Correr o morir

The Suspect: Lo que en mi casa etiquetamos de “película navideña”. Yep, somos raritos…

A bout de souffle por Seul

Desde que éramos tiernos infantes de merienda con tigretones y panterasrosas, en estas fechas señaladas nos apuntábamos a las películas de tiros y persecuciones, como decía mi abuela. Aun recuerdo cierta Nochebuena con toda la familia en el sofá, los postres encima de las rodillas, viendo por la tele a un tipo huyendo en motovespa por unas empinadas escaleras mientras arrastraba las sábanas tendidas en los balcones y le disparaban los malos. Ni idea del título, pero desde entonces es tradicional cual langostino bigotudo en la mesa. Cuando llegó el vídeo y todo el mundo alquilaba pelis de santa Claus, y elfos, y espíritu navideño y cosas así, nosotros íbamos religiosamente al videoclub y cogíamos varias que cumplieran el requisito de “adrenalina overflow running”. Y esta película es exactamente eso: una persecución de dos horas veinte minutos con breves respiros para tomar aliento (arf, arf!) antes de seguir al sufrido agente norcoreano, que es más difícil de matar que una cucaracha irradiada.

Que manía lo de la tortura en los k-dramas… que ganitas de hacer sufrir a los héroes… Otra vez un etalonaje bien conseguido, que hace destacar las tonalidades del cuerpo (por cierto, vaya tabletita se gasta el colega) contra los grises de estructuras rectas industriales. La piel contra el acero. Y contrapicado para destacar la cabeza sobre un fondo despejado. Luz envolvente con contraluz que le dibuja la nariz (¿pero aun tiene napia después de tantas perrerías sufridas?)

Técnicamente bien hecha y montada (a nosotros no se nos hizo larga), fotografía cuidada con algún momento “el director de fotografía se pone chulito” (guauuuuuuu), y le perdonamos que en alguna escena el cámara ataque con un vibrato compulsivo, porque aceptamos pulpo y que eso aporta tensión al plano

Empieza la película con el tipo a la carrera haciendo un salto olímpico desde un puente que debe tener lista de espera para las zambullidas, porque sale en montones de películas y series. Foto: kofic.or.kr

Impasible el ademán, el tipo no tuerce el gesto mientras destruye coches, se deja sacar una bala (hala, así a las bravas, como un machote) o saca el quimichefa.

Nota bene: los coches NO ESTALLAN EN UNA BOLA DE FUEGO, simplemente hacen puf puf y se paran. Bien, bien… Foto: Asianwiki2

Y aun así, hay un par de veces que se le cae la lagrimita.. ya hablaremos en futuros posts de los soponcios de llorar que se arrean los héroes coreanos, tan viriles ellos.

La policía y los militares que le persiguen tiene peor puntería que un pelotón de imperiales con telele. De verdad, yo soy el ministro y los mando a todos al paro por negados. O los vendo de saldo al moff Gideon. Lo que sea menos seguir con esa batahola de manazas con pistolones.

Muchas páginas lo comparan con Jason Bourne, pero a mí me suena a los Keystone cops detrás de un estoico Buster Keaton que añora los fideos de alforfón que le cocinaba su difunta esposa. Foto: fallenrocket.blogspot.com

Punto extra a su favor: no hay ni insinuación de rollete amoroso complicando la trama. Si el hombre no tiene tiempo ni de echarse al cuerpo un bol de Sundae gukbap (sopa de morcilla), menos ganas aun tendrá de apretarse con la periodista. Bonus : el final. Ya sabemos, después de más de dos horas de exposición cañera, que cuando el tipo abra esa puerta les van a caer ostias como panes a los chinos perversos…¿para qué complicarse la vida filmándolo?

