Por las calles de Gangnam/con la falda bien plegá

Imagen: Glimja

Es cierto que yo ya había visto ropa tradicional coreana antes de empezar a fisgonear en los k-dramas. Porque como tantos españolitos, había contemplado con ojos como platos (y en mi caso, en vivo y en directo) aquellos festivales folklóricos de los Pirineos que eran un vendaval de exótico multiculturalismo en la España de la premovida (¿que habrá sido de aquel escenario giratorio, tan moderno en aquellos años?). Ahora bien, que consiguiera distinguir la ropa tradicional coreana de la china o la japonesa… pues ya eso era para sacar nota. Salian al escenario aquellos grupos de bailarines envueltos en sedas de brillantes colores y hacíamos en el público AHHHHHH OHHHHHHH. Que belleza y que delicadeza, aquellas damas que se movían con la gracia de una mariposa al son de unas músicas que nos chirriaban en el oído.

A esta pareja tan maja le hice un robado en Brick Lane, en Londres. Llevan versiones modernas de la ropa tradicional, y en un día de calor pegajoso se las veía frescas, cómodas y elegantes

Ya experimentada la epifanía del descubrimiento de los k-dramas, lo cierto es que una de las cosas que mas me sedujo fue los vestuarios de las series históricas. Ahí fue cuando me picó la curiosidad de saber que era aquella ropa tradicional, que evidentemente tenía un mensaje clarísimo tanto para la gente de la época en la cual se situaba la historia como para los modernos espectadores. Si las producciones son serias y el encargado diseño de vestuario ha hecho los deberes (cosa que aquí en Estepaís parece que es innecesario o hasta molesto), la ropa que lucen los personajes tiene todo un discurso no verbal que ayuda a su desarrollo y perfilado. Luego me he dado cuenta de que el público coreano exige rigor en las producciones históricas, y que, si bien acepta ciertas licencias en los argumentos o los guardarropas, se vuelve muy quisquilloso si le intentan hacer tragar tonterías. Procedo pues a dar unas someras indicaciones sobre la ropa tradicional coreana para que disfrutéis en vuestras sesiones de Kimchiwood

La clase alta, la clase media y la clase baja. Imagen: Glimja

Lo primero, el nombre. La ropa tradicional coreana se llama HANBOK. Aunque en principio podría incluir todo el rango de ropa histórica desde los tiempos del Reino de Gojoseon, generalmente se considera como tal la que se refiere al periodo Joseon (1392-1897). Como cultura popular que es (nacida de las evoluciones e interacciones entre el pueblo y las élites adineradas, la corte y la villa, modeladas por las circunstancias y las influencias externas), sobre uno o varios modelos mas o menos básicos se desarrollaron infinitas variedades y sofisticaciones. Si conocéis algo de folklore o etnología española, veréis que el proceso global es idéntico: cada color, cada adorno, cada modificación… está delicadamente regulada, y quien entiende los signos puede decir, con sólo un vistazo a la ropa de una persona, su procedencia (del norte, del sur de las islas…) , su edad (niño, adulto…), su categoría social (campesino, comerciante adinerado, nobleza…), su estatus personal (sobre todo en las mujeres: casada, soltera…). Las telas de invierno son gruesas y acolchadas para no pasar frío, y en los calurosos veranos se usaban unos armazones de lámina de madera de kaki para separar la tela del cuerpo y mejorar la ventilación

Una chaquetilla muy corta enseñando la banda que cubre el pecho, una peluca en forma de rosca grande como un cedazo con horquillas elaboradas… no cabe duda, es una gisaeng. Imagen: Woohnayoung

Ademas los colores se elegian de acuerdo a la Teoría de los Cinco Colores («obangsaek«). Vamos, que para salir a la calle minimamente arreglada habia que hacer un master en fiolosofía

Además, en determinados momentos sociales (bodas, funerales…) se visten ropas especiales que indican a la comunidad el momento excepcional de los protagonistas, como el Wonsam de las novias. Ilustración: Jumsoon (Tale of Widow Gyuyoung)

Los ricos y la alta nobleza son copiados por los del escalón de abajo, y estos a su vez son modelos de los mas desplazados. Se copian las joyas, se copian las ropas… aunque haya que hacerlo usando materiales más baratos.

