues no está mal, tiene su punto… Una sitcom clásica tipo The Big Bang Theory con aditivos de Mental (serie americana que pasó sin pena ni gloria y aquí veíamos con el móvil en la mano para entender los cuadros patológicos). Si, hay romance, y sabes cómo va a acabar desde el poster, pero lo interesante son las interacciones entre los cuatro convivientes y las amistades y contactos fuera de la casa. Podemos decir que hay Eros, Filia y Agape a espuertas, porque el amor de los amigos es también un eje básico. Dentro de lo disparatados que son los K-dramas, este casi podríamos etiquetarla de natural y realista (hay detalles como lo de sacarse las pelotillas de la nariz o llenar la habitación de pañuelos de papel después de una sesión de consuelo tras la ruptura que ahem ahem…). Tres inquilinos (la residente de psiquiatría, el psiquiatra veterano que no quiere vivir solo en su casa durante el año que su mujer estará fuera, el infeliz con Tourette al que su familia ha echado a la calle) que se han metido a la carrera en la casa del cuarto protagonista, el escritor de éxito ligón y malas pulgas. Así que tenemos dos cabos sueltos y la pareja protagonista metidos en un casoplón. Si ella no fuera guapísima y el un bombón, ni-de-coña se perdonan los ataques y borderías que se sueltan. No daría tiempo a que descubrieran el “lado bueno” del otro, porque o la chica sale pitando de la casa o el casero la echa. Claro que entonces nos perderíamos las cuchufletas de la convivencia. Aun así, la palabra que me viene a la mente para definir esta serie es “ternura”, que abarca no sólo a la casa (que acaba siendo refugio de naufragos) sino a todas las relaciones de contacto

El resto de los casos que van apareciendo a lo largo de la serie tambie tienen matices y análisis.

Con la protagonista, a veces no sabes si tiene toda la razón o simplemente son ganas de marear la perdiz haciéndose la ofendidísima. Como en el chapuzón en el río… por un lado, sabemos que es el momento per-fec-to según todos los guiones románticos para el primer beso (supuestamente espontáneo y casual); por otro, el refinado caballero se ha tirado en plancha a comerle los morros sin preguntar (acostumbrado como está a que las damas se despojen de su lencería patas abajo nada mas verlo), y eso a pesar de presumir de saber muy bien cuándo una mujer está reaccionando de forma positiva a un avance sexual

Un personaje, el de la residente de primer año, que al principio se hace antipático, porque como bien le suelta el caballero es una reprimida que utiliza el cebo de su atractivo sexual para mandar señales equivocas a sus parejas: primero le calienta el motor y luego le aplica un frenazo en seco que lo deja humillado, frustrado, confuso, recalentado y azorado

Poco a poco, ambos se acaban encontrando cómodos el uno con el otro, se aceptan y ayudan, literalmente se van domando y encarrilando en sus distorsionadas referencias personales, y pueden disfrutar del sexo como toca, que ya son mayorcitos, leñes. La actriz (Kong Hyo-Jin) ha hecho mas películas que dramas, y no tiene mal CV. Eficaz en su trabajo, simpática de ver, resulta divertida cuando hace de dama enfurruñada poco consciente del impacto que tiene en tres hombres solteros sus paseos en toalla exhibiendo sus carnes

Papaíto PiernasLargas, con su TOC a cuestas. Si no fuera tan condenadamente guaperas… muchas cosas de su personaje no tienen lógica hasta que te enteras de toda la historia: la mansedumbre con el salvaje de su hermano, sus manías, la amistad con su fan número uno…Por el camino, se lleva más palos que una estera, de eso no se libra

El actor (Zo In-Sung, 1,87 de moreno estirado en caliente) lo descubrimos aquí y lo hemos seguido a otras producciones, como la ya comentada película de coreanos perdidos en Somalia. Si señor, nos gusta, para que negarlo. Se prodiga poco, y a veces no hay quien lo reconozca tapado con la armadura, pero qué bien luce los trajes y qué expresivo resulta. Un ejemplar de caballero delectable que nos alegra la vista, sin complejos.

Los otros dos compañeros de piso. Tambien tenemos muy vistas esas caras de otros k-dramas. No son perfectos, pero son encantadores

El gran síntoma que hacen destacar desde el principio es la manía del escritor de dormir en la bañera en vez de la cama. Como es rico, pues mira, se lo puede permitir, todo el mundo lo achaca a manías de escritor y miran a otro lado. Mientras el asunto no estorbe para seguir creando novelas y mantener un programa de radio que genera dinero a tutiplén, tan contentos. Y la familia bien, gracias. A su madre, que los tuvo en la pobreza y aguantó un marido maltratador y alcohólico, le ha puesto una casita estupenda en el campo, así que encantada con su hijo el triunfador. El amigo fiel que le ayuda, hace de representante, secretario y lo que haga falta, es el único que se huele que ahí hay tomate, pero… nada puede hacer sino esperar el desastre y estar ahí cuando pase. Porque no es que el caballero tenga manía (la palabra “excéntrico” tiene mucho glamour), es que sufre una esquizofrenia manosmenos funcional que se está acelerando por momentos, y lo está colocando al borde del precipicio. Las disculpadas manías resultan síntomas que avisan de que viene algo muy malo. A partir del capítulo 13, las situaciones y escenas de familia y amigos dándose de morros con la situación son completamente veristas, y me pregunto si han sido vividas en casa del guionista o es que el escribiente ha hecho sus deberes como toca

Aqui como allá, es la familia la que en muchos casos aguanta la enorme presion de tener un enfermo en casa, y no digamos un discapacitado, cuyos cuidados recaen sobre las mujeres de la familia casi en explusiva. Otro tema desarrollado

El GRAN tema de la serie es en realidad el de la enfermedad mental, que no es ni divertida ni obviable, y los enfermos no son los loquitos simpáticos y graciosos de los posters de payasetes de las habitaciones de preadolescentes cursis. La enfermedad mental puede ser peligrosa y terrorífica, casi siempre triste, implica un gran sufrimiento para el propio enfermo y sus familias, y uno solo no puede echarse sobre las espaldas la enorme carga de su manejo. Hace falta mucho, mucho mas para poder seguir adelante. Necesitas , si tienes pareja, que sepa lo que hay y te aguante el tirón, en vez de asustarse y salir corriendo. Necesitas una familia que no mire a otro lado y tenga la fuerza necesaria para la crisis continua y las malas rachas (que antes o despues vienen y a saber lo que duran). Necesitas la red de amigos que están ahí haciendo de ángeles de la guarda, paños de lágrimas y luces en las tinieblas. Y necesitas la ayuda profesional de especialistas que sepan lo que hacen y se dejen la piel por ti. Si no es así, estas bien jodido. Dicho esto, la serie trasmite un mensaje de esperanza y normalización: se puede tener una enfermedad mental y además vivir una vida plena (¡tener amigos!¡tener un trabajo, una casa, ser independiente!¡enamorarse y ser correspondido!). With a Little Help of my Friends, como dice la canción; no es imperativo aislarse o convertirse en un geranio extramedicado tomando el solecito en pijama, sufriendo la cruel asimilación de pacientes mentales y discapacitados y siendo apartado de la familia como apestados, llegando a la desaparición y plantearse la autolisis para “no ser una carga”