Cuando ruge la marabunta zombie

Que ves el poster y ya promete… me encantaría trastear en los guardarropas que usan las productoras. ¿Tienen algo parecido a Cornejo?¿Cada una tiene su depósito? porque ojito, que si te fijas las túnicas son bordadas y los aderezos chachis, nada de telitas cutres y polipiel como-unos-que-yo-me-se

Kingdom: mira que a mi nunca me han gustado las pelis de zombies… tanto rollo con el walking dead y guerra mundial z, y bufff se me hacían bola sólo de ver los anuncios. Pero chico, eso del toque exótico… y hala, nos metimos en faena. Zombies a cascoporro, si señor, hala ahí dispuestos a comerse a los pobres coreanos a bocados, fueran nobles o villanos (ayyy bisho malo pilléeeee), y en cuanto dá el calorcito a ponerse a la fresca. Como bien decía la propaganda, los zombies son lo de menos, porque las movidas de la corte y los jueguecitos de los señoritos son mucho mas peliagudos. Total, un zombie lo descabezas y lo quemas y sacabao, pero estos nobles ya empiezan el juego usándolos de pieza de ajedrez. Sobre todo, la princesita heredera, esa es una pájara pinta. El padre simplemente era un bestiajo antes, y siguió en su línea después, pero ella es una enredadora sociópata. Todo eso, vestido con ropajes fastuosos en palacios maravillosos y escenarios naturales de caerse de culo, buenos actores, técnicamente impecable, guión saleroso y tal…

Debe ser que mientras la visten y peinan y colocan peluca y aderezos, le da tiempo de sobra para pergeñar sus diabólicos planes MUAHMUAHMUAHMUAH.

Excusas, los zombies-plaga son excusas para todo lo demás, aunque den mucha guerra. Acción a tope y muchas, muchas aventuras, hala peleas y batallitas. Las mujeres se dividen entre zorras listas y sufridoras inteligentes. Todos muy heroicos y tal, y muy concienciados por su nación (bueno, todos menos el contrapunto cómico, que luego he visto que es algo recurrente en las series coreanas).

Estaba el señor don Gato/ con sus colegas en el tejado …

El príncipe exiliado con sus Caballeros de Rohan llegando a cargar a la primera luz del alba… ondia, que no, que solo viene con sus paisanos alpargateros. Ya, pero es que es la misma idea. Las imágenes espectaculares, totalmente, y la cámara se mueve primorosa entre cortes de espada y cachos de gente cayendo, igual que entre el frufrú de las faldas y los pabellones acuáticos.

Bonita composición en diagonal, con una X grande marcando el centro, y un equilibrio de color delicado: las tonalidades azuladas-grisáceas de toda la imagen, y los toques de rojo para compensar. Horizonte inclinado (produce desasosiego y tensión, lo normal con un tío que está blandiendo una espada ensangrentada) y contrapicado para colocarle la cara en un fondo despejado de cielo. Yo de mayor quiero hacer fotos así de chulas.

A la espera de la tercera temporada, ya sabemos algo más: comme d’habitude, el Mal viene de China

Foto: JSTOR

Antes de esta serie, hubo una peli (también coreana) que prácticamente daba ya todo perfiladito. En España se llamó Rampant, o Desenfrenado (menuda birria de título). Quedó en la estantería, apabullada por esta serie. Se la comió en diez minutos de episodio sin soltarse el moñete. Y tenia sus méritos, pero es que fué llegar el príncipe larguirucho y se acabó lo que se daba, hala

Digamos que es la sacarina que te pones en el café, añorado el azúcar moreno de la serie

La terraza mística

El trío calavera al frente del negocio. Asumidlo, un mozo agradable con delantal nos erotiza mas que los musculitos de gimnasio

Mystic pop-up bar: la tuve en la nevera unas semanas porque no me llamaba la atención. Solo después de ver la de la historiadora, me decidí a verla. Y cuando acabó el primer episodio, no sabía si había visto una peli de Disney para adultos o es que había vuelto a pasarme con el carajillo. Ah pues no… igual que una gata callejera, me engancharon con el asunto gastronómico. Era ver el capítulo y empezar a buscar en Internet que leñes era eso que servían en platillos, a ser posible con receta.

Criaturita, que se lo va a comer vivo… tu, tontainas, déjate, que te va a gustar. Foto: meaww.com

Aderezado con mucho humor, mucha fantasía y otra vez personajes femeninos enérgicos. Cuando a mitad de serie cambiaron al objeto de deseo del pánfilo del prota, la cosa subió como un cohete. TRE-MEN-DA esa segurata robusta y contundente, más seria que un ajo porro, y que cuando decide algo embiste de frente.

Que digo yo…¿y no podríamos estudiar cómo hacen los coreanos para montar y legislar esos pop-up bars? Por lo visto es algo muy habitual y hay puestos de comida así por todas partes.