Y así se apañaba el chef reconvertido en reina con las faldas en la cocina: enorme delantal, arremangada y con la pierna subida a los fogones para mantener la falda a salvo de manchurrones e incendios

En la mujer, la silueta básica es triangular. Una falda amplia (Chima) que se sujeta bien bajo los pechos, bien sobre estos. En la parte superior, una chaqueta corta (el Jeogori, similar a lo que ahora se llama “bolera”, “torera” o “chaquetilla”).  A mayor poder económico, mayor suntuosidad de las telas y colores mas brillantes. El perfil es muy similar a los trajes de ansotana o a los siberianos.

el binyeo, la varilla que sujeta los moños de las mujeres casadas, aqui acompañado de varias horquillas decorativas. Imagen: Woohnayoung

El pelo, siempre contenido: las solteras jóvenes suelen lucir una larga trenza, y segun van cumpliendo años empiezan a acomodarlo en recogidos. Cuando se casa, la mujer organiza su pelo en cuidados moños y trenzados. Las damas de clase alta y las gisaeng utilizan pelucas (gache), Una mujer con el pelo suelto es una fresca, está mal de la cabeza o está sexualmente excitada (el momento de quitar las horquillas o el binyeo y dejar que caiga la melena sobre los hombros de la mujer tiene una fuerte carga erótica)

Accesorios imprescindibles son los norigae (colgantes con borlas, flecos y abalorios), mas o menos lujosos segun los medios económicos

Los hombres tienen dos opciones: las chaquetas (mas largas que en la mujer) con pantalones amplios (Baji) de las clases bajas y las actividades físicas exigentes (por ejemplo, el Cheolique de los militares) o las túnicas de amplias formas (el Dopo) que usaban los hombres de una mínima posición sobre pantalones muy amplios y buen tejido. Si la túnica es blanca con bordes negros, estaremos ante un estudiante confuciano

Dos hombres de la clase trabajadora con cierta solvencia económica. Imagen: Glimja, Korea.org

Todos los hombres llevan la cabellera larga y recogida, que ni ellos ni ellas se cortan porque es una herencia de los antepasados (si no tienes moñete, no eres nadie), y de hecho la reforma de 1895 empezó con un afeitado real. El pelo se recoge con un Sangtu, el moñete que en las clases medias y altas se envuelve en una especia de cofia negra (Manggeon), o se deja al aire si eres un pelanas (Minsangtu).

¡Ay esas túnicas que lucía con tanto estilazo nuestro vampiro mas intelectual!. Imágenes: Han Seung Hee (Scholar who Walks the Nigth), Glimja, Wikipedia

A poco que tengas categoria social, los joseanos se ponen el Gat o el Heukrip, esa quintaesencia de un sombrero con ala y copa hecho de crin de caballo, que los nobles lucen amplio, negro y con una hilera de perlas y abalorios colgando. Los oficiales y funcionarios usan el Samo (Paco los llama los mickymouses), los gorros negros con alas laterales

Interpretaciones modernas del hanbok femenino. Imagen: Glimja

Los hanbok fueron poco a poco desplazados por la llegada de ropas mas occidentalizadas desde los años del Imperio Coreano. Ls amplias faldas y la dificultad para lavarlas, su alto precio, la atraccion de la moda mas «sofisticada» que venia de Estados Unidos o la casi mítica Europa, y no digamos a presión que sufría la población dureante la ocupación japonesa, hizo que los amplios vestidos fueran arrinconados en los vestuarios, empezando por las clases altas. El clásico hanbok de las mujeres resultaba incómodo y hasta peligroso cuando usabas el tranvía o cocinabas. Solo en época reciente ha empezado la nueva generación a vestirse de nuevo «como debe ser», aunque los modelos mas tradicionales se reservan para dias especiales como bodas, fiestas… por cierto, hay muchos sitios donde locales y turistas pueden alquilar un traje y pasearse por los parques temáticos para hacerse fotos, y en los palacios de Seul entras sin pagar entrada. En 1996 el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo organizó una amplia campaña para abnimar a los ciudadanos a vestirse . Otra corriente actual ha rediseñado el hanbok con telas y estéticas modernas para su uso diario, incluso combinándolo con ropa casual como zapatillas, pantalones vaqueros, cazadoras… y a veces aciertan, a veces no, pero ahi está la idea. ¿Os acordáis de aquel pop-up bar de negociados sobrenaturales? pues menuda ropa tan exquisita llevaba la dueña, la envidia me corroía de no poder tener ropa tradicional aragonesa con una relectura moderna para lucir en bodorrios, fiestorros y otras ocasiones de lucir armario

Imagen: thekrazemag.com/seoulinspired.org

Por si os ha picado la curiosidad, aqui y aqui os dejo enlaces a una página de costura para que os hagais una versión actualizada del vuestro. De nada, ya sabéis que me encanta tentaros con nuevos desafíos

Publicado por directoraymas

Apasionada por la fotografía. Mas de 40 años viendo cine de todo tipo y últimamente decidida a hacer sus incursiones en el asunto. Viajera siempre que puede, pudo y podrá. En la mesa lo mismo puede haber una tortilla de patatas que un wok de verduras o una selección de mezzes... Con semejantes antecedentes, solo podía organizar un blog ecléctico entre la curiosidad y el desparpajo

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2 comentarios

  1. 😍😍😍😍😍😍

    Siempre me enamoró la ropa «oriental», aunque la coreana la descubrí hace poco, y me tiene loca 😊

    Me gusta

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