El hermano tambien tiene sus razones, no es un mal bicho sin mas causa

La conferencia más interesante siempre agradece la buena presentación, en vez de limitarse al árido discurso monótono. Muchas producciones prescinden del buen oficio técnico cifrando todo en la importancia o bondad del mensaje, y cuando señalas con el dedito que como película o serie es un churro ablandado, se escandalizan de tu “falta de sensibilidad”. No, hacer MALAS películas con buen mensaje no es aceptable. Afortunadamente, este no es el caso. Tenemos aquí un guión interesante, unas actuaciones de principales y secundarios estupendas, un etalonaje brillante y colorista, buena fotografía, buena música, mucho humor, bien rodado y mejor montado… pues estupendo. A disfrutar y a hacer sesiones de la Clave aprovechando la serie, y hagamos un sitio mejor para todos

Imagen: digitalprojects.binghamton.edu

El otro tema de fondo es el de la violencia doméstica. Que, sin ella, nada de esto hubiera ocurrido. Las palizas, el miedo y sobre todo la indiferencia cómplice de los vecinos y autoridades (“deja, no te metas por medio, eso son cosas de matrimonio”) hacen tanto daño como palos y piedras. Eso que las cosas han mejorado en los últimos 30 años: las 40.000 denuncias por maltrato infantil del año 2019 al menos indican que ahora se denuncia, mientras que antes todo quedaba en el olvido y la indiferencia cuando no en un reproche a “airear las cosas”. Le pego a la mujer porque es MIA (que ademas la he comprado), le pego a los hijos porque son MIOS, y si se descuidan le pego a mis padres porque son MIOS, aquí que no se meta nadie por medio. Y señala claramente al gran trozo de la estadística en el ámbito familiar, con un 77% de los casos en que el abuso es infligido por los padres de las víctimas. Hablamos de golpes, bofetadas, palizas… no de la violencia verbal o el acoso psicológico, ojo. De vez en cuando salta algún caso que llena las páginas de los periódicos,  se alborota el gallinero y ahí se queda todo. (en Corea del Norte no hay denuncias, claro… eso no existe en el paraíso de la dinastía Kim)

Una escena nocturna con la tipica iluminación delicada pero falsa de la televisión yel cine. Probablemente se ha rodado de día y desde luego lleva muchisimos focos y reflectores rodeando a los actores, aunque el cerebro acepte ese imposible contraluz cinematográfico con el reflejo de la luna (¿del sol?) en el agua. Nos «inventamos» otra fuente de luz con la pantalla del ordenador, justificamos el resplandor general con una lámpara de camping… la posición de las figuras está estudiada para este ángulo, dejando que la piel blanca de la chica, su ropa interior y su cara destaquen en el fondo negro del mar. Un pañuelo rojo colocado delante no solo contrasta la toma (demasiado monocromática sin el) sino que al estar ligeramente desenfocado ayuda a definir la profundidad
Pero aqui, con dos faroles, el director de fotografía ha tirado de escuela realista, y ha fotografiado el alba delicado, sacando la naturalidad de los tonos rosados del alba, el azul del agua suavemente iluminada, la confusión entre orilla de arena y agua marina… como la camiseta verde no se ve y la enagua blanca tampoco, ponemos una toalla amarilla para llamar la atención de los espectadores sobre la pareja. Ni un foco, ni un reflector que haga mas visible la escena. El personaje ha entrado en la tierra de las sombras («y la playa donde se ha rodado tiene un precioso amanecer, no me toques los pies, que nos han subvencionado venir a rodar a este pueblo vamos a hacer la toma para que quede bonito y parezca una de esas peliculas de autor»)

La posada de los espíritus

El Viaje de Chihiro (Spirited Away; Sen and Chihiro’s Spirited Away; Sen to Chihiro no Kamikakushi): Va pasando el principio de año, y ya bien dice el refrán que, en Febrero, busca la sombra el perro. Y el chucho no sé, pero yo ya venteo en el aire avisos de primavera. Nos daremos una sesión de belleza y educación estética de cara al renacer de la Tierra, que tanta fealdad acaba volviendo grises los calcetines y el alma. Sigamos pues con los ciclos domésticos de buen cine de siempre, y puesto que el santo varón que me acompaña no había visto en su momento esta película, nos decidimos a verla como toca, de cabo a rabo y sin molestias. Un placer para la vista y para la inteligencia, que anda aborrecida de tanta estupidez y ñoñería falsaria de la supuesta “nueva fantasía”. Ese día estábamos desayunando en el bar tranquilamente, y por tener entretenida a la clientela de horario infantil (mamás en tertulia cafetera y nenes aburriiiiiiiidos), el camarero había conectado la tele y sintonizado un canal de esos “para los niños”, que salen unos dibujos más feos que una coliflor con dientes pintada de fucsia. Ni poniéndome de espaldas conseguía yo evitar el impacto visual, porque reflejaba la pantalla en el cristal de la ventana. Mi Paco se frotaba los ojos y me decía: oye, pero viendo estos dibujos cómo van a salir normales los niños… ay madre, que negra veo mi jubilación-  (afortunadamente, los herederos del futuro estaban más interesados en atropellar dinosaurios con los camiones de Playchoni y no hacían ni caso). Impactados salimos de la circunstancia. Ni siquiera la ración de croquetas de jamón pudo amortiguar el golpe feísta. Por la tarde-noche, móviles apagados, mantita en las piernas, y ahí que nos fuimos a pasear por los mundos sutiles. ingrávidos y gentiles de Studio Ghibli.

Hágase la luz y la palabra.

21 añitos ha cumplido la película, y está tan fresca y luminosa (tanto en imagen como en guión) como el día de su estreno. Como mucho, y por ponerse picajosos, ha decaído un poquito la música, o más bien la sincronización con las escenas, pero eso igual es un problema de la copia doblada. La historia, mas que un relato de aprendizaje externo (con el héroe encontrando a uno o varios maestros), es un camino de perfección con la introspección y el autoconocimiento. La heroína, Chihiro, es una niña bajita, canija, timorata y petardilla, que lleva bastante mal lo de tener que cambiar de casa. Como a Alicia o a Dorothy, algo pasa que la obliga a intentar sobrevivir en un lugar mágico y recuperar a sus padres, sus raíces y hasta su propio nombre y su ser, robados por la bruja que la ha renombrado como Sen. Ojito al sitio donde ha ido a parar, que estamos en una realidad alternativa donde seres fantásticos y mitológicos del Antiguo Japón van a tomarse un respiro a un lugar especial. Si, la película tiene una enorme carga simbólica del folklore japonés Sinto-Budista (ya sabemos que en su momento apareció una corriente sincrética de ambas espiritualidades), pero no por ello te pierdes en la trama. Simplemente, aceptas la trama y las situaciones. Luego, en sucesivas revisiones (porque la vas a volver a ver unas cuantas veces, ya te lo digo desde ahora), vas escarbando en la biblioteca para enterarte de todas las referencias, y le pones una velita a Umberto Eco.