Muchísimo juego esa terraza efímera con las luces, buena iluminación que deja que las escenas dentro tengan un tono cálido sin arder en el infierno. Y hasta las espantosas luces del supermercado son equilibradas para grabar. Como demonios harán para filmar en espacios tan pequeñitos, me preguntaba… caramba, si resulta que ahora tienen unas cámaras chiquitinas que se las ponen al hombro y donde va el cameraman, va el equipo. Así si se puede filmar en una habitación real sin echar abajo paredes.

Para cocinar, siempre guantes y gafas protectoras. Que lo metafísico no quita para mantener la seguridad alimentaria. Foto: IDN Times

El guapito del galán juvenil se lo dejaremos a las jovencitas con chicle. Las chicas con gustos gourmet seguiremos echando un ojo al galán madurito, que encima COCINAAAAA Y LIMPIAAAAAAA SI SEÑORRRRRR y es un tipo con muuuuchas capas y muuuucha tetranca y algún que otro truquito en la manga. Anda que para aguantar a la dueña del bar hay que tener cachaza… upssss si tiene el mismo genio endemoniado que yo… pues eso, como mi santo Paco.

La gerente de los infiernos tiene de aviso del wassap la voz de un condenado torturado.. definitivamente voy a buscar ese tono para mi movil

Y la diosa de los nacimientos parece una yaya de mi barrio con pantalones floreados. Todo muy místico y espiritual, si si…

Vamos, que los modelitos de la prota han arrasado en Corea… caray, yo también llevaría uno si pudiera no ser confundida con una peonza andante. foto: preview.ph

Otro asunto curioso es cómo se ha adaptado el traje tradicional de las mujeres -el hanbok (en Hangul:한복) (Pronunciación AFI: haːn.bok̚) o Joseon-ot (en Hangul:조선옷), otra cosa que he aprendido- a la vida cotidiana. En otros k-dramas lo he visto también, remozado a la moda actual, llevan la parte de arriba con una chaqueta moderna y la de abajo con esa falda-campana. Mientras no le estorbe en su trabajo, me parece fenomenal y encima es signo de identidad, un detalle de “cultural heritage”

La Historiadora Novata

Foto: Wikipedia

Rookie Historian Goo Hae-ryung

Partiéndome la caja desde el minuto 1. Le tengo cariño a este K-drama porque fué el primero que vi. Me preguntó una amiga sobre las mascarillas que usan los personajes en una de las tramas (a cuenta de una campaña de variolización) y al ver la escena pensé: rayos, que es esto? que cosa tan curiosa… y me puse a ver la serie desde el episodio 1 a ver de que iba. A la media hora me dolía el estómago de reírme. Un acierto tener unas escenas tan sabrosonas, una comedia amena y técnicamente bien rodada… ¿pero de dónde ha salido esta producción? Resulta que en Corea del Sur hacen unas series que le mojan la oreja y le quitan el plato a las americanas, anda la osa… Epifania total, oigan. Unos personajes femeninos de aúpa (reivindicación total de la mujer, delicadas florecillas de puño de hierro en guante de seda), y unos masculinos suaves sin blandura. Y esos trajes de la corte, esos cinturones apoyados en la barriguita (cómo caray los sujetan… me tienen intrigada), los uniformes de los funcionarios, los escenarios.. ¡ay los escenarios!. Rodada en monumentos históricos, peazo palacios. Y los exteriores, también bien seleccionados. Y el montaje, el etalonaje, la dirección…

La casita del príncipe. Foto: soompi.com

A los dos días en mi casa ya estábamos por el pasillo diciendo «Eidi maaaaaama» y «ayássi» como si estuviéramos correteando en Nokseodang.

Principito y alto funcionario haciendo el ridículo mas espantoso, mientras cruelmente sojuzgan a sus súbditos a base de papillas. Foto: dramabeans

Lo de la vacuna es solo una subtrama de las varias que aparecen a lo largo de la serie. desde la persecución de los cristianos a las intrigas por el poder, el poder de los libros y el papel de los historiadores, la mujer como ser pensante, autónomo y trabajador… vale, es una fantasía bienintencionada, luego os pasáis por la Wikipedia y comprobáis los facts… eh, eso tambien es un buen estímulo para aprender historia, ir separado lo inventado de lo real