Un guardián entre el helecho

Otras son tan diáfanas y universales que llegan sin problemas. Los padres de Chihiro, cegados por la gula, empiezan a zampar, y acaban convertidos en cerdos. Ecos de la griega Circe, convirtiendo a la tripulación de Ulises después del banquete, y también el repetido aviso de que no hay que consumir alimentos en los reinos de las hadas u otros seres sobrenaturales, ya que los trasgresores pueden quedar atrapados en ese mundo paralelo para siempre . Eso por no hablar del tremendo tabú que existe en algunas religiones sobre consumir “los alimentos de los dioses” sin permiso expreso, que lo menos que te puede pasar es que te fulmine un rayo

No hay amor romántico pero si amor de los humanos por sus Kami, y a la inversa. Y nunca, nunca, nunca cojas las cosas sin permiso. El modesto onigiri ofrecido por Haku contrasta con los banquetes donde se han rebozado los glotones

Y como esta, muchas otras escenas traen ecos que rebotan en las circunvalaciones de nuestro cerebro hasta interconectar los más dispersos recuerdos de lecturas, cuentos, mitos y refritos. ¿Pero qué mundos interiores tiene Hayao Miyazaki -escritor del guión y director dentro de su cabeza? Sea lo que sea que fume, beba o coma, le sienta estupendamente, vistos los resultados. Porque mira que estaba el hombre pasando una época tremenda cuando peleó este proyecto: problemas económicos, un amigo fallecido por agotamiento, sensación de incomprensión…menos mal que, desde Estados Unidos, el productor John Lasseter trabajó codo con codo para que esta maravilla se lanzara a través de Disney, y el milagro se produjo. La película es una de las 20 mejores de todos los tiempos, sigue teniendo record de recaudación, sacó a Studio Ghibli de la bancarrota y el marasmo, se reestrenó en cines japoneses el año pasado con gran alegría por parte de los buenos fans, y debería ser de visionado prohibido en todos los colegios. Digo prohibido porque ya se sabe que en la adolescencia no hay nada como prohibir algo para que los alumnos se lancen a leerlo o practicarlo, y así promoveríamos su visionado

Clientela selecta, claro que si

Hay muchos personajes que o bien se les ha dotado de una representación visual (que no tenían en el folklore original, como el Kami del Nabo, ese me ha encantado, si no fuera tan grande lo adoptaría) o bien directamente han sido creados por el director.

SinRostro/Noface, el espíritu melancólico de la insatisfacción que intenta llenar su vacío con comida cuando el sólo quería tener amigos, es ya un icono de la cultura popular.

Basado en los Noppera del folklore, este paria impasible no es malo (de hecho, intenta ayudar a Chihiro como puede, y se deja llevar por ella mansamente), aunque su incontinencia desesperada ponga a todos en apuros.

La bruja Yubaba puede ser terrible, pero tiene un lado maternal con su enorme Bebé (¿un trasunto de las cargas de la maternidad?), y desde luego cumple lo prometido

Haku, el dragón-ayudante de la bruja, protege a Chihiro, aunque a ratos no lo parezca, y si hace cosas reprochables es por su condición de esclavo de la Bruja, que le ha robado su nombre y sus recuerdos; uno de sus encargos le lleva a una casi mortal lucha con los shikigami, de la que sale vivo por los pelos . Otros personajes tambien se mueven en la zona gris de la moralidad. De su origen y significado tenemos algunas pistas aqui, y aqui, y una profesora española, Marta García Villar, ha escrito un interesante ensayo sobre la película y su intrahistoria

los Susuwatari , las pelusas animadas que ya conocimos cuando visitamos a Totoro. Deben ser parientes de las que corretean por mi casa, pero las de aqui no pegan chapa

Muchos de los temas básicos nos recordarán a la Princesa Mononoke (ella siempre será una de nuestras Princesas, junto con Leia y Buthercup): la destrucción de la Naturaleza, la pérdida de la identidad como sociedad y como individuo, la necesidad de la aceptación, el peligro de la codicia… no hay problema, pueden volver a contárnoslos tantas veces como haga falta hasta que los avisos se nos metan en la cabezota

A trabajar se ha dicho

La localización principal de la película es una casa de baños japonesa y la enorme variedad de criaturas no humanas que acuden a relajarse, bañarse, divertirse… La idea surge una vez más del mundo sintoísta, donde se dice que en los rituales del Solsticio (no sé si de Invierno, de la Primavera o ambos) los habitantes de los pueblos y villas llaman a los Kami locales y les invitan a disfrutar de sus baños. Estos establecimientos, tan típicos de Japón, se denominan Onsen (si tiene aguas termales) o Sento (cuando usan agua no termal). Aquí os dejo mas información sobre la cultura termalista en Japón, para que os animéis a visitar un establecimiento si vais por allí o, en plan pobretón, os montéis un paraíso en la bañera de casa.

 En la película, los ejércitos de Yokais Y Kappas atienden a los huéspedes

Algunos de los edificios de la película están basados en construcciones de la vida real. Así, el Museo al Aire libre de Arquitectura Edo-Tokio en Koganei, Tokyo, el estilo pseudooccidental de los edificios de la era Meiji, y cómo no las casas de baños- posadas como la taberna tradicional Notoya Ryokan (能登谷旅館), en la prefectura de Yamagata, el pueblo-balneario Dōgo Onsen cerca de Matsuyama y la posada Sekizenkan Ryokan. No son las únicas que presumen de haber servido de inspiración para la película, pero sospecho que el observador Miyazaki tambien cogió ideas de muchas otras (más grandes, más pequeñas) que se distribuyen por todo el país.

De todas las maravillosas imágenes de la película, aqu tenemos una aparentemente «sosa» pero muy bien diseñada. Las dos figuras principales se colocan en los dos lados de la imagen, compensándose. El jersey de Chihiro, iluminado por alguna fuente que está fuera de escena, la destaca (la «empuja») sobre el fondo oscuro (el despacho de la bruja es caótico, y mantenerlo a oscuras es una manera de simplificar). La lámpara de la izquierda ilumina a la bruja y a las tres cabezas rebotantes, que repiten el color crema (el pelo de la bruja) y el verde (las cabezas) del jersey. Un poco de iluminación lateral con un foco que no vemos compensa la zona de sombra de la cara de la bruja, para darle volumen. Toda la composición está en un cono con el vértice en la bombilla que ofrece volumen (se percibe el espacio de la habitación), y la mirada de derecha a izquierda (lectura oriental) y nos hace sentir, como a la niña, observadores de la vieja cabezona agazapada tras el escritorio al fondo del despacho como una araña en la tela

Yo por mi piso MA-TO

Happiness: Para animaros un poco la existencia con lo de los kilos ganados en las navidades, y si no podéis ir al gimnasio a rebajar el resultado del buen yantar, hoy traigo un poco de terror y supervivencia. Venga, otra de zombies donde los monstruitos son lo menos malo del asunto. Basado en la pandemia de COVID (a la que hay referencias como de haberla supeado pero con algunos coletazos en la población), esta vez el patógeno no es un virus respiratorio que te llena de trombos la sangre y te bloquea los pulmones, sino algo que parece ser de la familia de los Rhabdoviridae, virus infectivos para animales, plantas, hongos y protistas, dentro de los cuales están los Lyssavirus. Si, esos, los virus de la rabia: De hecho, en la película se menciona que lo han identificado como un virus muy similar. Comparte en la serie características de la rabia en humanos: agresividad, sed insaciable, contagio por saliva o mordeduras, fotofobia, parálisis de las cuerdas vocales… sólo que en la serie no parecen morir en quince días por el avance inexorable de la enfermedad, sino que aguantan correteando por aquí y por allá sin presentar el resto de síntomas que tiene la rabia típica (espasmos, fatiga, parálisis, convulsiones, vómitos…). Vaya, este neolyssavirus ha aprendido a no matar a su huésped tan deprisa, sino a convertirlo en un quintacolumnista de los ejércitos de las Tinieblas que puede pasar mas o menos como normal hasta que ve algo que lo excita (agua, otros seres humanos a los que morder y beber su sangre…) y empieza a comportarse como un comecerebros. Y puede transmitirse por… uy, no os lo destripo…

¿Sabeis lo del chascarrillo ese de que «si sufrieramos un ataque zombie, habría gente que defendería su derecho a sworber sesos»? Pues el guionista tamben lo ha leido. Al fondo, los de la pancartas defendiendo el derecho a la convivencia. En la ambulancia, dos enfermeros jugándose el cuello para inmovilizar a un afectado. No, si al final acabas simpatizando con el que le ha tocado comerse el marrón de organizar el pandemonium… que tal soltar al de los espumarajos, si eso es lo que reclama la concienciada ciudadanía…

Por todo el mundo aparecen brotes de esta plaga, y claro, Corea no va a ser menos. Como ya han hecho las prácticas de pandemia, se recurre a las estrategias que han funcionado: se deja el ejército al mando y se identifican y aíslan los infectados, mientras se estudia cómo tratarlos. Los personajes secundarios que vamos conociendo nos dan penita, a ver si consiguen una solución y los salvan también -Bueno, a todos no: a los villanos les decimos aquello de “tu te lo has buscado, sufreeeeee mamonnnnnn”, mientras nuestros acompañantes levantan la vista del móvil y nos miran de reojo a ver a quien estamos deseando la peor de las suertes)

Si señor, ante todo diálogo, paz y armonía…

Documentación en la mano, la estrategia que parece que ha funcionado en la anterior epidemia es la de aislar los focos… pues hala, encerramos a todo el bloque residencial, y que vayan pasando los días: o se mueren los infectados, o muta el virus a algo más llevadero, o alguien desarrolla inmunidad efectiva. No kidding. Dentro del cercado dejamos a la pareja protagonista para que mantengan el orden y el contacto. Carreras arriba y abajo por las escaleras, estrategias survival, limitación de alimentos… por eso os decía yo lo del plan de adelgazamiento radical: os hacéis la idea de que sois los propietarios de un apartamento de la urbanización escapando de los zombies, los maridos tramposos, los ladronzuelos avariciosos, la bruja piruja de la presidenta…

Ya se sabe que, en las series coreanas, los zombies son lo de menos. Casi que dan ternura algunos de ellos, luchando contra su enfermedad contraída sin querer. Como los cuadros agresivos son intermitentes, y a veces ni siquiera se desarrollan, en los periodos de lucidez están tan aterrados como sus posibles víctimas. Intentan escurrir el bulto como pueden, se aíslan o autoexpulsan de las “zonas seguras”…

Que por terroríficos que resulten los enfermos, más miedito dan los habitantes del ecosistema social. Esta serie parece una mezcla de Parásitos, A Puerta Cerrada y La Divertida Noche de los Zombies para dar color, porque los semovientes son excusas para mostrar a los espantosos inquilinos: realmente “el infierno son los otros”. El que haya sufrido una comunidad de vecinos conflictiva, reconocerá sin dudar algunos de los personajes y personajillos que prosperan en la comunidad. Incluso sin crisis, esas reuniones de vecinos han tenido que ser explosivas. Aquí comprendemos por fin el título de la serie: Happines, felicidad… Para algunos la felicidad es poder tener un piso en propiedad (recordemos la enorme problemática de la propiedad inmobiliaria en Corea), para otros el poder, para otros el dinero, para otros ascender en la escala social…

Y otros se conforman, en medio de tanto desastre, en poder tomar el sol en la terraza de un edificio con la botella de agua compartida con la persona a la que aman. Simplemente eso, un momento de paz, la calma antes de la tormenta

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Los protagonistas en una incursión para conseguir suministros acompañados de uno de los residentes. Que no es malo, sólo mononeuronal motor

El protagonista masculino es una figura sólida (en todos los sentidos, porque el mozo tiene las pintas de exjugador de beisbol, que se supone es su ocupación antes de meterse a policia, nada de los etéreos donceles de otras producciones), y se echa en los amplios hombros lo que haga falta. Park Hyung-Sik, el actor, está muy convincente, y está claro que haber tenido al tiempo una carrera de cantante de K-pop no le ha impedido trabajar la interpretación, donde ha acumulado premios. La chica, una badass de aupa, es de los GEOs, y reparte al alimón con el compi unas ostias como panes. A esta actriz (Han Hyo-Joo, más trabajo en películas que en series, aunque tambien tiene su CV) la vimos de protagonista en aquel k-drama de los dos mundos entrecruzados tan bien hecha, solo que aqui reparte mas leña y hace menos comedia. No está el microondas para pizzas, entre otras cosas porque el bloqueo les ha dejado sin agua, sin electricidad y sin comida.

El teniente coronel, una figura ambígua. Ni bueno ni malo, pero tremendamente eficaz. Aunque en el fondo no podemos dejar de entenderle, con este ganado que apacenta

Mención especial a Jo Woo-Jin, con un personaje que es un lujo: Bajito, cabezón y cabreado de fábrica, nos fascina la capacidad de disparar a bocajarro a un tiparraco, dar una orden tremenda o pelearse por enderezar los actos infames de los villanos. Sólo nos hemos quedado con la mosca en la oreja de cómo funciona exactamente la extraña simbiosos que parece existir entre empresarios y ejército, ya que siendo militar en activo y alto mando parece estar contratado por la empresa causante del desaguisado. Por lo demas, el actor ya lo conocimos desmayándose en la casa del Goblin en una breve aparición, y tenia el buen hombre experiencia en lo de los correteos delante de los zombies con aquella película -Rampant- devorada por la serie de Kingdom así que novato, no era. Ademas ha currado en muchas producciones de todo tipo, la cara no se nos despista. Con el resto de personajes podemos jugar al bingo de «esta jeta ya la he visto antes», como el mafioso de medio pelo de Vinzenzo, el hermanastro de la pobre rica perdida en Corea del Norte… otras caras nos costrará ir a comparar castings a Internet, pero bueno, en algo hay que entretenerse si te has tenido que confinar por culpa del dichoso virus. Eso si, todos los secundarios son buenos actores, y sus personajes muy sustanciosos. Con una localización centrada en el edificio (apartamentos, terraza, aparcamiento, escaleras…), los pisos complementan y redondean a cada uno de ellos. El guión es muy irregular, con diferentes niveles de accion y sustos entre episodios. Menos mal que sólo tiene 8 episodios: no han caído en la tentación de estirar el chicle hasta lo inmasticable. Eso si, técnicamente impecable: etalonaje de color brillante y claridad en la luz natural, jugando con las sombras en las escenas nocturnas e interiores; estilismo de los personajes decisivo (chandal y ropa de casa cómoda para los protagonistas, ambos muy distintos de los inquilinos de las apariencias, traje de tres piezas o uniforme militar para el teniente coronel…); cámaras en alegre combinacion de ángulos y planos, evitando el sepiterno objetivo de angular y gran angular que parece obligatorio en las películas con interiores y que produce deformaciones grotescas…