Y ahora se quejan de la inminente vacuna del coronavirus, que si es una birria, que si es un microchip, que si nos van a salir cuernecillos… el primero que se vacuna para dar ejemplo a sus súbditos, el principito chimpón. Igualito que aquí con la vacuna del coronavirus. De la ubre de la vaca al bracete real. Foto: soompi.com

Que no os despisten la cartelería cursiempalagosa de la propaganda, toda en violetas y rosas. La UNICA escena que tiene ese aspecto de muerte por sobredosis de almíbar es la de la playa. Y aun así está delicadamente rodada y etalonada, con high key y gamas suaves que le dan un aire «fuera de este mundo» (en otras entradas os hablaré sobre la parte «técnica» de los dramas, para que los disfrutéis mejor y encima hacer docencia de ver imágenes). Un family show donde os vais a reír con buen rollo, y la trama amorosa sólo es una excusa para (des)organizar la vida de los personajes y tenerlos bailando el trompicábalas (trompicábalas Amor/ a las niñas de Barajas) durante 20 episodios

En el principio fué el Gimbap…

Una cosa llevó a la otra. Empezamos echando un ojo a esas recetas tan exóticas y llenas de evocaciones que veíamos en la Red. Y luego ¡oh chorprecha! resulta que en las estanterías de la tienda de alimentación china (si, esa que en el congelador conserva elementos con tentáculos de toda la galaxia, y tiene la salsa de soja por bidones) había extraños botes con letras de un alfabeto que no reconocíamos como chino o japonés… ¡Anda, anda, que algo aquí no encaja! Sushi con carne en vez de pescado… Las sesiones de cata de salsas rarunas han sido apoteósicas. Para ello, sacamos los palillos metálicos que nos habían traído de Corea (por cierto, mucho mas higiénicos y ecológicos que los de bambú o madera, cada poco tiempo pasan por el lavavajillas para desinfectarse). Ah, pues Corea del Sur existe, no todo son tipos en uniforme norcoreano tomando nota de las risitas de un tipo mofletudo que pintarrajea misiles con el Photoshop… Mira si existe, que tenemos amigos que han ido allí (y volvieron encantados de la gente y el país). Tanto existe, que un día empezaron a sacar zombies por contenedores, a cascoporro, y se nos hacían los ojos como platos viendo aquel apocalipsis entre fideos de ramen.

Llegó la pandemia dichosa, y nos encerramos en casa… qué podíamos hacer, sino explorar virtualmente esa Terra Incógnita. Y ya puestos, los mundos allegados.

Sea pues este blog una bitácora de la curiosidad infinita en la Tierra de las Peonías, Las Marismas de los Sueños Mestizos y los Bosques de Bambú, Laca y Seda. No pidáis una crítica de gafapasta y bufanda, ni un sumatorio del movimiento Fan. Por no tener, no hay ni siquiera orden y sistemática. Y eso está bien: perezosamente tumbados en la cubierta de la barca, dejemos que sea el azar quien dirija la navegación costeando el Mar Amarillo, el de Japón, China, Timor… puertos no nos van a faltar

(Dibujo: museo Cerralbo. Madrid)

Empezando un viaje

Porque cuando alguien empieza una afición o descubre un nuevo camino, tiene ganas de contárselo a todo el mundo universal. Como un amor sin estrenar, mareará a todos alrededor: que si mira esto, que si fíjate lo otro… El impulso evangelizador es fuerte en el Lado Osc… espera, que esto no toca aquí. Pues eso, que entre confinamiento y confinamiento alehop! descubrí el divertido mundo de los Asian-Dramas

Empecé a escribir mis disparates en mi página del Facebook y ¡Anda! ¡Resulta que hay gente que le hace gracia! Pues nada, esta vez no se van a perder todas estas chorradas entre los posts del muro como lágrimas bajo una lluvia de ovejas eléctricas (imaginemos aqui las ovejas de neón desplomándose sobre la cabeza de un infeliz replicante agotando la batería). Mismamente, las dejo recogidas para divertimento de quien guste, una visión que no puede ser, en mi caso, sino alborotada y surrealista (es lo bueno de peinar canas, que a estas alturas una ha conocido los cineclubs y las películas clásicas, a Julio Verne y a Salgari, los Autos Locos y las aventuras del Mayor Fatal, y al Coyote y a Elric de Melniboné… Hasta a Curro Jimenez! ¡Yo también sé quienes fueron los Chiripitiflaúticos!)

Seul. Fotos: C. Manzano/R Medina