La OST es muy agradable, casi toda de Joe Layne, Pop y Folk acústico con algo de Blues, Techno y lo que le echen; podéis ponerla de fondo para poneros un Hot Toddy al calorcito del sol entre cristales o asomados melancólicamente al balcón para ver la fauna nocturna desfilar por la calle de madrugada. Aqui os dejos dos canciones como muestra

Ya hemos comentado que la serie hace referencias explícitas a la aun presente covidpandemia. Hasta agosto de 2021, el crecimiento de nuevos casos fue bastante controlado, y solo desde entonces ha empezado a dispararse el crecimiento logarítmico. Igual que la cifra de muertos, que en Noviembre empezó a subir y ha hecho un subidón a 75 casos diarios masomenos en Diciembre, pico del que parece empieza a bajar. Las coclusiones dee los estudios son que se manejó muy bien hasta Octubre, sobre todo comparados con otros países del entorno. Claro que la estrategia estaba muy bien pensada de acuerdo a las características geográficas, poblacionales y hasta sociológicas-psicológicas de este país. Los factores de la estrategia coreana se detallan aquí: vigilancia estricta desde que «algo» asomó en China, respuesta temprana y contundente, limitación radical de los desplazamientos, grandes esfuerzo en mejorar la atención social a la tercera edad empobrecida, coordinación del sector público y privado elaborando tests y realizando investigaciones, e información rápida, directa, clara y veraz a los ciudadanos. Y es que los coreanos habían aprendido ya la lección con el anterior primo maligno, el MERS, que se comieron con patata mientras aqui los gobiernos varios se sacaban pelotillas del ombligo y se reían de las barbas peladas del vecino

(De Corea del Norte no tenemos ni idea… salvo que rechazaron tres millones de vacunas y que cerraron completamente la frontera con China, con lo cual la crisis alimentaria y de bienes ha sido catastrófica)

Una divertida reunión de comunidad en el gimnasio de la parte pija. La disposición ojival no es casual: colocar así a los personajes tiene su aquel, distribuyendo colores, intenciones…no sólo los personajes se colocan segun sus afinidades, sino que la ropa hace contraste y los destaca sobr el fondo. Rojo y amarillo/verde claro/blanco para el fondo de sillas y persianas negras, ropa negra que destaca un poco sobre paredes claras. El personaje de ropa negra al fondo, con su mascarilla y su gorra, apenas se percibe: está «de tapado», ojito al pavo. El policía, en el extremo derecho, está separado del resto, y se opone a la mujer de enfrente, esa ávida presidenta que es una pájara de cuidado. Los personajes «menos malos» están rodeados. Las diagonales son excéntricas para evitar la sensación de inmovilidad (y a lo mejor para sacar elementos distractores del plano, colocar luces…). El primero y el último plano están enfocados: esto no es una foto de «reunión familiar y hacer bonito», y el gimnasio es un lugar importante en la trama

El rústico y la doncella

Dali and cocky prince (Dal-Ri and Gamjatang, Dali and the Cocky Prince): Cuando empezaron a anunciar este k-drama, tuve mis dudas viendo el primer cartel. Una pija con aspecto de muñeca y un tipo vestido de hortera de extrarradio. No sé, no sé… el resumen tampoco me llamaba la atención, que si choque de personalidades, que si surge el amor… ufffff otra de esas de “chica luchadora-rico de pétreo puño y corazón esperando la mano de nieve”. Enfin, pensé, las producciones coreanas suelen tener un acabado técnico excelente, las comedias tienen mucha marcha, y está ambientada en el mundo del Arte, concretamente galerías y museos de arte contemporáneo… habría que echarle un vistazo… ah, nuevo poster que es talmente un Renoir… uy, esto ya me interesa más… Bien hice en echar un ojo a esta screwball comedy, porque luego la he disfrutado como si me estuviera zampando un perolazo de gamjatang, la popular sopa de espinazo de cerdo que en Corea es sinónimo de plato tan popular como vulgar, comparable a los españoles atascaburras, ollas podridas, cocidos y potajes mil que escandalizarían a los comensales en un gastrobar de sofisticada clientela.

Ñam ñammmmmmm

Son las cazuelas de cuchara contundentes y desinhibidas las que marcan tantas distancias entre los dos mundos que asoman en el guión: el de las élites educadas en el lujo y la alta cultura, y los nuevos ricos que siguen teniendo los pies firmemente metidos en el barro y las manos pringosas

¡Ay que personaje mas delicioso, que bondad pura y amable!¡Que guardarropa tan destroyer!

Lo dicho, la idea fundamental no es original: ya Sancho Panza fue insultado y apaleado por los poderosos de su tiempo, que se reían de sus aspiraciones de ascender en la escala social. Muchas otras obras han contado la historia del parvenu que se esfuerza en encajar en un peldaño de escalera superior al que “le corresponde”, a veces a fuerza de talonario, a veces con el esfuerzo del estudio (ay, maravillosa nuestra Eliza). En este caso, el protagonista, supercurrante, inteligente, sufrido y luchador hijo de un gran empresario de la carne de cerdo, que aunque lleve un vestuario de príncipe del cabaret lisérgico (sus trajes son pura apoteosis y un arte en si mismos) y a veces se disfrace de duro gánster o tiburón de los negocios, es una bendita alma. No me extraña que la chica se enamore hasta el último rizo. Encima de que es guapetón y tiene una sonrisa luminosa de oreja a oreja, el actor (Kim Min Jae, también rapero y bailarín, aún poco CV pero bien preparado) lo ha llenado de vida, literalmente lo ha danzado, con una gran exhibición de control físico. Sí, nos creemos que ese hijo del jefe que se arremanga y se mete en las cocinas a fregar pucheros y lo que haga falta, guarde en su almario debajo del delantal un rico mundo emocional, y cuando una persona como el, sensible pero no condicionada/contaminada/estupidizada entra en el concepto y conecta, es capaz de sentir muchas cosas (como cuando recuerda a su madre metido en el ataúd)

Normal, vista la familia de ceporros que le rodea y el cruel ecosistema de los negocios, que no se atreva a mostrar sus ternezas.

Menos aun cuando recordamos que en la cultura tradicional coreana los carniceros eran los parias de la pirámide social. Todo el mundo disfrutaba la carne, pero a los que la preparaban y vendían los mantenían como una casta intocable. Que diferencia con los carniceros en Europa, que siempre han sido considerados “gente de posibles”, y de los cuales se podían burlar por su materialismo y falta de educación, pero todos envidiaban por sus buenos lomos bien engrasados. Aun hoy, en Corea los carniceros son despreciados por su faena, así que ascender en la escala social con mecenazgos y codeándose con el artisteo haciendo mecenazgos es una estrategia bien elegida.

O sea, si el carnicero se pone un poster de un billete coreano, es un materialista ajjjjqueroso, pero si el señorito de turno se enmarca un billete firmado por Warhol, es un exquisito coleccionista… al carallo, oigan, al carallo…

La intrusión del rico paleto (pero no tonto o insensible, ya quisieran muchos que presumen de espirituales tener su capacidad empática) pone todo patas arriba. Yo como originaria del medio rural empatizo con él y su conocimiento del porcino, menuda lección les da a los de la exposición en Amsterdam. Un genio, este chico es un genio. No digamos con el resto de opiniones y argumentos con que desguaza el complaciente mudillo artístico. La frescura del protagonista y sus opiniones sobre los pedigüeños que hacen caridad con dinero ajeno… NO TIENEN PRECIO. Llama a la basura, basura (y no tiene reparo en arremangarse y recogerla), se indigna porque la gente se fija en la joyería de la chica y no en sus moretones, estalla en santa ira cuando detecta violencia contra una mujer…

Ah, y lo de llevar el pelito tan corto en Corea es toda una rebeldía.

Al principio Dali, (Park Gyu Young, más CV que su compañero y con más registros de los que creíamos en una carita infantil como la suya), es presentada como poco práctica y alma frágil que vive en un mundo aparte, pero ojo…primero tiene que afrontar la muerte de su padre, luego la pérdida de su legado (incluyendo su casa), la traición de los que creía los suyos, luego un robo con violencia… Poco a poco nos van mostrando su fortaleza. Y caray con la niña… ni tonta ni moñas, puño de hierro en guante de seda y alta costura (por cierto, los modelitos son fantásticos, una gran promoción de la moda coreana). Cuando enchufa el radar, no le cuelan ni una: la entrada al museo con los mostrencos tatuados en plan gang es apoteósica, el protagonista con los tatuajes-calcomanía de aplaudir con las orejas (la chica lo detectó al primer vistazo), y la doma de los brutos escuajeringante. Hay que fastidiarse, el único que la ve como una mujer capaz, inteligente y valiente es el carnicero, los demás la infravaloran. Por lo demás, y como analizan en esta página, haciendo cuentas en la vida real no dura ni una semana el museo desde el minuto 0 que lo abrió su padre, con semejantes números de caja. Mas vale que te dediques a tratar con los artistas y le dejes la gestión a alguien mas preparado, como ese chico tan majo de las chaquetas horripilantes

Que bien se lo han pasado en el departamento de arte haciendo los carteles

En una de estas suelta el amigo poli de la chica: “no merezco ser humano…”. Anda claro, porque antes eras un zorro de nueve colas veterinario jajajajaj. Si, es Hwang Hee, que no sé qué desayunaba para rodar pero hace un papel explosivo, pura gimnasia y pólvora. No para, este hombre no para, y cuando está quieto es como un fleje apretado dispuesto a soltarse y BANGGGGG restallar en pantalla. Cuando nos cuentan su historia y cómo llegó a ser amigo fiel de Dali, puedes rumiar que esa energía empaquetada fue un problema hasta que logró encauzarla. Anda mira, igual que cuando andaba de casero del zorro mayor… No es el único conocido: el padre carnicero ya coincidió en plan figura paternal con el zorro místico, el superempresario villano lo descubrimos en Haechi, el padre ha salido en montones de k-dramas (menudo CV tiene el buen señor), el cocinero jovencito andaba esperando su turno en el pueblecito de las almas perdidas…a la secretaria con los trajes enormes y fenomenal compañera de equipo con su jefe no la teníamos localizada, y eso que ha currado un montón, pero la actriz ha asumido el papel de tom boy hasta el fondo. ¡Por fin una leal secretaria sin conflictos amorosos!

A la primera de cambio suelta el superchef: el Cerdo Ibérico es uno de los cuatro mejores manjares del mundo… ¡Premio Alimentos de España al que colocó la referencia! llegando a ponerlo en la misma categoría que el caviar beluga, manjar de zares ¡Ya, el Príncipe de Asturias YA para el que metió ese diálogo en el guión! (abajo: cerdos extremeños manifestándose a favor de la serie, que por fin los reconoce en su justo valor)
Las Bombillas del recuerdo, la instalación cursirrepollo con una realización igual de ñoña (lo siento, es la única escena que no me ha gustado cómo la han desarrollado) queda compensada con la naturalidad de la siguiente escena de revolcón(incluido cabezazo de los actores).

La producción de la serie es excelente, delicada como un juego de té de porcelana haciendo clinclinclin, como se esperaba. Colores brillantes y buenas imágenes de las obras de arte que salen en los planos (por cierto, el museo existe, es el MMCA Gwacheon, rama principal del Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo, y que está localizado en medio de un precioso parque). Seamos sinceros, hay mejores obras para sacar en pantalla que esos engendros que asoman en la serie, igual por un problema de propiedad intelectual (o para remarcar la escasa atracción de las obras exhibidas y hacernos mas cercana la postura del protagonista… yo no pondría en casa ni una sola de las obras de la galería que salen en la serie)

Pero la estatua del cerdo Dondon… ¡mañana mismo!

Muchos planos son ecos y recreaciones de cuadros conocidos, eso se queda haciendo cricrí en la memoria, donde habré visto yo esto antes…

La OST es muy audible, con ese The Sweetest Love de Ham Yonji que nos hace silbarla todo el día.

Me parece a mí que el buen carnicero y yo tenemos el mismo convencimiento: El problema del arte moderno es que no sublima o elabora los conceptos. Mucho discurso, poco sudor. La misma idea de los restos que quedan tras la muerte, puesto en una escultura, una pintura… es apreciable. Pero limitarse a pillar la basura y ponerla ahí… Encima parece que es la tendencia actual, porque ojo al parche con los artistas coreanos contemporáneos. Espero que en la pujante oleada de arte moderno que está moviéndose en Seul (actualmente uno de los mercados en ascenso, como un cohete van) haya mejores cosas que pendrives cutres, montones de huesos viejos y zapatos rotos.

Para variar, una escena de paisaje urbano. Simetría casi perfecta para una imagen especular en la hora rosa de un atardecer, que tan raros son de ver en los A-dramas (generalmente las escenas pasan del día a la noche sin explicación). La forma ovalada a modo de mandorla tumbada con un punto de fuga central recuerda un ojo entrecerrado, con la sombra del raós haciendo de pestañas. A los surrealistas les hubiera encantado. El tren que cruza el puente aporta dinamismo y equilibra la pasividad e inercia de la imagen. La suave gama desde negro a rosados y amarillos pálidos, delicada como las rosas de te y los conjuntos de la protagonista que viaja en el vagón, relaja y modula las construcciones urbanas de las orillas. Las sombra rellenas en la vegetación de las orillas rescata del contraluz excesivo la toma y permite darle profundidad a la escena: No está pensada en un solo plano, sino en un cono cuyo vértice apunta al fondo del río que no sabemos si va o viene

Buscando a Mandarina en este mundo o en el otro

A Writer’s Odyssey (Ci Sha Xiao Shuo Jia , Assassinate the novelist , Assassination of the Novelist , Assassin in Red): Después de unos días de alivio, ha vuelto la niebla espesa y la vaguada invernal. Lo que de toda la vida se ha dicho “un frio de narices típico de las fechas”. Los mas decididos pueden ir a criar sabañones a la calle o a la nieve, que me parece muy bien, pero cuando se pone el sol (a las cinco pasadas ya es noche cerrada) lo mejor es hacer vida de ratón de campo metido en el nido, envuelto en la mantita y tomando el chocolate calentito en el sofá. Si puede ser, acurrucado con otros campañoles, todos disfrutando de la calidez de las cosas en amor y paz. Ahem… si los ratones mas jovencitos de la camada son aún demasiado pequeños, igual tenéis que valorar si ver esta película con ellos, porque tiene mucha violencia y sangre (a litros), y malos terroríficos y monstruos horribles, y quizás puedan impresionarse. Digo quizás porque en estas cosas nunca hay que dar nada por sentado. En mi casa nunca se nos censuró una imagen, un libro o una película, y no recuerdo haberme impactado mucho. Eso sí, siempre rodeada de adultos que comentaban, explicaban y ponderaban la crudeza de lo expuesto. Nada de dejarlo apalancados delante de la pantalla con la excusa de que “es una película de fantasía y cuentos”. Caray con el cuento… Dejando aparte de que actualmente en China el género fantasy no es ni mucho menos un producto dirigido exclusivamente a niños y adolescentes, igual es que el grado de tolerancia a la contundencia de las imágenes en ese país es mucho mayor que aquí. Disquisiciones aparte, y una vez hecho el caveat correspondiente, pasaremos a la película mismamente

Esta primera película (porque se espera que continúe al menos con una o dos más) está basada en el cuento «Asesinato del Novelista» y su continuación “Godslayer” de la colección de cuentos «Aviador» de Shuang Xuetao.

El planteamiento es rápido y enseguida entramos en el lío: Guan Ning (Lei Jiayin, actor bstante conocido en su país y que le da por la épica lo misno que por el drama ), un desgraciado que va dando tumbos por China buscando a su hija Mandarina (raptada hace seis años por las redes de tráfico de personas), es contactado por una mujer (Yang Mi, esta ha currado en cine y tv dese pequeñita y ahora tambien es modelo y empresaria) que trabaja para un magnate de la tecnología, y recibe una oferta difícil de rechazar: si mata a cierta persona, le devolverán a la niña, a la cual han conseguido localizar. Vaya, el dilema de La Trampa… esto ya lo hemos visto antes… La justificación le suena absurda y delirante: el señalado objetivo es el escritor de una webnovel acerca de un mundo fantástico que de manera misteriosa está modificando el mundo real, y el ricachón, identificado en la trama como el malvado dios-demonio Lord Redmane, sufre las agonías y futuro destino del personaje.

Un dios-demonio de lo mas agresivo y perverso

Eso al padre desesperado le da igual, lo que quiere es recuperar a su niña, así que acepta descalabrar al escritor Lu Kongwen (Dong Zijian en doble papel de intelectual tirillas y joven héroe a la carrera, jovenzano haciendo CV).

Una tacita de filosofada entre el escribiente y el presunto asesino

Uy, pero esto es mas complicado de lo que cree… para empezar, no es fácil matar a una persona así, en frío, por muy motivado que estés. Y encima, caramba, resulta que lo del mundo literario es más real e influyente de lo que pensamos. Guay… ¿ahora estamos en la Historia Interminable? Venga, aceptamos barco convertido en sampán.

La guardia personal del Lord Redmane parece una centolla cocinada… o será la influencia de las comidas de Navidad

Si aún no habíais desconectado el espíritu crítico, hacedlo YA, y divertíos con esta rara superproducción recién estrenada, mezcla desacomplejada de conceptos, géneros y temas que debió gestarse en noches de mucho alcohol y bastantes fumadas en casa de los guionistas. Que oyessss que nos quedamos cortosssss pues vengaaaaa dale cañaaaaa. Existencialismo de tienda de Todoacien y tres cuartas partes de Espada y Brujería, ole mi Atreyu con el caparazón de tortuga en la cabeza. La versión colorines de Matrix. Pero si sobrevivimos a la reciente resurrección de Neo, podremos con ese arroz trescientas delicias

En vez de un Fuyu volador, tenemos al primo salvaje de Bender hecho armadura mágica

Sorbito al tazón de chocolate y a disfrutar de las imágenes, si no os da una conjuntivitis con el etalonado, claro… igual cuando lleguéis al reino de Ranliang tenéis que bajar la saturación del monitor para evitar sentir que os habéis comido el ficus del salón confundido con las galletas de jengibre y estáis sufriendo un efecto secundario. Planos rápidos y tremendamente saturados, con unos filtros de color aplicados al 300%, y todos los trucos conocidos para esconder los posibles fallos del CGI. Mucho han tenido que currarse los actores el poder rodar aguantando el tipo en la pantalla verde sin morirse de risa, confiando ciegamente en la magia de los tipos con ordenadores.

Pose clásica de héroe en viaje de descubrimientos

Eso que la enorme producción de c-dramas y películas de los géneros dark fantástico y wuxia ya tiene muy entrenados a los actores locales. La industria del cine chino se ha lanzado a tumba abierta al género delirante y a seguir manteniendo los espectadores que cambiaron la piñata y se reventaron los granos con las escenas de actores colgados de cables.

Todos los personajes está interconectados en ambos mundos. NOTA: que alguien le quite los filtros rojos y naranjas del etalonaje a los editores antes de que el monitor estalle en llamas
Aun así, hay escenas en la que disfrutaremos de la recreación de los mudos fantásticos (una de las ventajas de la creación digital que nos han traido los tiempos modernos). La procesión con carrozas y bailarines es muy llamativa, con esas figuras a modo de enormes linternas y que parece la versión china de la cabalgata de Reyes
Una escena que transcurre en el tecnificado centro médico del mundo real. La paleta se queda en los tonos azulados-grisáceos (por fin un descanso para la vista… lástima que la suavidad dure poco) y equilibra con esos malvas que iluminan la piel . Unos toques de altas luces amarillas completan el histograma. Nada está puesto al azar: el marco de la ventana centra a los personajes, y cada uno está delimitado por las luces: malva grisáceo para la mujer con pelo negro (una silueta), una lámpara posterior para el personaje central (separándolo de la pared) y la iluminación frontal desde arriba para el personaje de la derecha, que gira la cara hacia arriba para recibir la luz y no repetir la iluminación de mariposa del personaje central. El reflejo en el cristal del aparato TAC que hay en la sala (lo hemos visto en otro plano, por eso lo reconocemos) rodea a la mujer y esquiva el aparecer como un añadido molesto (esos palos, cuernos o sombras extrañas que a veces parecen salir de las figuras, y hay en la historia de la fotografía ejemplos gloriosos). La lectura de la escena, de derecha a izquierda (la normal en las culturas orientales), está en armonía con las miradas y la dirección de la lámpara del logotipo (con el pitorro mirando a la izquierda)

Pero mira cómo beben…

Work Later, Drink Now (Drinker City Women, Oh My Lord!, Oh My Liqueur!; City Girl Drinkers): Puesto que ya hemos cumplido dignamente (y aun con honores) con la fase “cebarse como un gocho”, y hemos avanzando hacia la casilla “ponerse cuco y alternar entre el pelotazo y el ibuprofeno de la resaca”, toca beberse hasta esas botellas rarunas que se esconden en los mueble-bar y las bodegas. Si eres melindroso, te dedicas a las cremas de licor; si eres fantasioso, trasiegas los extraños brebajes que lo mismo pueden ser combinados que pócimas brujeriles; si eres valiente, empiezas por la A de Aguardiente y acabas en la Z del Zwetschgenwasser, un destilado de la Selva Negra. Vamos, que si te arriman una llama abierta cuando eructas haces una llamarada como el dragón de San Jorge.

Menos mal que estas mozas no fuman, o hubieran reducido a cenizas todo el barrio

Con tan etílico tema, cuelgo hoy entrada dedicada a un k-drama breve (doce episodios) que debería etiquetarse como “altamente inflamable”. Tres amigas que en alegre alimón o llorosa solidaridad vacían botellas de todo lo que tenga interés alcohólico, sobre todo soju, el licor coreano por excelencia (no confundir con la salsa de soja, aunque entre botella y botella las chicas se zampan unos cuantos platillos sabrosos). Una tragicomedia de las que te etiquetan de “slice of life”, con sus momentos de desmadre y sus tristezas. Podríamos etiquetarla también de misterio, porque es misterioso cómo consiguen las tres sobrevivir a la ingesta sin acabar alcoholizadas en estado terminal sin hígado, y apenas unas resacas que no son nada para lo que han plimplado (el cómo consiguen beber sin pagar se acaba explicando en un capítulo). No hay intención moralizante, no acaban “castigadas por sus pecados”, y el alcohol se alaba como un dulce consuelo en los momentos mas negros de la vida. Bebe y supéralo, lo que sea: una alumna con problemas, un trabajo miserable, un jefe abusón… ¿Que tu presunto novio te pone los cuernos con otro caballero? Bebe. ¿Que te mandan a trabajar a una perrera porque no te dejas tocar el culo? Bebe. ¿Que el director de tu colegio te ha echado porque es un imbécil? Bebe hasta ahogarlo. El alcohol es pegamento y carburante de las solteras y descatalogadas. Si tu cita a ciegas es incapaz de soportarte el ritmo, lárgalo con viento fresco. A estas alturas no estamos para tonterías. No es de extrañar que en Corea del Sur haya arrasado entre los espectadores que se identifican con ellas: treintañeras, trabajadoras y aborrecidas de los ejemplares masculinos que las rodean y en algunos casos las torean. Aquí las señoras mandan, eligen y pelean por su espacio y su derecho a tomar decisiones, sean buenas o malas. Bien por ellas. La escena con los deseos de año nuevo deja claro cuales son sus objetivos personales, y al final de la serie podeis comprobar quien de las tres amigas lo ha alcanzado… jejejeje…Las tres damiselas cual guindas al marrasquino acaban teniendo sus roces con la encrucijada de quitarse de beber para siempre. Un familiar, un alumno… o un aviso en la propia puerta. Aviso de la fragilidad y la mortalidad. Aquí el alcohol no es bastante, menos mal que las tres tienen quien las ayude a pasar el mal trago. Se abrazan ellas ellas y son abrazadas por esos caballeros que a veces destacan entre la multitud de semovientes. No todo está perdido para la causa masculina

La escritora agobiada

Se le acaba el programa, se le acaba el sueldo y sobre todo se le acaba la paciencia. Lee Sun-Bin lo mismo saca su lado frágil que monta un cisco cual eirina desencadenada. Madre la que le organiza al viejo verde en el restaurante… Esto podría ser visto como un punto negativo para los que exigen sumisión y delicadeza en la mujer, pero qué mas femenino que explotar con rabia ante la injusticia. Tranquila, que la piedra que ayer rechazaron los harkiteztos mañana será piedra angular en la vida de un maestro cantero de corazón bondadoso. Y al que no le guste, que le zurzan

La youtuber triste

Jung Eun Ji ha hecho sobre todo shows televisivos, y es otra cantante reciclada en actriz. Aquí la pobre no se quita la cara de pena, y no es para menos. Lo sorprendente es que con su canal de papiroflexia saque para vivir. Por mucho que comparta piso. Deberían ver esta serie los del museo de papiroflexia de aquí, que están siempre amenazando con cerrar por falta de fondos y de público, a ver si sacan alguna idea para monetizarlo.

La yogui happyhappy

LHan Sun Hwa es otra actriz que canta, baila, se ha pateado programas televisivos, ha posado para campañas de marketing… y aquí a ratos su personaje se atraganta a ratos por lo aparentemente superficial. Pro no, no es esa tonta que algunos creen. Simplemente ha decidido reírse donde otras se derrumban. Como un nuevo caballero demediado de Italo Calvino, este personaje es la mitad siempre chisporroteante de cuando hicieron el corte entre ella y la amiga tristona. Liga sin complejos, se dedica con entusiasmo a la gimnasia erótica cuando un ejemplar apetecible se cruza en su camino, y podría cantar -como Guillermina Motta- que ella, en amores, también es muy ligera

Mención especial para ese jefe de producción que es un desastre mal vestido, mal arreglado y totalmente perdido en el tema de las relaciones humanas. No hace mas que chocar con la escritora: se tiran de los pelos, se chinchan, se fastidian…encima el tipo es incapaz de beber, se derrumba con un vasito, vamos, nada que ver…

Pero cuidado que el actor, Choi Si Won, otro que empezó de chaval haciendo gorgoritos, si lo apañas, es un tipo guapo. Que digo, está cañón,un bombonazo…

Algunos caballeros solo necsitan un poco de paciencia y acondicionado para mejorar muchiiiiisimo jajajajajaja

En este papel se ríe de si mismo haciendo el ganso: no tiene pudor en pasarse casi toda la película hecho un zarrapastroso, acabar tirado en un montón de bolsas de basura, o hacer el ridículo con su sentido del humor a contratiempo. Da igual, sabe que no va a ganarse a la chica por su cara bonita sino por su buena pasta. Ojo, seducir a una dama con los agujeros de los calcetines como gancho tiene su aquel. Claro que si la doncella tiene un fetichismo por los hombres desaliñados… puedes acabar como toca, batallando en campos de plumas

Basado en el webtoon «Soolkkundoshicheonyeodeul” de Mikkang, que también ha estado en el equipo del guión

Aunque aparentemente es una producion menor, tiene la buena factura de los productos coreanos. El etalonaje brillante trasmnite alegría y hace destacar la comida y la bebida servidas y consumidas. Hay muchos papelitos de actores conocidos (algunos caracterizados como sus personajes en otros k-dramas con los que coincidieron en el tiempo durante el rodaje) , y aqui y allá hay referencias chistosas

Y luego la fama resulta que la tenemos los mediterráneos… JA!

No voy a extenderme mucho en el asunto cultural, pero os lo resumo: en Corea se bebe MUCHO. Es un acto social mas que excusado, obligatorio. Si bebes y acompañas el bebercio con comida, mejor que mejor ( y por eso hasta en los garitos nocturnos te ponen delante platillos con picoteo, fruta etc). Si bebes a palo seco es porque estas en crisis gorda, y por eso la escena de «hundimiento moral del protagonista» sale siempre bebiendo sin comer, un emborrachamiento triste y deprimido. Hay una etiqueta para beber y tambien para que no te llenen continuamente el vaso (aun a costa de ser catalogado de puritano o e poca salud) pero mejor eso que caer en la peligrosa borrachera, que no siempre los borrachos encuentran gentes de buena voluntad que les protejan de los que van a aprovecharse de las circunstancias

Una disposición en triángulo para que nos veamos todas las chicas y no nos estorbemos. Pimer y ultimo plano desenfocados para no molestar, y el elemento central (las dos amigas en estado de derrumbe) está enfocado porque en esa toma toca su frase y se remarca el hecho de que la tercera amiga está en un diálogo del que se encuentran excluidas y son simples espectadoras. El color azul celeste de las luces de la calle hace de telón con el tono cálido de las luces del tenderete, y deja bien iluminados la mesa, la camisa salmón y las caras. Ya conocemos ese tipo de negocios, y la iluminación en mariposa (las bombillas del techo) y con abundante relleno para que no haya sombras profundas nos parece natural (o sea que hay montones de reflectores camuflados en la parte de la escena que no enseña la cámara). La colocacion de los figurantes ayuda a equilibrar y llenar la escena